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Lorena Bobbit, la mujer que cortó los genitales a su marido: Un hecho que impactó al mundo

En 1993 esta joven ecuatoriana castró a su marido, un ex marine del ejército de Estados Unidos.

Guía de: Los 90

Lorena Gallo, una joven ecuatoriana que se haría conocida mundialmente con el nombre de Lorena Bobbit, emigró a los 16 años junto a su familia a los Estados Unidos en busca de mejores expectativas de vida. Tres años más tarde, la joven se radicó definitivamente en el gran país del norte después de casarse con John Wayne Bobbitt, un robusto y bien parecido marine del Ejército de Estados Unidos, tres años mayor que ella. La pareja se casó en junio de 1989 y de inmediato se mudó a una casa en Manassas (Virginia).

Sin embargo, al poco tiempo, el matrimonio se vería afectado por la supuesta adicción al alcohol de John, quien según su joven mujer era “infiel y violento”. La mujer, quien se ganaba la vida vendiendo cosméticos, incluso aseguró que una vez había quedado embarazada, pero el marine la habría obligado a abortar, un suceso que según Lorena, la traumó “de por vida”.

Lorena Gallo y su marido, John Wayne Bobbit.

Lorena Gallo y su marido, John Wayne Bobbit.

La noche del 23 de junio de 1993 quedaría estampada para siempre en la historia del periodismo sensacionalista de Estados Unidos. Esa noche, John Wayne Bobbit habría llegado borracho a su casa y, tras encontrar a su mujer durmiendo en la habitación, la violó. Tras hacerlo, se quedó dormido. Lorena, cansada de vejaciones y maltratos, buscó en la cocina un afilado cuchillo de carnicero. Tras volver a la habitación, se acercó a su marido con el cuchillo en sus manos y le cercenó la mitad del pene. La mujer, en un estado que los psiquiatras definirían como “crepuscular”, salió con el miembro cercenado en una de sus manos, subió a su vehículo y se dirigió a la casa de una amiga por las calles del tranquilo pueblo de Manassas. Metros más adelante, al darse cuenta de que lo que llevaba en la diestra era parte del miembro viril de su esposo, lo arrojó por la ventanilla del auto .

John Wayne Bobbit, simultáneamente, había despertado de su borrachera inundado en sangre. Tras llamar por teléfono a su padre y a algunos amigos del Ejército, fue derivado de inmediato a un centro asistencial. La policía, después de capturar a Lorena Bobbitt y obligarla a confesar donde había arrojado el miembro cercenado, logró encontrarlo tirado en el jardín delantero de una casa. Increíblemente, después que el pene cercenado fuera puesto en hielo y llevado rápidamente al hospital, los doctores expertos en microcirugía James T. Sehn y David E. Berman, tras nueve horas de exhausto trabajo, lograron reimplantarlo en el cuerpo de Bobbit.

Varias semanas después, el 5 de agosto de 1993. comenzaría el juicio criminal que convertiría a John Wayne Bobbit y su esposa Lorena en estrellas mediáticas, no sólo en Estados Unidos sino que en el mundo entero. El caso tenía varias aristas que le encantaron a la prensa sensacionalista, pues, de partida, el afectado no era cualquier marido, sino que un marine del ejército de los Estados Unidos llamado John Wayne Bobbitt, es decir, tenía el mismo nombre del más famoso héroe del cine americano.

“El corte que sintió el mundo entero”, tituló la revista People en su portada refiriéndose al caso, aludiendo también a la sensación de que a partir de ahora muchos heterosexuales estadounidenses ya no podrían volver a dormir tranquilos. Y, por otra parte, estaba su mujer Lorena, una mujer de piel oscura, inmigrante, que fue llamada una “latina temperamental” por la fiscalía, cuyo acto fue condenado por la audiencia masculina, pero que también fue reivindicado por las feministas de todo el mundo, tal como afirmó la feminista Camille Paglia, quien aseguró en un programa de la BBC que, “en cierto sentido, Lorena Bobbitt ha cometido el acto revolucionario definitivo del feminismo moderno”.

Lorena Bobbit llorando en el estrado de los acusados.

Lorena Bobbit llorando en el estrado de los acusados.

Los detalles del juicio a Lorena Bobitt, quien simultáneamente se convirtió en una amenaza para los hombres y también en la gran justiciera femenina de los años 90’, fueron seguidos con morbo por toda la prensa mundial, que reprodujo varias partes del testimonio de la ecuatoriana, como el relato que hizo sobre lo que ocurrió después de que castró a su marido:

DEFENSA: Y lo siguiente que recuerda es estar conduciendo en dirección a casa de su amiga Janice.

LORENA BOBBITT: Sí.

DEFENSA: Se estaba acercando a una señal de stop.

LORENA BOBBITT: Sí.

DEFENSA: Y se dio cuenta de que llevaba algo en la mano izquierda.

LORENA BOBBIT: Sí.

DEFENSA: Y comprendió que era el pene de su marido.

LORENA BOBBITT: Sí.

DEFENSA: Y se sintió horrorizada, ¿no es así?

LORENA BOBBITT: Sí.

DEFENSA: Y quiso librarse de ello, ¿no es así?

LORENA BOBBITT: Sí, sí, sí.

DEFENSA: Y se libró de ello Sin más. ¿No es así?

LORENA BOBBITT: ¡Sí, lo tiré!

DEFENSA: Sin más.

LORENA BOBBITT: No, no recuerdo que lo tirase sin más. ¡Sé que… simplemente quería librarme de ello!

Lorena Bobbit, al cabo, para felicidad de muchas feministas en el mundo, fue declarada inocente por el jurado, que estimó que había pasado por un “trastorno mental transitorio”, aunque fue internada durante 45 días en un centro psiquiátrico para que fuera evaluada por especialistas.

Los Bobbit se divorciarían en 1995, después de seis años de matrimonio. John Wayne Bobbit, en tanto, se dedicó a dejarse cortejar por los medios y a ganar bastante dinero. Curiosamente, el mismo joven que fue acusado de ser un marido borracho y violento despertó muchas simpatías en la audiencia, especialmente masculina, posiblemente porque no era un joven de muchas luces. “No he entendido la pregunta”, respondió a menudo durante el juicio en el que se juzgó a su esposa, incluso cuando la pregunta era en extremo simple. Su abogado defensor, de hecho, llegó a explicar con algo de sarcasmo: “Mi cliente no es el tipo más listo del mundo”.

La vida de John Wayne Bobbit después del incidente

Luego que los doctores le reimplantaran la parte de su pene que había sido cercenado, John Wayne Bobbit aprovechó su situación para despertar simpatía entre los hombres, convirtiéndose en un tipo simpático y sensible por la estoica forma en que se tomó a broma su propia tragedia, en abierta contraposición a su imagen de monstruo infiel, borracho, violento y sediento de sexo que se construyó durante el juicio contra su esposa Lorena.

john-bobbitt

John Wayne Bobbit apareció en varios programas de radio y televisión, firmaba autógrafos a diestra y siniestra y acudía a fiestas en las que se codeaba con celebridades del espectáculo y los medios y con bellas conejitas de Playboy. También acudió varias veces al taquillero programa del popular y polémico locutor radiofónico Howard Stern, a quien le contó sus “progresos” médicos después que le fuera reimplantado su pene:

HOWARD STERN: ¿Ya hay funcionamiento sexual?

JOHN BOBBITT: Todavía no.

HOWARD: ¿Tienes cicatriz?

JOHN: No mucha. Se está curando.

HOWARD: ¿Te duele?

JOHN: Sí, por ejemplo cuando me ducho. Los nervios son muy sensibles.

Después de formar el grupo musical The Severed Parts, John Wayne Bobbit, que en ese momento era uno de los hombres más famosos de Estados Unidos, firmó un contrato de un millón de dólares con la productora de cine adulto Leisure Time, a cambio de realizar un película porno. La película se llamó “John Wayne Bobbitt: Uncut” (“John Wayne Bobbit, sin cortes”) y se vendió en formato VHS a 70 dólares.

John Wayne Bobbit promocionando su primera película porno.

John Wayne Bobbit promocionando su primera película porno.

 

Las aceptables ventas que tuvo esta película posibilitó que se hicieran otras dos secuelas (una de ellas con el gracioso nombre de “Frankenpenis”). Tras el fin de su carrera porno, Bobbit intentó probar suerte en Las Vegas como luchador y humorista, aunque después acabaría trabajando en varios empleos episódicos.

Lorena y John Bobbit se vuelven a encontrar

En abril del año 2009 Lorena Gallo, la ex Lorena Bobbit, convertida ahora en esposa, madre y en una representante de mujeres maltratadas, con su pelo teñido de rubio, fue entrevistada en el famoso programa de Oprah Winfrey, ocasión en que manifestó que no tenía ningún interés en hablar con John. Sin embargo, al mes siguiente, el programa de la cadena CBS “The Insider” reunió por primera vez en un set de televisión a John Bobbitt y Lorena Gallo, los cuales no se habían visto desde su divorcio en 1995. Durante la conversación John Bobbit, quien apareció con algunos kilos de más y un poco menos de pelo, reiteró que era inocente del intento de violación del que Lorena le había acusado, pero declaró que perdonaba a su esposa por haberle cortado el pene.

Lorena, en tanto, aseguró que creía que John seguía queriéndola, porque no había dejado de enviarle flores para el día de San Valentín algunas veces desde la noche del crimen, además de dejarle mensajes en su contestador, algo que su ex marido negó de plano.

LORENA: Tal vez John cree que aún seguimos casados.

JOHN: Yo no te dejé ningún mensaje en tu contestador. Fue un amigo imitando mi voz.

John Wayne Bobbit y su ex mujer Lorena en la actualidad.

John Wayne Bobbit y su ex mujer Lorena en la actualidad.

En el año 2014 Lorena, ya casada y con una hija de 8 años, daría una extensa entrevista al programa “Despierta América” del canal Univisión, donde contó las circunstancias que la llevaron a atacar a su marido. “Era algo inesperado, era una situación muy terrible, de abuso. Me encontraba totalmente sola y no sabía a dónde acudir. Yo no soy agresiva, no soy criminal, las circunstancias de abuso doméstico y tanta violencia que hubo ahí en mi hogar, cuando estuve casada con John, me llevaron a cometer esta acción. Lo último que él hizo fue violarme y entonces no sé cómo reaccioné y no sé cómo me fui directamente a su miembro. Me arrepiento sí, por haber pasado por algo así pero en realidad no tenía control”, dijo Lorena, quien aseguró que su actual marido “siempre ha dormido tranquilo a mi lado y yo siempre he dormido tranquila a su lado. Es una relación muy bonita de afecto mutuo, respeto”.

Pese a que muchos especialistas vaticinaron que el truculento caso del matrimonio Bobbit iba a despertar una fiebre de imitaciones entre las mujeres, tuvieron que pasar 18 años para que en Estados Unidos volviese a ocurrir algo parecido. En el año 2011, en el condado de Orange, una mujer de origen vietnamita llamada Catherine Kieu Becker, después que supuestamente fuera violada por su marido, lo drogó, lo ató a la cama, le cortó el pene y lo arrojó al triturador de basura, según ella, “porque se lo merecía”. Sin embargo, a diferencia de Lorena Gallo Bobbit, este mujer fue sentenciada a cadena perpetua.

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