Rusia aplica medidas extremas contra mujeres que no quieren ser madres
Guía de: Mujer
- Alejandra Lizana
- Ver biografía
- |
-
Ver más de mujer
A tiempos problemáticos, medidas polémicas. Así podríamos resumir la reciente decisión del gobierno ruso de derivar a psicólogos a mujeres que declaren no desear tener hijos. Ello, en un intento por fomentar la maternidad en un país que enfrenta su tasa de natalidad más baja en 200 años, con solo 1,2 millones de nacimientos en 2024.
La tasa es el mínimo en 25 años, con un indicador de fecundidad de 1,4 hijos por mujer, lejos del 2,1 necesario para el reemplazo generacional. Ante esta emergencia poblacional, agravada por la guerra en Ucrania y la emigración, el Estado ha endurecido su enfoque.
La polémica surgió con una actualización en los controles ginecológicos anuales rutinarios, donde se implementó la nueva directriz: si no quiere tener hijos, vaya al psicólogo. Ocurre que, durante su revisión anual en Rusia, las mujeres responden un cuestionario de 61 preguntas, tres de ellas sobre salud reproductiva.
Entre estas hay un cuestionamiento clave: “¿Desea tener hijos?”, con opciones sí/no. Si la paciente marca “no”, los médicos deben recomendar una consulta psicológica para “fomentar una actitud positiva hacia la maternidad”. No es obligatorio, pero genera presión estatal. En contraste, el formulario masculino tiene solo 26 preguntas y solo aborda la paternidad “según circunstancias actuales”, sin derivación a terapia.
La nueva directriz encendió las alertas de activistas feministas y, en general, de buena parte del mundo. Son ellas quienes cuestionan si la medida implica “¿libertad reproductiva o control estatal?”. Además, se abre un debate intenso sobre derechos de las mujeres, autonomía corporal y sesgo de género.
Críticas internacionales la califican de patriarcal y sostienen que viola principios de la Organización Mundial de la Salud sobre decisiones reproductivas personales. En Rusia, en tanto, los defensores argumentan que responde a una crisis mayor: Vladimir Putin ha declarado la demografía como “tarea nacional”, invirtiendo miles de millones en incentivos.
Cabe precisar que esta no es la primera vez que el gobierno ruso intenta aumentar la tasa de natalidad. En 2024, la Duma Estatal aprobó por unanimidad una ley que prohíbe la “propaganda childfree”. Esto implica la publicidad, redes, cine o medios que promuevan la vida sin hijos. Quienes no respeten esa normativa se enfrentan a multas de hasta 50.000 euros.
El propio presidente ordenó elevar la fecundidad a 1,6 para 2030 y a 1,8 para 2036, incentivándola con pagos a familias numerosas desde 2026 y campañas para “poner de moda” tener hijos a través de artistas y periodistas.
Otras políticas incluyen la maternidad subrogada restringida a parejas heterosexuales casadas, divorcios más complejos con penalizaciones financieras y créditos hipotecarios condonados por cada hijo. Junto a lo anterior, en 2025 se extendieron licencias parentales y subsidios. Aun así, la población cae: 144 millones en 2026, proyectandose 130 millones para 2046 sin cambios.
Más sobre Mujer
-
Yulka Melo tiene 16 años, no puede manejar en la calle pero ya compite en bólidos a 350 km/h
La joven piloto chilena aprendió a conducir a los 6 años en un Volkswagen Escarabajo rosado y hoy se prepara para correr en Argentina y Estados Unidos.
-
Bárbara Hernández se convirtió en la primera latina en ganar el Alison Streeter Award
La nadadora chilena recibió el prestigioso premio por completar el doble cruce del Canal de la Mancha.
-
El hallazgo de una chilena podría cambiar el tratamiento del cáncer
El entrenamiento de fuerza podría ayudar a prevenir la recaída del cáncer de mama al activar mecanismos genéticos.
-
Meryl Streep y Anna Wintour: El encuentro entre “Miranda Priestly” y su inspiración real
Veinte años después del estreno de "El diablo viste a la Moda" , la actriz y la poderosa editora se reunieron para hablar de poder y estilo.


