Inicio » La U »

Por qué es más difícil la Recopa hoy que lo que fue el 92′

Han pasado veinte años de la anterior versión de la Recopa Sudamericana con un equipo chileno como protagonista, las diferencias son apreciables.

Guía de: La U

Ayer llegó a Chile una superestrella del fútbol mundial de estos tiempos, Neymar. El veinteañero es pretendido infructuosamente por todo el dinero del Real Madrid para hacer de contrapeso a la incontenible galopada blaugrana de Messi, Xavi e Iniesta en España.

Neymar es sostenido por las demandas de la afición brasilera que compra merchandising y su inmenso poder económico, por lo que no necesita viajar y adaptarse a Europa para lucrar y deleitar o hacer sufrir a los pentacampeones del mundo con la “modesta”  medalla de plata en Londres 2012.

Recopa

Foto: EFE

Neymar, la principal figura de Santos y el fútbol brasileño, es la gran amenaza de la U.

El menino da vila viene con su equipo, anterior campeón de la Copa Libertadores, cuyo solo nombre comienza a asombrar a los futboleros más antiguos que vieron las mayores hazañas de sus vidas en el mismo Nacional que los cobijará frente a la U, el actual campeón de la Copa Sudamericana.

Santos lo fue todo con Pelé –el más grande futbolista de todos los tiempos- con O Rei fue: campeón estadual, brasilero de Liga y Copa, sudamericano e intercontinental.

Cuando el gallo tenía solamente un par de meses de vida en Mogi das Cruzes, en Kobe, Japón un equipo chileno logró ganar el torneo que lo trae de regreso a Chile. En ese entonces, un exitoso Cruzeiro sin figuras históricas se inclinó en la definición a penales frente al cacique sentenciando el único partido con que se disputó aquel torneo.

A raposa (como se conoce al Cruzeiro), con Mario Tilico y Ademir, fue uno de los cuatro representantes brasileros en la Supercopa Sudamericana 1991, que con solamente catorce equipos entonces tendría seis versiones más, siendo reemplazada en el tiempo por la actual Copa Sudamericana que hoy cuentan con cuarenta y siete equipos. Un equipo de buen corte técnico, sin figuras descomunales como Tostao, Dirceu Lopes, Palinha o Piazza,  pero que se bastó para golear en la vuelta a River Plate y dar vuelta una final al millo de Passarella en una muy mala noche.

Del mañanero partido del ‘92 poco hubo en lo futbolístico en un 0-0 gélido como la tarde de Kobe, apenas un digno espectáculo futbolístico para un estadio lleno del entusiasmo japonés, donde ambos equipos no asumieron demasiados riesgos apostando a ganar por un error del rival y a una digna definición a penales: el pragmatismo de Jozic a pleno. Un poco más puso Colo Colo que al final del alargue reservó un cambio para el arquero! sin arriesgar, pese a disponer del desequilibrio de una flecha como era Adomaitis y de un Borghi mucho  más cercano a su formato actual que al flaco lleno de talento que amagó con eclipsar al mismísimo Maradona.

Los pelotazos abriendo las bandas para cerrar siempre tocando hacia el medio dejaron paso a la emoción de los penales con la afortunada pifia de Jaime Pizarro, quien estableció la diferencia que ofreció un anónimo Boiadeiro (5-4).

Oportunidad de hacer historia

Recopa

Foto: El Mercurio

Enzo Gutierrez tiene la misión de reemplazar a Henríquez.

Este miércoles la U tiene otra oportunidad de hacer historia, llega el Santos de Neymar a buscar un resultado que posibilite definir favorablemente en su cancha de Vila Belmiro y lograr un título más para su enorme palmarés.

El equipo de Sampaoli llega evidentemente disminuido en ataque, ya perdido definitivamente Angelo Henríquez, tenía razón el técnico azul en insistir para llevarlo a Japón.

Además, no podrá contar con Ubilla y Civelli, por lo que el técnico azul deberá forzar algunas posiciones como para ofrecer un ataque digno a O’ Peixe, como alternar a Lorenzetti con Gutiérrez por izquierda aprovechando el perfil del Enzo. En la zona de volantes sale un desjerarquizado y lento Videla para dar paso al buen momento de Marino y atrás vuelve Osvaldo González con un Magalhaes que combina buenas con malas en la marca.

Santos no se viene a regalar y presentará una línea de cuatro dirigida por Durval, otra de dos con el correteo de Arouca y un ataque armado con el talento de Ganso y Neymar y la rapidez del patito Rodríguez para alimentar al punta André.

La mesa está servida: el fuego azul puede y debe aparecer en un Nacional lleno que abandone un inicio de semestre sin brillo, pero muy efectivo marcado por las partidas de Junior, Marcelo y Angelo. Otras veces nos hemos arreglado y engalanado a última hora, ojalá que no haya que extrañar las figuras que construyen nuestro estadio, el gran sueño azul.

Más sobre La U

Comentarios Deja tu comentario ↓
Síguenos en Facebook X