“El Jimmy”: Historia de un mítico bandolero que dejó huella en la Patagonia

Nada mejor que rendir un homenaje a aquél pionero de la frontera muy al sur cabalgando hasta lo que queda de su casa a orillas del Lago San Martín.

Guía de: Patagonia

Foto Florian von der Fecht. Puesto La Nana en Estancia El Cóndor.

Foto Florian von der Fecht. Puesto La Nana en Estancia El Cóndor.

A través de sus memorias relatadas al periodista norteamericano Herbert Childs, Santiago “El Jimmy” Radboone nos narra una historia de colonos, tehuelches y delitos que nunca pudieron ser aclarados. Radboone había nacido en Inglaterra en el seno de una familia numerosa y de escasos recursos. La situación se complicó cuando la familia de una jovencita embarazada le acusó del suceso. Ese fue su primer escape que le llevó a desembarcar en Punta Arenas, Chile. Corría el año 1888.

Luego pasó a la isla de Tierra del Fuego forjándose en el duro oficio de ovejero y domador. Unos años después buscó un pedazo de tierra que fuera suyo entre el amplio desierto entre Río Gallegos y Punta Arenas. Al parecer fue en ese tiempo que las cosas se volvieron a complicar para “El Jimmy”. Entreveros de bebidas, mujeres, apuestas y policías lo fueron marcando. Se dice que no reculaba jamás, pero cuando ya era buscado por las policías chilena y argentina se escabulló hasta la toldería del cacique tehuelche Mulato.

Casco de estancia patagónica. Foto Nibepo Aike

Casco de estancia patagónica. Foto Nibepo Aike

Pero las cosas siguen complicándose para Radboone. A pesar de la gran amistad con el cacique se enamora de una bella sobrina de Mulato. Por esa manía de apostar a todo o nada pierde a esa belleza en una carrera de caballos. Años más tarde la recupera de igual manera. Fue entonces que decide partir hacia la zona del Lago San Martín. Allí encuentra su pedazo de tierra tan ansiado. Nacen sus hijos, pero la suerte nunca estuvo de su lado. Nunca pudo conseguir un título de propiedad de las tierras tan arduamente trabajadas y la familia las termina perdiendo.

Herbert Childs, periodista, literato, norteamericano de la costa Este

Mientras esto ocurría, un periodista norteamericano recibe una carta en la que le propone, un amigo suyo, conocer a un personaje de frontera tan exótico como para hacer miles de kilómetros para entrevistarlo. Llega a Buenos Aires junto a su esposa y desde allí emprenden un accidentado viaje en tren, automóvil y caballo hasta la Estancia La Nana, el lugar en el mundo de Santiago “El Jimmy” Radboone. Para entonces ya corría el año 1933. Durante tres meses conviven las familias compartiendo los duros trabajos rurales y largas conversaciones junto al fuego. Tres años más tarde la historia del “Bandido de la Patagonia” veía la luz en Estados Unidos.

Nada mejor que rendir un homenaje a aquél pionero de la frontera muy al sur cabalgando hasta lo que queda de su casa a orillas del Lago San Martín. Podemos partir muy temprano a la mañana desde el casco de la Estancia El Cóndor hasta la pequeña cabaña del Puesto La Nana. Partimos casi en silencio entre esos paisajes impresionantes, los caballos saben el camino. A la tarde, cuando el sol enrojece las montañas y los bosques alcanzamos a ver la cabaña a orillas del lago. El lago se tiñe de turquesa rizado por el fuerte viento que silva entre los árboles. Un rato más de cabalgadura y llegaríamos a Chile. Exploramos la península y retornamos por un sendero que se despeña entre piedras. Nos ofrecen un almuerzo como nunca vimos y más tarde regresamos, a motor, a El Calafate. Una experiencia imperdible para los amantes de la aventura.

Foto Florian von der Fecht Foto Design Ediciones

Foto Florian von der Fecht Foto Design Ediciones

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