“Los Trece Inmundos”: La unidad de la Segunda Guerra Mundial que inspiró la película “Los Doce del patíbulo”

Los “Filthy Thirteen” participaron en misiones aerotransportadas en Francia, Alemania y Holanda.

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En el año 1967 se estrenó la clásica película bélica “Los Doce del patíbulo” (“The Dirty Dozen”), dirigida por Robert Aldrich y protagonizada por los actores Lee Marvin y John Cassavetes. En aquella cinta, Marvin interpretaba al mayor Reisman, un duro pero justo oficial del ejército norteamericano que recibía la orden de entrenar a un grupo de 12 peligrosos presos, algunos de ellos condenados a muerte, para convertirlos en un cuerpo militar de élite para que realizaran una misión aerotransportada suicida en un castillo de Rennes, en Francia, repleto de importantes oficiales nazis, para acabar con el mayor número de ellos.

Los protagonistas de la conocida película bélica de 1967 "Los Doce del Patíbulo".

Los protagonistas de la conocida película bélica de 1967 “Los Doce del Patíbulo”.

Pocos saben que esta famosa película de guerra -cuyo nombre original también se emparentaba con el de la cinta bélica de Quentin Tarantino “Bastardos sin gloria”, que tenía una trama levemente similar- estaba inspirada en un cuerpo de combate totalmente real que combatió con éxito en la Segunda Guerra Mundial.

Se trataba de los míticos “Filthy Thirteen” (“Los Trece Inmundos”), que constituían la 1ª Sección de Demolición del 506º Regimiento de Infantería Paracaidista, encuadrado en la famosa 101ª División Aerotransportada del Ejército de los Estados Unidos, y que combatió en algunas de las campañas bélicas más importantes que se desarrollaron en Europa, como las operaciones Overlord, Market Garden y Varsity, así como en la batalla de las Ardenas.

El sargento norteamericano Jake McNiece, el carismático y combativo líder de "Los Trece Inmundos".

El sargento norteamericano Jake McNiece, el carismático y combativo líder de “Los Trece Inmundos”.

Esta primera sección de combate, asignada y entrenada como saboteadores de demolición para destruir objetivos específicos detrás de las líneas enemigas, estaba formada por varias unidades de trece hombres y dos grupos de seis soldados, cuyo sargento era James Elbert McNiece, alias Jake, quien a su vez estaba bajo las órdenes del teniente Charles Mellen.

El sargento Jake McNiece, un suboficial experto en explosivos que había nacido en 1919 en Oklahoma, era un soldado intrépido, rebelde e insubordinado, aunque era muy querido y respetado por sus subordinados. Y uno de sus rasgos más particulares fue que, haciendo honor a la sangre india que corría por sus venas, acostumbraba pintar el rostro de sus hombres con pintura de guerra y cortarles el cabello con una cresta al medio, tal como los temidos indios mohawks.

El miembro de "Los Trece Inmundos" Clarence Ware aplica pintura de guerra a su compañero Charles Plaudo el 5 de junio de 1944, en la víspera del Día D. La idea del maquillaje fue del sargento Jake McNiece, para honrar su herencia nativa americana y motivar a sus hombres ante el inminente peligro que se avecinaba.

El miembro de “Los Trece Inmundos” Clarence Ware aplica pintura de guerra a su compañero Charles Plaudo el 5 de junio de 1944, en la víspera del Día D. La idea del maquillaje fue del sargento Jake McNiece, para honrar su herencia nativa americana y motivar a sus hombres ante el inminente peligro que se avecinaba.

Esta unidad de combate adquirió el curioso y particular apodo de “Filthy Thirteen” (“Los Trece Inmundos”) al parecer mientras se encontraban acantonados en las cabañas de Niessen, en Inglaterra. En aquella oportunidad, una unidad de la sección de demolición de trece hombres alistados que vivían en forma espartana se negaron a bañarse durante una semana para usar su ración de agua para otros fines.

Sin embargo, según un artículo escrito por Arch Whitehouse para la revista True, originalmente los miembros de grupo “se autodenominaron la ‘Docena Sucia’ (‘Dirty Dozen’) y se enorgullecían de la reputación que tenían de ser el grupo de paracaidistas más malvado que alguna vez llegó a esta base …los 12 miembros originales eran indios de sangre quienes había jurado no bañarse hasta que se lanzaran al combate y requirió que su nuevo teniente venciera a cada uno en una pelea para ganarse su respeto. Esta adición de este nuevo miembro cambió su nombre de ‘Dirty Dozen’ a ‘Filthy Thirteen’ ”.

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Durante la Invasión a Normandía en Junio de 1944, “Los Trece Inmundos” fueron lanzados desde el aire sobre territorio francés ocupado por los nazis, y se les ordenó asegurar o destruir los puentes sobre el río Douve y participar en la captura del poblado de Carentan. Liderados por el sargento Jake McNiece, quien reemplazó al teniente Mellen, que falleció en acción, el grupo cumplió su misión a cabalidad, aunque más de la mitad de los “inmundos” serían asesinados, heridos o capturados en el salto, lo que obligó a enviarles continuos reemplazos hasta prácticamente renovar sus filas.

Miembros de "Los Trece Inmundos" preparándose antes de subir a un avión para entrar en acción.

Miembros de “Los Trece Inmundos” preparándose antes de subir a un avión para entrar en acción.

Durante la Operación Market Garden, el pelotón de demolición fue asignado para defender tres puentes sobre el río Dommel en Eindhoven, en Holanda. El intenso bombardeo alemán de la ciudad mató o hirió a la mitad de los “inmundos” en el pelotón, y McNiece fue ascendido a sargento del pelotón de lo que quedaba del grupo, mientras que el oficial Jack Womer, procedente de los Rangers, tomó su lugar como sargento de sección. Durante el resto de la campaña, los hombres de demoliciones aseguraron el puesto de mando del regimiento o protegieron las vías, caminos y tendidos de cables.

El sargento McNiece, quien por entonces ya era instructor en los “Pathfinders” (“Exploradores”), un cuerpo anglo-americano creado para señalizar los saltos, determinar los sitios de aterrizaje y otras acciones aerotransportadas, todavía dirigiendo a la mitad de los miembros sobrevivientes del “Filthy Thirteen” original, posteriormente se lanzó junto a ellos en paracaídas sobre la ciudad belga de Bastogne, que se encontraba sitiada por los nazis, con la misión de contener la contraofensiva alemana en Las Ardenas. Allí, increíblemente, pese a enfrentar el fuego alemán, la nieve y el intenso frío, los hombres de McNiece perdieron tan sólo un hombre, cuando otras unidades aliadas llegaron a perder cerca del 80% o 90% de sus efectivos.

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El sargento Jake McNiece participaría finalmente en 1945 en la Operación Varsity, la última operación aerotransportada a gran escala de la Segunda Guerra Mundial que tuvo como finalidad asegurar el control del Rin sobre una Alemania casi derrotada. McNiece, quien solía meterse en problemas constantes con las autoridades militares debido a su carácter díscolo y a que consideraba prioritarias las misiones que le encomendaban, terminó la guerra como primer sargento en funciones y con cuatro saltos de combate a su haber, una hazaña muy rara para un paracaidista estadounidense.

Licenciado en febrero de 1946, el sargento Jake McNiece, ya de regreso en Estados Unidos, entraría a trabajar en el Servicio Postal, se casó dos veces y tuvo tres hijos. En 1997, un historiador y vecino suyo, Richard E. Kilibane, comenzó a recopilar grabaciones de las aventuras de McNiece contadas por él mismo y con ellas publicó en 2003 un libro titulado “Los Trece Malditos Bastardos”, que actualizó la memoria de sus hazañas y las de sus compañeros, lo que motivó que el gobierno de Francia decidiera concederles la Legión de Honor. La condecoración no puso ser más oportuna porque el sargento McNiece fallecería en enero de 2013 a los 93 años de edad, 11 meses antes que su compañero Jack Womer.

El sargento Jake McNiece, el líder de "Los Trece Inmundos",  en sus años finales de vida.

El sargento Jake McNiece, el líder de “Los Trece Inmundos”, en sus años finales de vida.

Las proezas de los “Filthy Thirteen” o “Los Trece Inmundos” serían relatadas en varios artículos periodísticos y literarios. Uno de ellos, publicado por la revista True Magazine, sirvió de inspiración a la novela “Doce del patíbulo”, del escritor Erwin M. Nathanson, quien combinó la historia real de los “inmundos” con otra, aparentemente ficticia, que había oído sobre una unidad suicida formada por presos.

Barbara Maloney, la hija de John Agnew, uno de los pocos miembros sobrevivientes de “Los Trece Inmundos” que falleció en el año 2010 a los 88 años de edad, comentaría que su padre, tras ver la película “Los Doce del Patíbulo”, declaró que sentía que el 30% del contenido de la cinta era históricamente correcto, incluida una escena en la que se capturaba a los agentes, aunque, a diferencia de los “Dirty Dozen” que aparecieron en aquella cinta bélica, los “Trece Inmundos”, como ya se indicó, no eran convictos, aunque sí eran hombres propensos a beber y pelear y a menudo pasaban el tiempo en lo más encarnizado de las batallas.

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Sobre las actividades bélicas realizadas por “Los Trece Inmundos”, el mismo Jack Agnew dijo una vez: “No éramos asesinos ni nada, simplemente no hicimos todo lo que se suponía que debíamos hacer de alguna manera e hicimos mucho más de lo que ellos querían que hiciéramos, de otras formas. En resumen, siempre estábamos en problemas”.

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