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Científica chilena replica el ojo humano en las máquinas

Su trabajo superó a otros sistemas internacionales y hoy tiene el respaldo del ejército de Estados Unidos.

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¿Sabías que cuando alguien lanza una pelota tus ojos no analizan toda la escena? En realidad, la retina selecciona puntos clave, bordes y contornos, rastrea su desplazamiento en el tiempo y predice dónde caerá. Entonces, la pregunta clave es: ¿puede una máquina hacer lo mismo? La apuesta de una científica chilena es que sí, y ya está trabajando para lograrlo.

Soraya Mora es doctora en Biología Computacional, investigadora del Centro Ciencia & Vida y académica de la Universidad San Sebastián. Nació en Punta Arenas, estudió Física en la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso y luego cursó un magíster en Neurociencias junto al investigador César Ravello. Precisamente, lo que la motivó a trabajar con él fue una pregunta: ¿cómo funciona realmente la retina?

Científica chilena ojo humano

Soraya Mora

Durante mucho tiempo se creyó que este órgano solo recibía la luz y enviaba la información al cerebro. Sin embargo, los descubrimientos de los últimos años han demostrado que la retina también procesa información, detecta patrones, predice y anticipa lo que ocurrirá antes de que el cerebro intervenga.

A partir de esa inquietud y apoyada en estos avances científicos, Mora construyó un modelo computacional inspirado en la retina humana, al que bautizó como ACCLIP. El sistema es capaz de analizar un video y predecir cómo se moverán las personas y los objetos que aparecen en él.

Para ponerlo a prueba, comparó ACCLIP con otros sistemas descritos en la literatura científica. Lo sometió a secuencias de 60 imágenes consecutivas, equivalentes a fracciones de segundo, y los resultados fueron concluyentes: su modelo logró mantener predicciones coherentes durante toda la secuencia y obtuvo una mayor precisión que los métodos existentes. Mientras los sistemas convencionales suelen predecir hasta unos 40 fotogramas, ACCLIP extiende ese horizonte de manera significativa.

Respecto de estos resultados, la científica chilena señala: “Lo importante no es solo predecir más lejos, sino hacerlo con precisión”. Y, hasta ahora, parece estar consiguiéndolo.

La investigación formó parte de su tesis doctoral y contó con financiamiento de Fondecyt y del Air Force Office of Scientific Research, el organismo de investigación científica de la Fuerza Aérea de Estados Unidos. El interés no es casual: las aplicaciones potenciales apuntan a la navegación autónoma: por ejmeplo, un vehículo capaz de anticipar el movimiento de peatones, ciclistas y otros automóviles puede reducir el riesgo de accidentes. El mismo principio podría aplicarse a drones, robots industriales y sistemas de vigilancia.

Científica chilena ojo humano

Este robot araña puede detectar y seguir personas.

Por ahora, el laboratorio donde trabaja Mora ya cuenta con un robot con forma de araña capaz de detectar y seguir personas. El siguiente paso será integrarle este sistema para que también pueda anticipar el movimiento de los objetos y esquivarlos.

“Lo que hice fue enseñarle a una máquina a hacer algo que nosotros hacemos sin pensar. Nuestro sistema nervioso ya tiene esa capacidad incorporada. La idea es que los robots también puedan hacerlo”, resume Mora.

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