El misterio de la “Cueva Infernal” al sur de Chile de cuya existencia alertaron los exploradores

Durante la expedición de Juan Ladrillero, en pos del Estrecho de Magallanes, descubrieron una misteriosa cueva.

Guía de: Patagonia

Imagen de la cueva Palomera, España. Es representativa de lo relatado por el escribano Miguel de Goicueta respecto de la “cueva infernal”.

Un cerro costero hueco en forma de bóveda, con una columna central y marmóreas estalatictas y estalamigtas de la que partían sonidos que aterrorizaban a nativos y marinos, nunca volvió a ser vista a pesar que dos expediciones estuvieron en ella. ¿Dónde está situada la Cueva Infernal de Juan Ladrillero?

“En miércoles diez y siete de Noviembre de mil y quinientos cincuenta y siete años, partió á la armada de S. M. del puerto de la ciudad de Valdivia en demanda y descubrimiento del estrecho por mandado del Illmo. Sr. Gobernador don García Hurtado de Mendoza en la cual dha. Armada pa. Hacer el dho. Descubrimiento envia al capita Juan Ladrillero y para su ayuda al capitan Francisco Cortes Hogea con dos navios é un bergantin el cual descubrimiento es por la parte que el capitan Magallánes salió del dho. estrecho el año de 1520 en demanda de las islas de Maluco ó Maloca que son en la Asia y tierra de especería”.

Así comienza el apasionante y preciso relato del escribano Miguel de Goicueta, navegante de la San Sebastián, que junto a la nave San Luis, y bajo el mando de Juan Ladrillero compartieron la aventura. Miguel de Goicueta, acota que el relato está basado en la experiencia vivida a bordo de la San Sebastián, debido a no tener constancia de lo registrado en la San Luis, de la que solo obtuvo “ligeros extractos”. Tal detalle se debe a que las tempestades separaron a ambos navíos. El original de tal documento está depositado en el Archivo General de Indias, Sevilla, y la copia fiel fue transcripta por el historiador Claudio Gay y publicada en el tomo II de Documentos, de su Historia física y política de Chile, pág. 55.

Una de las posibles zonas donde algunos autores sitúan a la “Cueva Infernal”.

El sexto intento

El Primero de noviembre de 1520, la expedición de Fernando de Magallanes, ingresó desde el Océano Atlántico al estrecho que denominaron “De todos los Santos”, logrando salir al Océano Pacífico, 27 días después. Conocida la existencia del tan buscado paso interoceánico se transformó en un objetivo urgente para sentar propiedad y autoridad sobre esa trascendental ruta comercial.

En el año 1557, el entonces gobernador de Chile, García Hurtado de Mendoza, ordenó la exploración y demanda del Estrecho de Magallanes, comisionando al capitán Juan Ladrillero, con dos naves que partieron desde el puerto de Valdivia. Según Goicueta, era la sexta expedición que lo intentaba. De su relato se desprende que tanto él, como el piloto Diego Gallego, habían participado de la expedición previa de 1553, a cargo de Francisco de Ulloa con tres naves y que en principio habría fracasado. Sin embargo, algunos documentos de la época estarían demostrando que su piloto Diego Gallego, al que una tormenta habría apartado de la expedición, habría documentado su tránsito por el Estrecho y regreso desde el Atlántico, aunque no fue reconocido. De tal hecho nos ocuparemos en próximo artículo.

Se conoce que el navío de Juan Ladrillero, después de buscar durante meses en la maraña de canales, logró ingresar al Estrecho de Magallanes, explorar la boca oriental y regresar a la Bahía de concepción con solo su capitán y dos marinos, los cuales murieron días después. La ceremonia de posesión del estrecho se llevó a cabo el 9 de agosto de 1558 en un lugar, que por tal caso se denominó Cabo Posesión. Juan Ladrillero falleció un año después.

Placa recordatoria de la gesta.

El misterio de la Cueva Infernal

El trayecto de la expedición es minuciosamente descripto por el escribano Goicueta. Detalla geografías, clima, distancias y profundidades, más los usos y costumbres de los grupos humanos que encontraban en su trayecto. Durante el viaje hacia el sur fueron castigados por severas tempestades que dañaron la nave a tal punto que en varias oportunidades rezaron como último recurso ante el riesgo inminente. Soportaron las inclemencias del duro clima y mar del extremo sur del continente. Pasaron peligros, hambrunas y enfermedades, de manera que entre tantos y difíciles acontecimientos no repararon que estaban dentro de la boca occidental del Estrecho de Magallanes.

En el trayecto de retorno, hacia Valdivia, surgen algunos detalles que no han podido ser cotejados de manera fehaciente en los mapas actuales. Inexactitudes geográficas que bien pueden ser atribuidas al desconocimiento de la región en aquella época, el estado del instrumental de navegación luego de las peripecias pasadas y cierto comprensible equilibrio emocional trastocado luego de las hambrunas, intensos trabajos y peligros recientes. Esto último es una apreciación personal luego de haber leído íntegro el documento en cuestión. Sepa disculpar el lector mi opinión.

Representación de la ceremonia de posesión de la boca occidental del Estrecho de Magallanes.

Es aquí cuando surge lo siguiente:

En la página 518 del Anuario Hidrográfico de la Marina de Chile, publicado en 1879, y que describe de manera minuciosa desde la página 482 las vicisitudes del viaje del capitán Juan Ladrillero, puede leerse: “Desde el cabo del Ochavario, catorce leguas hacia el Norte, está un cerro junto a la mar, por si, el cual dicho cerro es hueco todo, como una gran bóveda, de largor de cuatrocientos pies é de anchor de sesenta pies, en medio de la cual dicha cueva estaba una columna de cincuenta brazas en alto que la sustentaba; la cumbre de esta dicha cueva estaba llena de unos racimos de piedra-mármol, a manera de hyelos, de los cuales caia aqua, é donde la dicha agua caia, estaba cuajado y hecho piedra mármol blanca y muy recia; la cubierta de esta dicha cueva, por de fuera, estaba cubierta de Arboles espesos en ella nacidos, é cuando Ilovia sonaba dentro el ruido del agua que caia encima muy claro. Tenia tres puertas é una ventana, la una al norte, y esta era la mayor, otra al sur, y esta era la mediana, otra al sudueste, y esta era la chica que salia a la mar; la ventana al este. Hechose cuenta que podrian esconderse en ella seis mil hombres, dando a cada uno cuatro pies cuadrados, que es compás de una rodela; púsele nombre Cueva Infernal, por la grima que metia”.  La reproducción es textual para permitir la deducción del lector.

Dudas y misterio

Goicueta, situó tal caverna en los 46º 40’ de Latitud Sur. El historiador Claudio Gay, corrige tal apreciación situándola en los 46º 21’ Latitud Sur. Sin embargo, si seguimos detenidamente el relato de Goicueta, pareciera estar situada en algún lugar al norte del Golfo Coronados, algo más al norte de Puerto Montt. Zona actualmente poblada y transitada que hace difícil imaginar que tal fenómeno orográfico pueda estar oculto a la vista. Si el relato, a esa altura de los acontecimientos es correcto, queda la posibilidad que la cueva halla colapsado y esté bajo nuestros pies, en algún lugar de la costa.

Documento: “Viaje del Capitán Juan Ladrillero al Descubrimiento del Estrecho de Magallanes”  Noviembre de 1557. Anuario Hidrográfico de Chile.

La posición que menciona el historiador Claudio Gay.

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