Danny DeVito: Así fue su memorable interpretación de “El Pingüino” en “Batman Regresa”
Guía de: Los 90
- Jorge Fuentes
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El director Tim Burton estrenó en junio de 1992 la película “Batman Returns” (“Batman regresa”), la secuela de la exitosa película de 1989, con Michael Keaton repitiendo el papel de Bruce Wayne/Batman. Esta segunda parte, mucho más oscura que la primera, sorprendió a la audiencia por los tres logrados villanos que se enfrentaban al héroe enmascarado de Ciudad Gótica: el desalmado y codicioso industrial y hombre de negocios Maximilian “Max” Shreck (Christopher Walken), la bella y letal Gatúbela (Michelle Pfeiffer) y, finalmente, el Pingüino, encarnado magistralmente por el actor Danny DeVito.
DeVito interpretó en “Batman Regresa” al siniestro criminal psicópata y deforme nacido como Oswald Cobblepot, quien, debido a su repelente aspecto físico que lo asemejaba a un pingüino, era abandonado por sus millonarios padres cuando era un bebé. Criado por pingüinos de un zoológico abandonado, Oswald regresaba para vengarse de los habitantes de Ciudad Gótica treinta y tres años más tarde como líder de la banda del Circo El Triángulo Rojo, aliándose con Gatúbela y el empresario Max Shreck.
Después que el actor Dustin Hoffman rechazara el rol, Danny DeVito fue sugerido para este papel por su amigo Jack Nicholson, quien en la anterior y exitosa entrega de Batman cautivó al público y la crítica interpretando al Joker.
Para materializar la oscura visión que tenía el director Tim Burton sobre el escalofriante y grotesco Oswald Cobblepot / El Pingüino, el actor Danny DeVito se comprometió totalmente con su personaje, llegando a comer fuera de cámara hasta pescado crudo, tal como lo hacía el propio villano en algunas escenas de la película.
Se cuenta, de hecho, que DeVito siguió interpretando al Pingüino aun en los descansos durante el rodaje de “Batman Returns”. Y no abandonó el personaje mientras tuvo puesto el pesado maquillaje del personaje, proceso que le tomaba una buena porción de tiempo. “Eran cuatro horas y media para ponerme el maquillaje y el disfraz. Bajamos el tiempo hasta tres horas para el final de la filmación, recordaría DeVito.
El equipo que participó en la película “Batman Regresa” relataría que Danny DeVito estaba tan compenetrado con su grotesco personaje, que solía sentarse en una silla a descansar, y cuando alguien se acercaba se ponía a gruñir como un pingüino para que lo dejaran solo.
La bella actriz Michelle Pfeiffer, que en la cinta encarnó a la sensual Gatúbela, llegó a declarar: “No llegué a conocer a Danny DeVito. El que estuvo en el set fue siempre el Pingüino”.
La actuación de Danny Devito, al cabo, sería alabada por gran parte de la crítica, que la calificó de “fascinante” y “llena de brío”. El famoso crítico Peter Travers, de la revista Rolling Stone, escribió al respecto que “El Pingüino mutante de Danny DeVito, con su vientre hinchado, es un Ricardo III con un reino de fenómenos de alcantarilla tan hilarantemente deformado como el Joker de Jack Nicholson y aún más rápido con las bromas”.
Recientemente, durante una entrevista concedida a la revista de espectáculos Vanity Fair, el actor Danny DeVito, en un espontáneo arranque de sinceridad, opinó que su recordada interpretación del Pingüino en 1992 había sido superior a la actuación de Colin Farrell interpretando al mismo personaje en la cinta “The Batman” (2022), la última película estrenada en los cines sobre el justiciero enmascarado de Ciudad Gótica.
“Amo a Colin. Es un tipo estupendo. [Pero] mi Pingüino era mejor. ¿Esa es la verdad? Ciertamente lo es, en mi opinión”, dijo DeVito con justa razón.
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