Orélie Antoine I, Rey de la Araucanía y la Patagonia: Su increíble y poco conocida historia

No hay dudas que el territorio patagónico es pródigo en historias asombrosas. Es el caso del rey de la Patagonia, Orélie Antoine de Tunens y del pueblo araucano.

Guía de: Patagonia

Orélie Antoine I

«Rey de la Araucanía y Patagonia» de Jules Peco, licencia Dominio público.

La fantasía de un reino patagónico

Según “El reino de Araucanía y Patagonia” de Armando Braun Menéndez (Editorial Francisco de Aguirre 1973) y diversas fuentes coincidentes, el Reino de la Araucanía y la Patagonia habría sido un intento de tomar posesión del amplio territorio que ocupaba tierras de Chile y Argentina, entonces escasamente habitado, por un francés llamado Orélie Antoine de Tounens con el apoyo de un grupo reducido de aborígenes.

Allá lejos y hace tiempo

En 1858, Orélie llegó a la Patagonia y logró contactarse con el Jefe Quilapán, a quién entusiasmó con la idea de fundar un Estado Mapuche. Luego de algunas idas y vueltas, el 17 de noviembre de 1860, decidieron decretar la fundación del Reino de la Araucanía proclamando a Orélie Antoine de Tounens como rey bajo el título de Orélie Antoine I. De inmediato, se intentó el reconocimiento del nuevo Estado ante el gobierno chileno. Las autoridades rechazaron de plano ese intento y luego procedieron a perseguir a Orélie con orden de arresto y traslado a Santiago.

Orélie Antoine I

Orélie Antoine de Tounens

El arresto de Orélie Antoine I

Su detención se produjo, luego de algunas peripecias, en enero de 1862. Orélie tuvo la fortuna que fuera solamente repatriado a Francia. Recordemos que en esa época los intentos sesecionistas o independistas finalizaban con la muerte de los responsables. Fue así que Orélie, ya en Francia, tuvo una nueva oportunidad y logró el apoyo de algunos empresarios para financiar un segundo viaje. En 1869 volvió a Patagonia, un territorio que él entendía como propio por naturaleza.

Sin embargo, cuando Orélie arribo a lo que consideraba su reino la situación era muy diferente que cuando fuera ungido rey. Las acciones emprendidas por los ejércitos chileno y argentino para controlar el territorio habían tenido éxito extendiendo la influencia de Santiago y Buenos Aires a casi toda la región. Esa situación, de sucesivas derrotas militares y retroceso territorial, hizo que ya no fuera tan bien recibido por los indígenas y Orélie debió huir a Buenos Aires.

Pero Orélie no era un hombre que se arredrara ante las dificultades. Volvió a emprender dos intentos de ingresar al territorio patagónico, en 1874 y 1876. Por fin, la muerte lo detuvo en su empeño en Francia, el 17 de septiembre de 1878, sin dejar herederos. Gustave Aquille Laviard, amigo de Oréile, se autoproclamó como sucesor solicitando posteriormente ayuda al Presidente de los Estados Unidos, petición que fue rechazada. Actualmente rige una especie de gobierno en el exilio con sede en París, no reconocido por ningún estado.

Visión Mapuche de la historia

Huichacurha Marhique ha escrito en un sitio, que se autodenomina oficial de la cultura mapuche, la versión de estos hechos según su visión y testimonios históricos propios.

Allí se describe que en 1858 arribó a Chile un ciudadano francés atraído por la valiente y heroica resistencia del pueblo Mapuche ante los intentos de ocupar el territorio por parte del Estado Chileno. Ya en territorio Mapuche se integró a su sociedad aprendiendo el idioma, vistiendo sus prendas y hasta dejándose crecer el cabello como los indígenas, compartiéndo con ellos su vida y necesidades, logrando de esta manera su confianza y respeto.

El diplomático Oréile Antoine

Menciona Huichacurha que Oreíle asesoró a los principales Jefes Kilapan y Calfucurá, entre otros, sobre la forma más eficaz de negociar con las autoridades chilenas y argentinas. Orélie fue reconocido como leal al pueblo mapuche, hecho que posibilitó que el 17 de noviembre de 1860 se aprobara una Constitución del Reinado de la Aracanía y Patagonia erigiéndose él como Rey.

Luchó entonces, junto a los Mapuches, argumentando que sus territorios eran independientes de otros estados y denunció activamente el genocidio que se abatía sobre la nación Mapuche. Coincide con la historia oficial en que luego de muchas peripecias fue finalmente apresado en enero de 1862 pero desecha las acusaciones de loco o enajenado con que era estigmatizado Oréile por los gobiernos chileno y argentino.

Menciona, por último, que su monarquía fue reconocida por numerosos gobiernos y monarquías de Europa y el mundo aunque no los identifica. Este autor destaca la actitud de Oréile como amigo del pueblo Mapuche al que defendió ante el genocidio a que era sometido en nombre de la civilización y el progreso.

Orélie Antoine I

Antoine de Tounens vestido de Mapuche. Autor desconocido.

 

 

Más sobre Patagonia

Comentarios Deja tu comentario ↓
Síguenos en Facebook X