La primera grabación de un chamamé: Una controversia que no termina

Aún persiste la controversia sobre si "Corrientes Poty" es un chamamé u otra forma musical. Sin embargo, es considerado el primer registro oficial de un chamamé.

Guía de: Patagonia

Captura de pantalla de 2022-01-22 11-52-43Es conocida la afición del criollo patagónico hacia el chamamé, forma musical de origen difuso que refiere a los nativos guaraníes con influencias musicales españolas durante los virreinatos del Perú y del Río de la Plata. Rescatamos, y te contamos, la historia del primer registro de un chamamé grabado “Corrientes Poty” (La flor de Corrientes) que suena muy diferente a lo que estamos acostumbrados.

Recogiendo datos dispersos encontramos que en el año 1930, Juan Carlos Casas, director artístico de RCA-Victor Company (fusión de Radio Corporation of America y la Victor Talking Machine Company) comprobaba que las ventas de discos de vinilo en Argentina tenían altos niveles en la provincia de Corrientes, incluso superando a Buenos Aires, tanto que pensó en fidelizar a tan prometedora clientela.

Los datos indicaban que el público potencial era mucho más amplio que el correntino, abarcando a los inmigrantes rusos y alemanes que se asentaron en Misiones, sur de Brasil y Paraguay. Algunos de esos inmigrantes habían traído consigo instrumentos musicales con los que alegraban las reuniones sociales recordando polkas, chotis y valses.

Al mismo tiempo, el tango y sus músicos venían estableciendo puntos de contacto con la denominada “música correntina” desde hacía décadas. De hecho, los “tangueros” solían incluir polkas modificadas en su repertorio. Debe sumarse que para 1930, el gobierno de facto en Argentina impuso una fuerte censura en las letras de tango, haciendo que se frenara o estabilizara el desarrollo de esta forma musical que entonces fue considerada por las autoridades como “demasiado popular”.

Captura de pantalla de 2022-01-22 12-14-04

La empresa discográfica reunió entonces al letrista de tangos Diego Novillo Quiroga (cuyo apodo era “Bisturí”), al pianista Francisco Pracánico y al músico paraguayo Don Samuel Aguayo y su conjunto, quienes ya eran artistas exitosos de la RCA, en una especie de tango con aires de polka, pero con acentuado ritmo litoraleño que pasó a ser denominado “chamamé correntino” o “chamamé” a secas.

Aún hasta hoy persiste la controversia sobre si “Corrientes Poty” es un chamamé, una polka, un tango o una mistura propia de los inicios de la popularización de una forma musical nueva para el gran público, pero cuyas raíces estarían en el virreinato, y quizás antes.

Captura de pantalla de 2022-01-22 12-06-11

Más sobre Patagonia

Comentarios Deja tu comentario ↓
Ver Comentarios