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La misteriosa muerte de Kurt Cobain: ¿Suicidio o asesinato por encargo?

En abril de 1994 el vocalista y líder del grupo Nirvana fue encontrado sin vida en su propia casa. Si bien la policía dictaminó que fue un suicidio, muchos especulan que el autor de “Smells like teen spirit” fue asesinado.

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La sorpresiva muerte del cantante y compositor Kurt Cobain (1967-1994) remeció al mundo entero, por cuanto sea trataba de uno de los músicos más populares y talentosos de principios de los años 90’. Pero, si bien su muerte fue catalogada de suicidio, todavía persisten varios claroscuros que han hecho sospechar a varios de la intervención directa de terceras personas.

Los últimos días de Cobain no habían sido para nada tranquilos. A finales de marzo de 1994, después de varias negativas, el músico entró en una clínica de desintoxicación en el Centro de Recuperación Exodus de Marina del Rey (California), para recuperarse de su adicción a la heroína. Pero el 1 de abril huyó del centro y no se tuvieron más noticias de él. Su esposa, Courtney Love, incluso contrató al detective privado Tom Grant para hallar su paradero. El 8 de abril de 1994, finalmente, el cuerpo de Cobain fue encontrado en su casa de Seattle por Gary Smith, un electricista que había acudido a instalar una alarma. La fecha de defunción estimada por los expertos forenses fue el 5 o 6 de abril de 1994. La causa oficial fue la de un suicidio por impacto de bala, precedido de un significativo consumo de heroína.

La misteriosa muerte de Kurt Cobain

Muchos pusieron en duda esta versión, especialmente los fans más recalcitrantes de Cobain, quienes aprovecharon la ocasión para responsabilizar de su muerte a Cortney Love, la viuda de Cobain, quien comenzó a ser vista por muchos como una especie de malévola Yoko Ono. Eldon Hoke, un excéntrico músico al que apodaban “El Duce”, aseguró en su última entrevista que Courtney Love le había ofrecido 50 mil dólares por matar a Kurt Cobain. Hoke, por cierto, moriría días después de esta confesión en extrañas circunstancias, luego que su cadáver fuera encontrado tirado sobre las vías del tren. El padrastro de Love, para empeorar la situación, afirmó muy tranquilo que su hija había matado al mítico líder de Nirvana. “Espero que no me maten por decir esto, pero estoy convencido de que Courtney tuvo algo que ver con la muerte de Kurt Cobain”, declaró.

La misteriosa muerte de Kurt Cobain

 

Según algunos, existirían varios indicios que indicarían que Cobain pudo haber sido asesinado, como la posición en que se encontró la escopeta y el hecho de que no se encontró ninguna impresión digital en el arma del suicidio. Además, en un informe de toxicología se mencionó que “el nivel de heroína en la sangre de Cobain era de 1.52 miligramo por litro”, lo que movió al mismo detective Tom Grant a afirmar que Cobain no pudo apretar el gatillo después de haberse inyectado tal dosis de droga. El detective, de hecho, aseguró que el cantante del grupo Nirvana no murió por esta dosis de heroína, sino que la droga pudo ser utilizada con el fin de neutralizar la capacidad de Kurt para simular el suicidio.

Kurt Cobain 3

 

Sin embargo, para la gran mayoría, la tesis del suicidio del vocalista de Nirvana es la más lógica, especialmente si se la aplica en el caso de Kurt Cobain, un sujeto extremadamente sensible que desde los 7 años de edad comenzó a sentirse inmensamente infeliz por el divorcio de sus padres. Un músico extremadamente dotado que en su juventud tuvo problemas de adaptación, que en su vida adulta tuvo peligrosos escarceos con las drogas y que intentó titular el último disco de su grupo con el revelador título de “I hate myself and I want to die” (“Me odio a mí mismo y quiero morir”).

Por lo pronto, la principal prueba del suicidio del líder de Nirvana sería la carta de despedida que el electricista Gary Smith encontró a pocos metros del cadáver de Cobain, junto a un florero. La carta decía lo siguiente:

Carta de suicidio de Kurt Cobain

 

“Hablando como el estúpido con gran experiencia que preferiría ser un charlatán infantil castrado. Esta nota debería de ser muy fácil de entender. Todo lo que me enseñaron en los cursos de punk-rock que he ido siguiendo a lo largo de estos años, desde mi primer contacto con la, digamos, ética de la independencia y la vinculación con mi entorno, ha resultado cierto. Ya hace demasiado tiempo que no me emociono ni escuchando ni creando música, ni tampoco escribiéndola, ni siquiera haciendo Rock’n’Roll. Me siento increíblemente culpable. Por ejemplo, cuando se apagan las luces antes del concierto y se oyen los gritos del público, a mi no me afectan tal como afectaban a Freddy Mercury, a quien parecía encantarle que el público le amase y adorase. Lo cual admiro y envidio muchísimo. De hecho no los puedo engañar, a ninguno de ustedes. Simplemente no sería justo ni para vosotros ni para mí. Simular que me lo estoy pasando el 100% bien sería el peor crimen que me pudiese imaginar. A veces tengo la sensación de que tendría que fichar antes de subir al escenario. Lo he intentado todo para que eso no ocurriese. (Y sigo intentándolo, créeme Señor, pero no es suficiente).

Soy consciente de que yo, nosotros, hemos gustado a mucha gente. Debo ser uno de aquellos narcisistas que sólo aprecian las cosas cuando ya han ocurrido. Soy demasiado sencillo. Necesito estar un poco anestesiado para recuperar el entusiasmo que tenía cuando era un niño. En estas tres últimas giras he apreciado mucho más a toda la gente que he conocido personalmente que son fans nuestros, pero a pesar de ello no puedo superar la frustración, la culpa y la hipersensibilidad hacia la gente. Sólo hay bien en mí, y pienso que simplemente amo demasiado a la gente. Tanto, que eso me hace sentir jodidamente triste. El típico Piscis triste, sensible, insatisfecho, ¡Dios mío! ¿Por qué no puedo disfrutar? ¡No lo sé! Tengo una mujer divina, llena de ambición y comprensión, y una hija que me recuerda mucho a como había sido yo. Llena de amor y alegría, confía en todo el mundo porque para ella todo el mundo es bueno y cree que no le harán daño. Eso me asusta tanto que casi me inmoviliza. No puedo soportar la idea de que Frances se convierta en una rockera siniestra, miserable y autodestructiva, como en lo que me he convertido yo. Lo tengo todo, todo. Y lo aprecio, pero desde los siete años odio a la gente en general… Sólo porque a la gente le resulta fácil relacionarse y ser comprensiva. ¡Comprensiva! Sólo porque amo y me compadezco demasiado de la gente.

Gracias a todos desde lo más profundo de mi estómago nauseabundo por vuestras cartas y vuestro interés durante los últimos años. Soy una criatura voluble y lunática. Se me ha acabado la pasión. Y recuerden que es mejor quemarse que apagarse lentamente.

Paz, amor y comprensión.

Kurt Cobain

Frances y Courtney, estaré en vuestro altar.

Por favor Courtney, sigue adelante, por Frances, por su vida que será mucho más feliz sin mí. Los quiero. ¡Los quiero!”

Video de Nirvana “All apologies”:

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