Inicio » La U »

¿Qué diría Julio Martínez hoy del fútbol chileno?

Extrañamos al Julio Martínez comentarista: que opinaría del CDF?, de la ANFP?, de la seguridad en los estadios?, del fútbol que se puede ver en nuestros estadios o mejor dicho desde nuestros hogares

Guía de: La U

La definición del presente campeonato tiene otros protagonistas, sin una participación mayor de la U determinada por los errados anuncios previos tanto del Presidente de Azul Azul como de su entrenador, el foco está en lo que hagan Católica conducido por su pragmático técnico y el irregular O’Higgins que busca su primera estrella en el fútbol profesional chileno. Mientras el plantel estelar de la U sólo puede aspirar a llegar a la liguilla e intentar lograr no quedarse fuera de las competencias internacionales del próximo año.

Julio Martínez

Foto: Internet

Julio Martínez.

Por estos días abunda la polémica fuera de la cancha en el fútbol chileno. Intercambio de declaraciones entre la ANFP, la entidad rectora del fútbol chileno, y la autoridad nacional que vela por la seguridad en los estadios (Estadio Seguro), todo por la programación de un partido importante este fin de semana, cuando el cacique visite San Carlos de Apoquindo, una visita que siempre incomoda en los elegantes contrafuertes cordilleranos y nada menos que en la definición del título de este semestre que puede tener como víctima a los cruzados si no ganan en su estadio.

La ANFP y/o Jadue eligieron un enemigo poderoso.

¿Que nos diría el extrañado Julito Martínez si nos acompañase por estos días de CDF y sin disponer de los goles en exclusividad?

No puedo anticipar si sus comentarios tendrían la adaptación que observamos hoy tratándose de la audiencia respectiva. Como sí se aprecia diferente el comentario radial, de la opinión escrita y la presencia televisiva para un mismo comentarista, que también puede diferir si es emitida en un noticiario central en horario prime o desde el programa de cable, pero siempre condicionado por la espada que pende desde lo alto para aquel que se permita atacar el producto “fútbol chileno”, llámese ANFP, clubes poderosos, arbitrajes o el mismo CDF.

Esta industrialización de la opinión deportiva es letal para una tribuna futbolera libre, y lo más penoso: forma una opinión deportiva nacional errada, fanática y muy pobre de conceptos futbolísticos, y continuaremos cayendo en la comparación inevitable con la claridad que tiene cualquier taxista de Buenos Aires y otras urbes en materia de fútbol, aún mirándolo desde sus colores y muy de lejos sin ir a la cancha, o simplemente viéndolo por televisión eligiendo entre varios canales gracias a la oferta pública y gratuita de partidos.

En la crónica matinal auspiciada por una también extinta entidad financiera don Julio se permitía editorializar sus comentarios, en forma libre, apenas pauteada, amena, alejada de, o maquillando bien, los evidentes compromisos.

Bajo la marquesina continuaba con el análisis escrito del juego y sus protagonistas, los que ocasionalmente eran sus dirigentes cuando promediando el año los presupuestos y promesas se estrellaban contra la insolvencia, pues siempre el enfoque estaba dentro de la cancha.

También juntaba Migajas bajo el pseudónimo de JUMAR con los comentarios de pasillo o en el bien provisto casino, cafés bien conversados o informaciones que se recibían en tiempos donde las grabadoras y libretas de apuntes estaban sobre el pasto natural desde los campos de entrenamiento y no haciendo antesala en salas de prensa o de espera en aeropuertos.

Frente a la cámara de televisión, en tiempos comunicacionalmente muy controlados donde el hincha buscaba como hoy esa dosis de evasión acechado por el temible lunes, también mostraba esa naturalidad que dan los años de tanto circo y vivencias.

Espontáneamente diría: “¿.. que San Felipe dictó cátedra en la cumbre sobre el fútbol chileno?”, o “dígame usted, que no es comentarista sino que un simple espectador: ¿se juega bien en el fútbol chileno?”, o “sabe usted que las barras fueron un invento de los dirigentes para amedrentar y reelegirse, si antes la gente iba, no sólo con niños al estadio, sino que con la señora y de corbata!, o con toda la familia!”, o que “¿un guardia cada 100 o 150 espectadores?”.

Seguramente comenzaría a rematar su comentario, apartando sus apuntes, y tal vez sin meterse en problemas con sus jefes, proveedores o clientes: “Nooo, esto no es necesario, no es el fútbol el que cambió, ¿el estadio? a pesar de las nuevas construcciones tampoco, si los espectadores están en las remozadas tribunas y los jugadores con los árbitros en la cancha?

La que cambió, y para mucho peor, fue la GENTE, no cree usted?, buenas noches”.

Más sobre La U

Comentarios Deja tu comentario ↓
Síguenos en Facebook X