¿Superaron ya las máquinas a la inteligencia humana? Diversas señales generan inquietud

¿Se está conviertiendo en realidad la ficción de un mundo dominado por las máquinas en el que el hombre queda relegado?

Guía de: Matemáticas

La saga de películas Terminator tiene en su centro el programa Skynet a cargo del armamento militar los Estados Unidos. Skynet comienza a aprender a un ritmo geométrico y “toma conciencia” de sí misma un 29 de agosto de 1997 a las 2:14 A.M. Los intentos por apagarla  fallan, lo que gatilla la reacción defensiva de Skynet que comienza el exterminio de los seres humanos. Como esta película hay muchas más que plantean este futuro apocalíptico en que “las máquinas” se adueñan de la humanidad. La saga Duna de Frank Herbert se ambienta en un universo donde las máquinas inteligentes fueron prohibidas luego de que casi extinguieron a la humanidad durante la llamada “Jihad Butleriana”.

Pero incluso fuera del ámbito de la Ciencia Ficción, el destacado Físico Steven Hawking en una entrevista a la BBC el 2014 dijo “el desarrollo de una inteligencia artificial completa podría deletrear el fin de la raza humana”. Los sistemas bayesianos que se incorporan a estas máquinas han permitido autos que se conducen solos, conserjes robots en hoteles y muchas otras aplicaciones que parecen justificar estos temores. Alan Turing, considerado el padre de la inteligencia artificial, diseñó en su breve y tormentosa vida lo que se conoce como el Test de Turing.

maquinas-vs-humanos

Este Test diseñado por Turing en 1950 tenía como objetivo determinar la habilidad de una máquina para lograr un comportamiento similar, o indistinguible al de un humano. Turing propuso que fuera un humano el que a través de conversaciones en lenguaje natural determinara si hablaba con una máquina o un humano. Esta conversación es a través de un teclado y un monitor para que no sea relevante la capacidad de la máquina de expresar emoción al hablar. En el caso de que el evaluador no pueda distinguir entre el humano y la máquina en 5 minutos de conversación la máquina pasa la prueba. Este procedimiento no evalúa el conocimiento de responder correctamente, ya que solo se toma en cuenta la capacidad de ésta de generar respuestas similares a las que daría un humano. Mucho se ha criticado si pasar esta prueba realmente es una prueba de inteligencia real. Muchos detractores citan a Diderot con su famosa frase en los Pensées philosophiques: “Si se encuentra un loro que puede responder a todo, se le consideraría un ser inteligente sin duda alguna”.

El programa ELIZA creado por Joseph Weizenbaum en 1966 es considerado el primero en pasar la prueba de Turing. Su funcionamiento era bastante simple y solo buscaba palabras clave en las palabras escritas por el usuario. Cuando la encontraba, aplicaba alguna regla predefinida para responder. Si no se encontraba alguna, simplemente daba una respuesta genérica o repetía uno de los comentarios anteriores. Mucha controversia se generó desde ese entonces sobre cómo lograban estos sistemas pasar el test sin realmente entender lo que se les estaba diciendo.

Pero algo cambió el 7 de junio de 2014, cuando Kevin Warwick y Huma Shah donde organizaron una competencia de la prueba de Turing para conmemorar el aniversario número 60 de su muerte en la Royal  Society de Londres. El robot ruso Eugene Goostman durante una serie de conversaciones de 5 minutos de duración, logró convencer al 33% de los jueces del concurso de que era humano. Los jueces incluían a John Sharkley -patrocinador del proyecto de ley que proporcionó el perdón gubernamental a Turing-; además estaban el profesor de Inteligencia Artificial Aaron Sloman y el actor Robert Llewellyn, conocido por imitar a un ente mecánico en la serie Red Dwarf desde 1989 hasta el 2012.

Preguntas y conversaciones

Muchos dicen que esta fue la primera vez que la prueba había sido realmente aprobada declarando que “algunos dirán que la prueba ya ha sido pasada”. Las palabras ‘Prueba de Turing’ han sido aplicadas a competencias similares alrededor del mundo. Sin embargo, este evento involucra más pruebas simultáneas de comparación al mismo tiempo como nunca antes se había visto. Fue independientemente verificado y, crucialmente, no se restringieron las conversaciones. Una prueba de Turing no establece las preguntas ni los temas de las conversaciones.

Lo cierto es que tampoco esto generó consenso, dado que los detractores hicieron notar que solo un tercio de los jueces fue engañado por la computadora y, además, se indicó que el personaje de computadora aparentaba ser una niña ucraniana de 13 años de edad que aprendió inglés como segundo lenguaje.

Joshua Tenenbaum experto en psicología matemática en el MIT calificó el resultado como “para nada impresionante”.

Un ámbito lúdico y más simple donde los humanos se enfrentan a las inteligencias artificiales son los juegos de tablero y de cartas. Aquí, el ganador es claro y sin ambigüedad por el resultado del juego. El gato, el backgamon, Othello, las damas chinas y muchos otros juegos fueron rápidamente dominados por las máquinas. Los juegos más complejos habían resistido el embate de las máquinas por años.

En 1997, el campeón humano Gary Kasparov fue derrotado por la computadora de IBM Deep Blue dejando solo la supremacía humana en el milenario juego chino del GO.

Por desgracia, hace pocos días en Seúl el campeón humano Lee Sedol fue derrotado por DeepMind, un sistema de inteligencia artificial AlphaGo desarrollado por la compañía londinense DeepMind que fue comprada por Google el año 2014.

Una vez más surge la controversia de si esto indica una superioridad de inteligencia de las máquinas o es simplemente una serie de reglas matemáticas predefinidas que, en coordinación con mucha información logran superar a su adversario humano y su raciocinio. Kim Peek, conocido como el Google humano, quizás era una muestra de este tipo de inteligencia.

En resumen, si bien estamos lejos de ser dominados por las máquinas, sí estamos más cerca de un mundo como el que nos plantea la película animada WALL E, donde descansamos cada vez más en las labores tediosas y repetitivas gracias a las máquinas, pasando cada vez más tiempo pasivamente frente a las pantallas de nuestros celulares, tablets y computadores.

Lo anterior, en vez de aprovechar estas herramientas para desarrollar más nuestras capacidades y aprendiendo a balancear su uso para no terminar aislados, obesos, casi inútiles y socialmente disfuncionales. Ese futuro me parece más aterrador y por desgracia más cercano que el que nos plantea Terminator.

Más sobre Matemáticas

Comentarios Deja tu comentario ↓
Síguenos en Facebook X