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Las mejores canciones de la música indie de los 80’ (I)

The Smiths, The Cure, Pixies, Depeche Mode, Echo and the Bunnymen y Joy Division tuvieron un punto de común en esta década: grabaron verdaderas joyas musicales.

Guía de: Los 80

La música indie puede ser definida como aquella corriente musical asociada con las escenas de rock alternativo en Gran Bretaña y Estados Unidos, principalmente. Esta música, producida y gestionada en forma independiente, a menudo por sellos discográficos pequeños, apunta a entregar canciones de gran calidad artística, en contraposición a la música pop más convencional, orientada a trepar los rankings comerciales valiéndose de ritmos probados y melodías facilonas. En la década de los 80’, en particular, fueron numerosos los grupos británicos, y uno que otro norteamericano, que nos entregaron temas verdaderamente notables, cuando no inmortales. Estos son los más destacados:

1)«Love Will Tear Us Apart» (JOY DIVISION)

Esta canción fue el último sencillo que grabó esta mítica banda mancuniana de post punk. La letra que escribió el cantante Ian Curtis (“El amor nos destrozará”) habla de la imposibilidad amorosa, situación quizás inspirada en el fallido matrimonio del vocalista con su esposa Deborah y la tormentosa relación que Curtis mantenía en forma paralela con una artista belga, aun cuando muchos afirman que la canción en realidad reflejaba a cabalidad el caótico estado emocional de Curtis. Un mes después que la canción fuera lanzada como single, en mayo de 1980, Curtis, trastornado por la bipolaridad a la que lo habían llevado los medicamentos para combatir su epilepsia, se suicidó ahorcándose en su casa. Con el tiempo esta canción, que fue elegida por la revista New Musical Express como el mejor sencillo de todos los tiempos en el año 2002, se convertiría en el single más exitoso y popular de la banda. La canción también aparece en la banda sonora de las películas “Donnie Darko” y “24 Hour Party People”.

2) “Your silent face” (NEW ORDER)

Tras el suicidio de Ian Curtis, los restantes tres miembros de Joy Division formaron la banda New Order y consiguieron algo que no pudieron hacer The Doors: superar la muerte de un vocalista famoso. Esta banda de pop electrónico labró con el tiempo una respetable carrera, jalonada de notables sencillos como esta hermosa canción. Incluida en el álbum “Power, corruption and lies”, la canción destaca por su gélida belleza, los melancólicos teclados, el raspador bajo de Peter Hook y la sentida voz de Bernard Sumner. Una verdera joya de la música indie británica.

3) “(Song for my) sugar spun sister” (THE STONE ROSES)

Incluida en el álbum debut homónimo de este cuarteto de Manchester -uno de los mejores discos británicos de la historia, según la exigente prensa musical británica- esta canción de 1989 destaca por la excelente interpretación vocal de Ian Brown, secundada acertadamente por la guitarra de John Squire y el aporte bajo-bateria de Many y Alan Wren. La letra del tema habla de una “hermana de algodón de azúcar”, una enigmática y hermosa joven que vive de su cuerpo. “Me gustaría saber porque ella odia todo lo que hace, pero lo que da es todo lo que tiene”, canta Ian Brown al principio del tema. La importancia de esta banda fue capital para el posterior surgimiento del brit pop. El mismo Liam Gallagher, vocalista y fundador de Oasis, confesó que a fines de los años 80′ quedó tan impresionado cuando presenció un recital de los Stone Roses en Manchester, que ese mismo día decidió ser músico y formar de inmediato una banda con sus amigos de barrio.

4) “There is a light that never goes out” (THE SMITHS)

Incluida en su alabado disco “The Queen is dead”, el tercer álbum de este cuarteto de Manchester, la contenida emoción de esta canción se escuda en una gran melodía y la aterciopelada voz de Morrissey, que canta con su melancolía habitual versos lastimeros de solitaria desazón como este: “Llévame esta noche/, donde haya música y gente, joven y viva. /Conduciendo en tu coche / ya no quiero regresar a casa, porque ya no tengo una / Por favor no me dejes en casa, porque no es mi casa, es la de ellos / y ya no soy bienvenido allí / Si un bus de dos pisos nos choca a ambos/, morir a tu lado,/ qué celestial forma de morir”. Los bellos arreglos de cuerda sintetizada en la parte final de la canción le otorgan el perfecto epílogo climático, mientras Morrissey susurra la frase final “There is a light that never goes out” (“Hay una luz que nunca se apagará”). Esta canción es considerada como una de las canciones de amor trágico más profundas jamás escritas, y una de las piezas poéticas más importantes de la música popular contemporánea, tanto así que han sido grabadas más de 20 versiones del tema en varios idiomas. En mayo de 2007, la revista británica New Musical Express la incluyó en el puesto número cuatro de los “50 himnos indie de la historia”.

5) “You trip me up” (THE JESUS AND MARY CHAIN)

Incluida en el disco “Psychocandy”, el álbum debut que este cuarteto escocés lanzó en 1985, esta poderosa y breve canción de dos minutos y 26 segundos resume a la perfección la fórmula musical que llevó a la fama al grupo de los hermanos Jim y William Reid: sonidos de simple música pop machacados por afiladas guitarras “noise”, propuesta que fue el verdadero punto de partida del movimiento shoegaze. El tema destaca por la controlada atmósfera caótica provocada por las guitarras de los hermanos Reid, perfectamente secundada por la machacante batería de Bobbie Gillespie, futuro líder y vocalista de Primal Scream.

6) “The killing moon” (ECHO AND THE BUNNYMEN)

Esta hermosa canción de este cuarteto de Liverpool, incluida en el álbum “Ocean Rain”, de 1984, destaca por su evocadora melodía, que se nutre de los arreglos acústicos y la aterciopelada voz de Ian McCulloch, que canta una letra llena de metáforas y lirismo. El tema, en su parte final, destaca por su poderoso crescendo musical, alimentado por la voz de Mc Culloch y la guitarra del guitarrista Will Sergeant. El crítico musical Stewart Mason opinó acerca de la canción que “el inteligente uso de cuerdas amplifica la elegancia de la canción, trayendo una riqueza musical y un sentido de tranquila dignidad a la melodía”. El vocalista Ian Mc Culloch afirmó, por su parte, que “cuando grabamos la canción supimos que ninguna banda en el mundo tenía una canción que se pudiera aproximar a la nuestra”. Esta canción también fue incluida en la película de culto “Donnie Darko”, cuya imaginería se relaciona bastante bien con el diseño de los primeros discos de esta banda.

7) “Everything counts” (DEPECHE MODE)

Antes que este cuarteto de tecno británico se consagrara comercial y artísticamente con el álbum “Violator”, los Depeche Mode lanzaron en 1983 el disco conceptual “Construction time again”. En esa placa sobresale el notable single “Everything Counts”, que nació luego que el compositor Martin L Gore descubriera en un concierto de un grupo tecno alemán el sintetizador Synclavier, que permitía generar sonidos urbanos como el martilleo de un yunque o golpes de tubería, además de imitar a la perfección sonidos de violines, xilófonos y campanas. La letra de la misma canción, que destaca por su pop industrial con ciertos aires hip hop, es una dura crítica a la avaricia de las corporaciones, especialmente las que existen en la industria musical.

8) “Here’s come your man” (THE PIXIES)

Incluida en el álbum “Doolittle”, de 1989, y compuesta e interpretada por el cantante y guitarrista Black Francis, esta canción fue definida alguna vez por una prestigiosa revista musical como “el single más accesible hecho jamás por una banda underground”. La canción destaca por el punteo de guitarra de Joey Santiago y la inconfundible voz de niño travieso de Francis, quien confidenció que la letra del tema trata “sobre borrachos e indigentes que viajaban en tren, antes que murieran por un terremoto que sacudió a California. Antes de los terremotos, todo se pone en calma: los animales se callan y los pájaros dejan de cantar. Es algo muy ominoso porque cuando la tierra se pone a temblar ¿Qué puedes hacer? Absolutamente nada”.

9) “Kinky Afro” (HAPPY MONDAYS)

Grabada en 1989 e incluida en el memorable álbum “Pills ‘n’ Thrills and Bellyaches”, esta canción fue el éxito más grande de esta banda de Manchester en los Estados Unidos, donde alcanzó el puesto número 1 en el ranking de Bilboard Modern Rock Tracks. El tema destaca por su energético ritmo y la callejera voz del cantante Shaun Ryder. En el video del tema puede apreciarse el famoso “freaky dance” del bailarín Bez, el único integrante de los Happy Mondays que no cantaba, no componía música ni tampoco tocaba ningún instrumento, pero que estaba en la banda porque, según explicaba Shaun Ryder, “le daba onda al grupo”.

10) “The blood” (THE CURE)

Esta canción de aires flamencos de 1986, incluida en el álbum “The head on the door”, nació casualmente de una jornada de ingesta alcohólica del cantante Robert Smith (en el estribillo del tema éste canta la frase “Estoy paralizado por la sangre de Cristo, estoy cerrando los ojos, no me puedo detener”). Smith confidenció que el tema trataba sobre una bebida portuguesa llamada “Las lágrimas de Cristo”. “Me bebí una botella y esto fue lo que salió. Es un vino barato portugués, muy duro, lo que beben los albañiles. La botella cuesta como 12 peniques, pero a mí me regalaron una. Cuando la bebí me fijé en la etiqueta: sale la Virgen María con el niño Jesús bajo un brazo y la botella en la otra mano. Era genial… lo beben miles de personas y es una bebida que produce visiones. Tanto, que me hundí en la fantasía de ser un guitarrista flamenco portugués. Así nació esta canción.”

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