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Toy Story, la historia menos conocida de la película y sus entrañables personajes

Hace exactos 20 años, en noviembre de 1995, se estrenó la memorable cinta infantil protagonizada por el vaquero Woody y el guardián espacial Buzz Lightyear.

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El 22 de noviembre de 1995 se estrenó en Estados Unidos “Toy Story”, una película que no sólo pasaría a la historia del cine por su innovación (ya que fue el primer largometraje completamente animado por computadora y el primero de la compañía Pixar Animation Studios), sino también porque entregó a la cultura popular a dos de los personajes infantiles más memorables de las últimas décadas: el vaquero Woody y el explorador espacial Buzz Lightyear, famoso por pronunciar su célebre frase “Al infinito y Más Allá”.

Con la dirección de John Lasseter (quien también trabajó en el guión junto con Andrew Stanton, Joel Cohen, Alec Sokolow y Joss Whedon), la producción ejecutiva de Steve Jobs y Edwin Catmull y la banda sonora compuesta por Randy Newman, la película trataba sobre las peripecias de un grupo de juguetes de un niño norteamericano de ocho años llamado Andy, los cuales, cuando los seres humanos no estaban presentes, cobraban vida. Entre los juguetes, además de Woody y Buzz Lightyear, se encontraban el señor Cara de Papa, un mordaz juguete propenso a los accidentes debido a sus piezas desmontables; el perro Slinky; Rex, un cobarde e inseguro tiranosaurio de plástico; Hamm, un divertido cerdo-alcancía; Bo Peep, una pastorcita juguete de Andy quien se preocupaba mucho por Woody; la pelota negra Magic 8-ball y el grupo de intrépidos y verdes soldados de plástico liderados por su rudo sargento.

El argumento de “Toy Story”, efectos especiales aparte, era su principal atractivo. En la escena inicial de la cinta, el muñeco vaquero Woody, el juguete preferido de Andy y líder de los juguetes en la casa, coordinaba una misión de reconocimiento en torno a la fiesta de cumpleaños del niño, días antes de que él y su familia se mudaran a una nueva casa. Para estupefacción de Woody, el niño recibía como principal regalo una nueva figura de acción, el astronauta Buzz Lightyear, cuyas características innovadoras pronto lo convertían en su nuevo juguete favorito. Sin embargo, Buzz tenía un problema: no sabía que él también era un juguete, pues estaba empeñado en creer que era un justiciero guardián espacial que debía regresar a su planeta de origen.

Toy Story

Corroído por los celos, Woody intentaba deshacerse de Buzz, pero después de una divertida sucesión de enredos, ambos terminaban atrapados en la casa de Sid Phillips, un sádico niño vecino de Andy conocido por su rudeza y por torturar a los juguetes por mera diversión. En la casa, después de toparse con los espeluznantes juguetes que Sid había torturado y alterado a lo largo de los años, Buzz miraba un comercial de juguetes en la televisión y descubría que también él era un juguete. Deprimido por la revelación y sin razón para vivir, intentaba desesperadamente una última oportunidad de volar por la ventana, pero caía y se rompía uno de los brazos, aunque después era reparado por los juguetes de Sid que, pese a su espantoso aspecto por las torturas de su dueño, tenían un gran corazón. Woody trataba de animar a Buzz para escapar del lugar y volver con Andy, pues sabía que Sid se estaba preparando para destruir a Buzz atándolo a un cohete de fuegos artificiales, aunque internamente también se sentía desazonado porque ya no era el juguete favorito de Andy. Ambos, finalmente, superaban sus miedos e intentaban escapar, pero Sid se llevaba a Buzz atado a un cohete a su plataforma de lanzamiento en el patio trasero de su casa.

Toy Story

 

Con la inestimable colaboración de los juguetes de Sid, Woody lograba rescatar a Buzz después de aterrorizar a Sid hablándole cara a cara, quien escapaba espantado del lugar por el temor de que sus propios juguetes cobraran vida. Sin embargo, Woody y Buzz perdían el auto donde iba Andy mientras éste era conducido hacia la nueva casa familiar. Para alcanzar el camión de mudanzas en movimiento en donde iban el resto de los juguetes de Andy, Woody y Buzz se montaban en uno de los autos a control remoto de Andy. Pero, cuando las baterías del automóvil se empezaban a agotar, Woody encendía el cohete de Sid todavía atado a la espalda de Buzz y lograba lanzar el automóvil hacia el camión de mudanzas, haciendo de paso que Woody y Buzz se elevaran en el aire. Al final Buzz, que llevaba a Woody en sus brazos, lograba liberarse del cohete y planear acrobáticamente por el aire. Woody, que durante toda la película se había burlado mordazmente de la supuesta capacidad de Buzz de volar, le dice asombrado: “Buzz, estás volando”, a lo que el guardián espacial le replica “No, no estoy volando, estoy cayendo con estilo”. Woody, totalmente maravillado, exclama entonces alborozado la frase de cabecera de su nuevo amigo: “Al infinito y Más Allá”.

Toy Story

 

Finalmente, ambos terminaban aterrizando en el auto donde iba Andy. El epílogo de la cinta terminaba en la época de Navidad, cuando, ya reconciliados, Buzz y Woody organizaban otra misión de reconocimiento, esta vez con el fin de prepararse para la llegada de otro juguete nuevo. Cuando ya se imaginaban lo peor, escuchaban del piso de abajo unos ladridos: Andy había recibido de regalo un perro.

Los orígenes de Toy Story

John Lasseter, un ex empleado de la empresa Disney que había fundado la empresa de animación Pixar, había quedado deslumbrado en 1982 con algunos de los efectos especiales de la película “Tron” (1982), lo que activó su interés en las posibilidades ofrecidas por las imágenes creadas por computadora. A principios de los años 90’, luego de deslumbrar a muchos de sus colegas por el cortometraje “Tin Toy”, Lassater y su empresa Pixar y la empresa Disney firmaron un acuerdo para colaborar en una cinta que habría de basarse en los personajes de “Tin Toy”. La nueva película iba a llamarse “Toy Story”.

Toy Story

Tinny, el personaje original que protagonizaba “Tin Toy”, era según Lasseter «bastante anticuado» como para aparecer en la película, por lo que se decidió cambiarlo por un personaje más atractivo, una figura de acción militar cuyo entorno fuera el espacio exterior. El nombre de este personaje primero se llamó Lunar Larry, para después llamarse Morph Lightyear, siendo bautizado finalmente como Buzz Lightyear, a manera de tributo al famoso astronauta norteamericano Buzz Aldrin, la segunda persona que en 1969 pisó por primera vez la Luna. Su traje, por cierto, también se basó en los trajes utilizados por los astronautas del programa espacial de la Nasa Apolo. El segundo protagonista fue rediseñado varias veces hasta convertirse en Woody, un muñeco vaquero con un mecanismo de audio que se activaba al tirar de una cuerda (su nombre, al parecer, fue un homenaje al actor de western Woody Strode). Ya con estos dos protagonistas, Lasseter decidió que la película fuera una cinta de dos personalidades que primero se rechazaban, pero terminaban siendo amigos. Así las cosas, los actores que fueron elegidos para darle sus voces a los personajes fueron el oscarizado actor Tom Hanks, en la voz de Woody, y el actor Tim Allen, en la voz de Buzz Lightyear.

Toy Story

 

Pixar presentó un boceto inicial de la película a Disney en noviembre de 1993, pero el resultado fue un fiasco. John Lasseter lo explica del siguiente modo: “En un principio, Woody fue creado como una especie de villano que abusaba del resto de juguetes. Era un verdadero pelmazo sarcástico, un estúpido cowboy ventrílocuo que hablaba con la sinceridad de John Wayne y que se deleitaba siendo el muñeco favorito de Andy, Cuando Buzz Lightyear llegaba a la habitación, Woody lo saboteaba de una manera mucho más brutal a la que vemos en la película. Esa historia era un poco más adulta y por eso mismo no le gustó nada al estudio”.

Después de transformar la personalidad de Woody en alguien más simpático y terminar la definitiva versión del guión, vino lo realmente difícil: realizar la película ciento por ciento con imágenes digitales creadas por computadora. 27 animadores debieron ingeniárselas para dar vida a los movimientos de todos los personajes, usando hasta 400 modelos informáticos (De toda la galería de personajes, Woody resultó ser el más complejo, pues requirió hasta 723 controles de movimiento, incluyendo 212 para su rostro y 58 adicionales para su boca). John Lasseter explicó que aparte de esto “debimos partir de cero para que todas las cosas lucieran orgánicas y darle a ese universo un sentido de realismo. Por eso las hojas se ven reales, las puertas lucen maltratadas y el piso de las casas desgastado”.

Al final, se utilizarían más de 100 mil fotogramas animados y 300 procesadores para tener el diseño final de la película. Tom Schumacher, vicepresidente de Walt Diney, explicaría que “no podríamos haber realizado esta película con la animación tradicional. Se trataba de una historia que sólo podía ser contada con juguetes tridimensionales y el resultado fue espléndido. Algunas de las tomas en este filme son realmente hermosas”.

Estreno y suceso mundial

Los realizadores de “Toy Story”, encabezados por Lasseter, estaban algo nerviosos por el recibimiento que iba a tener su película, pero después de su estreno pudieron respirar más tranquilos: la película había sido aclamada universalmente por la crítica especializada. El diario The New York Times, por ejemplo, escribió que «los niños disfrutarán una nueva perspectiva en torno a la irresistible idea de mirar a juguetes que cobran vida. Y los adultos se maravillarán con un relato ingenioso y un antropomorfismo completamente brillante”, mientras que la revista “Variety” elogió el aspecto “inusual y frenético de las técnicas de animación. La cámara gira y se enfoca de una manera vertiginosa que te quita el aliento por completo». La prestigiosa revista “Time”, por su parte, aseguró que era «la comedia más imaginativa del año», mientras que la BBC británica concluyó que “grabada a través de un envidiable y exuberante sentido de su propio brillo, Toy Story continuará impresionando incluso mucho tiempo después de que su virtuosismo técnico haya sido superado».

Toy Story

El famoso cineasta inglés Terry Gilliam, director de cintas como “Brazil”, “12 monos” y “Las Aventuras del Barón Munchausen”, e integrante del grupo humorístico Monty Phyton, fue aún más lejos y dijo que “Toy Story” «es el trabajo de un genio. Hizo que la gente comprendiera el verdadero significado de los juguetes. Cada personaje es fiel a su propia personalidad. Y eso es simplemente brillante. Posee algo especial, que siempre se me ha quedado presente, en la escena donde Buzz Lightyear descubre que es un juguete. Está parado en esa escena justo en la parte más alta de las escaleras y la cámara avanza hacia atrás y se ve que él no es más que una pequeña figura. Buzz era un personaje con un ego enorme apenas dos segundos antes y es estupendo. La considero como una de mis diez películas favoritas, y punto”.

Al cabo, la innovación técnica y el divertido guión de “Toy Story”, que ganaría premios como un Nickelodeon Kid’s Choice, un MTV Movie y un Bafta, además de ser nominada a tres premios Oscar (por mejor guión original y mejor canción y banda sonora) y dos Globos de Oro (por mejor película, comedia o musical y mejor canción original), posibilitaría que la cinta recaudara 191 millones de dólares sólo en Estados Unidos y Canadá, y otros 361 millones en el resto de los países del mundo. El atronador éxito de la cinta también se traduciría en dos secuelas: “Toy Story 2” (1999) y “Toy Story 3” (2010).

Toy Story

 

“Toy Story” provocó un gran impacto en la industria del cine con su innovadora animación por ordenador. Después de su estreno, se desató de hecho una fiebre por la tecnología utilizada en la película. Además, dejó un legado cultural con la famosa frase que pronuncia Buzz Lightyear en la película «Al infinito… ¡y más allá!» («To infinity and beyond» ) que desató una divertida discusión entre filósofos y teóricos matemáticos. Como curiosidad puede mencionarse que en el año 2008 unos astronautas llevaron una figura de Buzz Lightyear (elegido ese mismo año por la revista “Empire” como uno de los 100 mejores personajes del cine de todos los tiempos), al espacio en el transbordador espacial Discovery, como parte de una experiencia educacional para estudiantes, haciendo hincapié en la famosa frase.

El director de “Toy Story” John Lasseter, por descontado, se convertiría gracias a esta película en uno de los reyes Midas del cine de animación. En 1996, de hecho, recibió un reconocimiento especial al mérito por parte de la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas de Hollywood, por «desarrollar e inspirar la aplicación de técnicas que han hecho posible el primer largometraje animado por computadora”. El mismo Lasseter confesaría por entonces que “la razón por la que hacemos lo que hacemos es para entretener a nuestro público. La mayor alegría que puedo tener como director es mezclarme de manera anónima entre una audiencia, durante la proyección de una de nuestras cintas y mirar cómo la gente contempla la película. Esto es porque las personas son 100% honestas cuando están viendo una película. Y apreciar la felicidad en sus rostros y la manera en que se involucran con la historia, para mí es la mayor recompensa que podría obtener”.

Toy Story

El director de “Toy Story” John Lasseter, se convertiría gracias a esta película en uno de los reyes Midas del cine de animación.

 

Por lo pronto, John Lasseter informó que ya se está preparando la cuarta parte de “Toy Story”, cuyo argumento posiblemente se centrará, entre otros giros de la trama, en la relación del vaquero Woody y la pastora Bo Peep, romance que se insinúa en las dos primeras películas de la saga.

Toy Story 1: Buzz Lightyear descubre que es un juguete:

 

Toy Story 1: Woody y Buzz Lightyear vuelan por el aire:

 

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