¿Dónde duele más la picadura de una abeja? Sacrificado estudio de especialista

Validar un trabajo científico experimental estadísticamente muchas veces requiere de obtener datos suficientes. En muchos casos, ya sea por razones éticas o morales eso es complejo de lograr.

Guía de: Matemáticas

Hay muchos ejemplos de sacrificios supremos en nombre de la ciencia, verdaderos mártires de la disciplina. Sin embargo, algunos de estos sacrificios suenan bastante ridículos como el caso de Sir Francis Bacon que murió un 9 de Abril de 1626 de una pulmonía que contrajo por estudiar la conservación de la carne congelada de aves de corral durante una tarde entera. Otros son bastante más nobles, como Marie Curie que murió de anemia plasmática por su repetida exposición a la radiación durante su trabajo científico.

Validar un trabajo científico experimental estadísticamente muchas veces requiere de obtener datos suficientes. En muchos casos, ya sea por razones éticas o morales eso es complejo de lograr. Esto es aún más explícito en el caso en que un procedimiento produce dolor agudo en el sujeto experimentado.  Para superar estas dificultades, los investigadores han desarrollado una gran cantidad de ingeniosas soluciones. Pero en este caso un nuevo héroe de la ciencia se ha ganado un lugar entre los grandes con una solución tan elegante como simple.

picaduras abeja

Foto: Agencias

Paladín de la ciencia

Michael Smith, un joven paladín de la ciencia y estudiante de la Universidad de Cornell que se especializa en la evolución y comportamiento de las abejas tuvo su momento Eureka el día en que decidió ir al trabajo en shorts holgados. Está de más decir que no se recomienda esta indumentaria al trabajar entre abejas.

La picadura en los genitales inspiró a este joven a estudiar la escala de dolor de la picadura de la abeja en función de la zona del cuerpo. Como comprenderán la misión de obtener voluntarios para su experimento no era una tarea fácil sobre todo sin tener financiamiento institucional. Su solución fue simple, durante 38 días se sometió a sí mismo a la picadura de 5 abejas por día en 25 zonas de su cuerpo. Por el temor de su supervisor a que pudiera perder la vista, este héroe decidió no incluir el ojo dentro de las zonas de ensayo. La víctima era colocada en distintas zonas de su cuerpo retenida por las alas. Para asegurar la consistencia de sus resultados todas las zonas seleccionadas de su cuerpo fueron picadas 3 veces y como punto de referencia se picaba todos los días en el antebrazo. Con estos resultados determinó una escala de 1 a 10 según la zona del cuerpo.

Su trabajo fue publicado en la revista especializada  PeerJ que no es de libre acceso en general. Sin entrar en los detalles científicos lo sorprendente del estudio son los lugares donde duele más la picadura de la abeja. Los lectores masculinos sin lugar a dudas ya tienen un candidato a primer lugar que sorprendentemente solo ocupa el tercer lugar.

Las zonas que producen más dolor son las fosas nasales seguidas por el labio superior relegando a un tercer lugar el glande del pene. Un curioso empate se produce en el cuarto lugar entre el escroto, la palma de la mano y la mejilla. Las tres zonas menos dolorosas resultaron ser el cráneo, el dedo del medio del pie y el antebrazo. Una maravillosa infografía a todo color con los valores obtenidos la pueden ver en el siguiente link:

http://www.mirror.co.uk/news/weird-news/bee-sting-penis-scrotum-see-3383253

Más sobre Matemáticas

Comentarios Deja tu comentario ↓
Síguenos en Facebook X