Galeses en la Patagonia: un legado que llega hasta nuestros días

En 1865, el barco Mimosa arribó a las costas patagónicas de Puerto Madryn con 153 colonos de origen galés. Pero la historia comienza mucho antes, en 1283.

Guía de: Patagonia

Té Galés, sabrosa herencia. Fotografía gentileza Sergio Giaquinta.

Té Galés, sabrosa herencia. Fotografía gentileza Sergio Giaquinta.

Primeros galeses festejando un aniversario. Fotografía gentileza Sergio Giaquinta.

Primeros galeses festejando un aniversario. Fotografía gentileza Sergio Giaquinta.

En 1865, el barco Mimosa arribó a las costas patagónicas de Puerto Madryn con 153 colonos de origen galés. Pero la historia comienza mucho antes, en 1283, cuando en Gales es asesinado el príncipe Llewelyn sin dejar herederos. Ese hecho, es aprovechado por los británicos para lograrelcontrol total de la región. La leyenda también cuenta que los nobles galeses se conjuraron para no reconocer a un rey inglés, salvo que reuniera tres condiciones: que no fuera inglés, que no hablase inglés y que no tuviera pecado.

La habilidad diplomática británica

Fue el rey Eduardo I de Inglaterra quien logró superar el difícil escollo galés.Primero, dispuso que su esposa encinta se mudara a un castillo en Gales. Luego, al nacer el bebé, lo alzó en el balcón ante la muchedumbre y expresó: “Gales, aquí tienes a tu rey, ya que no es inglés, no habla inglés y no tiene pecado”. Así se inició una etapa de opresión, que en el siglo XIX originóque diferentes corrientes migratorias de galeses se desperdigaran por el mundo. Ese hecho, también constituyó el origen de la actual utilización del falso título de “Príncipe de Gales” por la corona británica.

Fotografía gentileza Sergio Giaquinta.

Fotografía gentileza Sergio Giaquinta.

Un sueño patagónico

La Patagonia era para los exploradores una tierra de misterio y desafío. El clima extremo, los recursos escasos, el aislamiento, la falta de apoyo externo y la mala relación con los aborígenes fueron algunos de los motivos. Durante siglos habían fracasado los muchos intentos de poblar el Atlántico sur. Sin embargo, todo cambio con la llegada de los galeses. El primer contingente de colonos llegó en 1865 al Golfo Nuevo, hoy Puerto Madryn. Habían sido previamente invitados por el gobierno argentino para poblar la región.

Mujeres galesas. Fotografía gentileza Sergio Giaquinta.

Mujeres galesas. Fotografía gentileza Sergio Giaquinta.

Galeses y tehuelches

Existen pocos precedentes en el mundo de ocupar una región poblada por aborígenes sin generar conflictos y establecer muy buena relación con ellos a través del tiempo. Los galeses lograron entablar una excelente relación con el pueblo nativo, los tehuelches. Esto permitió que pudieran subsistir esos primeros años realmente duros, en que el hambre por la falta de conocimiento de las realidades climáticas de la región los tuvo al borde del fracaso.

Matrimonio Galés – Tehuelche. Fotografía gentileza Sergio Giaquinta.

A pesar de las penurias, los galeses guiados por profundos valores espirituales y con una verdadera vocación al trabajo, lograron establecer los primeros pueblos en la Patagonia argentina. La colonia galesa fue entonces la precursora que posibilitó que otras corrientes migratorias, de diversas colectividades, poblaran la región.

Colono gales, Edmund Hunt, con su amigo Tehuelche Nahuelquir Chiquichán, 1936. Fotografía gentileza Sergio Giaquinta.

Colono galés, Edmund Hunt, con su amigo Tehuelche Nahuelquir Chiquichán, 1936. Fotografía gentileza Sergio Giaquinta.

La epopeya de los primeros galeses en la Patagonia es recreada por Sergio Giaquinta en su obra “Patagonia, la noche de los galeses”. Las vivencias y penurias de una familia integrante de ese primer contingente son el punto de partida para mostrar una historia donde se destacan aquellos valores que permitieron a los galeses concretar tan gigantesca empresa.

Patagonia - La noche de los galeses.

Patagonia – La noche de los galeses.

 

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