El mito de la horripilante Medusa: La mujer con cabellos de serpiente que podía petrificar con su mirada

El antiguo mito griego asegura que fue el héroe Perseo quien logró cortar la cabeza de la temida gorgona.

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La mitología clásica griega cuenta que las tres hermanas llamadas gorgonas —Medusa, Esteno y Euríale, hijas de Forcis y Ceto- eran unos seres horripilantes que presentaban formas realmente abominables: tenían manos de bronce, serpentina cabellera, grandes colmillos afilados de jabalí, una alas de oro bastante pesadas (por lo que no podían volar) y unos penetrantes ojos que emitían una luz capaz de petrificar a todo aquel que las mirara fijamente. En la obra “Prometeo encadenado”, del dramaturgo griego Esquilo, se cuenta que “no lejos de ellas viven las Gorgonas, horror de los mortales, tres hermanas aladas, de cabellera de serpientes, cuya vista ocasiona al punto la muerte”.

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No obstante, según el mismo mito helénico, Medusa, cuyo nombre en griego significa “protectora” o “guardiana”, era la excepción, pues de las tres temibles hermanas era la más hermosa y la única mortal. En una oda escrita en el 490 a. C. por el poeta griego Píndaro se habla de la “Medusa de bellas mejillas”, mientras que el poeta romano Ovidio en su obra “Metamorfosis”, relata que Medusa era originalmente una doncella de belleza deslumbrante, “la celosa aspiración de muchos pretendientes”.

Como sea que fuere, antes de convertirse en un horripilante monstruo, la leyenda cuenta que Medusa era una doncella que tenía una belleza tan deslumbrante que dejó prendado al mismísimo Poseidón, el Dios del mar, quien, al no poder hacerse de sus favores, la violó en un templo dedicado a la diosa Atenea. Como castigo por la intrusión en ese sagrado lugar, la enfurecida diosa transformó el hermoso cabello de la joven Medusa en un matojo de repulsivas serpientes e hizo su cara tan terrible que transformaría en piedra a quien la mirara.

Pintura de La Medusa, del pintor italiano Caravaggio.

Pintura de La Medusa, del pintor italiano Caravaggio.

Según los autores griegos Hesíodo y Esquilo la temible Medusa vivió y murió en una isla llamada Sarpedón, en algún lugar cerca de la llanura de Cistene, aunque otros autores antiguos como Dionisio de Mitilene la situaron en algún lugar de Libia. En la mayoría de las versiones de este conocido mito griego, Medusa, ya convertida en una abominable Gorgona, se encontraba embarazada de Poseidón cuando fue decapitada por el héroe griego Perseo, quien había sido enviado a buscar su cabeza por el rey Polidectes de Sérifos.

perseo y medusa
Perseo, antes de dar con la cueva de las gorgonas para encontrar allí a Medusa, recibió ayuda de los dioses para cumplir con su peligrosa misión. De ese modo, Atenea y Hermes le proporcionaron unas sandalias aladas, el casco de invisibilidad de Hades, una espada y un escudo espejado. Sabiendo que la Medusa podía petrificar a todo aquel que la mirara, Perseo logró matar a Medusa acercándose a ella sin mirarla directamente, observando el reflejo de la temible Gorgona en su escudo espejado para evitar quedar convertido en piedra. Una vez agazapado, esperó que al monstruo se acercara para cortarle limpiamente la cabeza con su espada y, sin mirarla, la guardó en un saco.

Perseo Clash of titans

Según el mito, las hermanas de Medusa buscaron a Perseo para vengarse, pero el héroe griego escapó volviéndose invisible gracias al casco de Hades. Del cuello de Medusa, quien se encontraba embarazada de Poseidón, brotó asimismo su descendencia: el caballo alado Pegaso y el gigante Crisaor.

La leyenda afirma que Perseo, en los lomos de Pegaso, llevó la cabeza de Medusa oculta en un saco a la diosa Atenea, pero no sin antes usar la cabeza de la gorgona para transformar en piedra al titán Atlas, convirtiéndolo en la famosa montaña del mismo nombre ubicada en el noroeste de África, y de frenar el ataque del horripilante Kraken, otra criatura marina mitológica, convirtiéndolo también en piedra. Perseo entregó finalmente la cabeza a Atenea, la cual fue incorporada en el escudo de la diosa conocido como Égida. Desde entonces, el escudo de Atenea contaba en su centro con el rostro de la Gorgona, lo que la hacía invencible.

La Égida, el escudo invencible de la diosa Atenea.

La Égida, el escudo invencible de la diosa Atenea.

Homero, autor de las fuentes griegas más antiguas, se refiere a la cabeza cortada de la Medusa en “La Ilíada” como sujeta a la égida de Zeus: “Suspendió de sus hombros la espantosa égida floqueada que el terror corona … allí la cabeza de la Medusa, monstruo cruel y horripilante, portento de Zeus que lleva la égida”. Homero también relató que la imagen de la Gorgona estaba presente, a modo de artilugio, en el escudo del rey Agamenón: “…y lo coronaba la Medusa, de ojos horrendos y torva vista, con el Terror y el Fobo a los lados”.

En “La Odisea”, en tanto, el mismo Homero también hace referencia a a la gorgona Medusa: “…pero se empezaron a congregar multitudes incontables de muertos con un vocerío sobrenatural y se apoderó de mi el pálido terror, no fuera que la ilustre Perséfone me enviara desde Hades la cabeza de la Gorgona, del terrible monstruo”.

Cabeza-de-Medusa

Según algunas fuentes, después que el audaz Perseo cortara la cabeza de la Medusa, la diosa Atenea le dio la sangre mágica de la gorgona al médico Asclepio, pues la que manaba del lado izquierdo del cuello era un veneno mortal, mientras que la del lado derecho tenía el poder de curar las heridas más graves.

cabeza-medusa

El mito de la Medusa sería revisitado una y otra vez por pintores y escultores a lo largo de toda la historia del arte y seguiría vigente incluso en el siglo XX. En 1940 el célebre psiquiatra vienés Sigmund Freud publicó póstumamente el artículo llamado “Das Medusenhaupt” (“la cabeza de Medusa”), en el que Medusa se representa como “el talismán supremo que proporciona la imagen de la castración —asociada en la mente del niño con el descubrimiento de la sexualidad materna— y su negación”. Según Freud, la imagen de horror de la Medusa luego de que Perseo le cercenara la cabeza (no sólo para liquidarla, sino para utilizarla posteriormente como formidable arma), podría asimilarse con el miedo del varón a la castración del falo y a la consiguiente pérdida de su fuerza y virilidad, y al pavor de la mujer por la ausencia de éste, al verse ya castrada.

Según algunos historiadores, la Medusa simbolizaba para los griegos el carácter maligno de toda mujer, representando a la mujer demonio, madre de la muerte y el lado oscuro de la feminidad. Sin embargo, pese a lo anterior, durante todo el siglo XX este antiguo mito griego sería reivindicado por feministas y muchas mujeres para simbolizar la ira, la furia y el poder femeninos.

Video: La muerte de Medusa a manos de Perseo en la película “Furia de Titanes” (1981):

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