“Patagonia: Contra el viento y el olvido”, un capítulo negro que no debemos olvidar

Este libro retrata la matanza de los pueblos indígenas en la Patagonia, especialmente la de los Onas en Tierra del Fuego.

Guía de: Patagonia

"Cazadores de hombres" al mando de Julio Popper

“Cazadores de hombres” al mando de Julio Popper

La fotografía muestra el lado feroz de la historia patagónica. En ella se muestra en plena actividad de cacería al aventurero Julio Popper. En primer plano aparece un Selk-nam tendido en el suelo, con su arco en una mano, y detrás Popper y sus hombres apuntando con sus rifles. El mismo Popper mostró esta fotografía en una exposición realizada en el Instituto Geográfico Militar de Argentina, donde explicó que en el enfrentamiento murieron dos indios.

Patagonia: contra el viento y el olvido

“La fotografía del rumano Julio Popper pinta de manera cruda una historia que no hay que desconocer”, nos dice Sergio Javier Giaquinta, autor de la novela histórica “Patagonia contra el viento y el olvido”. Este personaje, -prosigue- que no fue el único, con su ejército privado masacró en forma despiadada y fue retribuido por las estancias para “limpiar de indios” la región.

El terrible episodio forma parte de la recreación histórica que propone la novela. Un sucesión de pequeñas historias individuales, la mayoría desconocidas de pioneros y pobladores que forjaron la actual Patagonia. “Cuando escribo sobre la Patagonia y su historia, mi pasión, siempre trato de transportar al lector moderno, lo invito a viajar en el tiempo. Además de leer mucho, cada vez que viajo hablo con la gente de los sitios que visito”.

Antiguos pobladores

Continúa Giaquinta; “Mis recuerdos de Norberto Rosales trayendo las vacas hasta nuestro campamento para vendernos leche recién ordeñada, las charlas con Clementina, su señora, cuando me contaba cosas tan lindas de su historia. Todo fue quedando en mi cerebro, como una semilla esperando florecer y así sucedió. Aprendí mucho del poblador patagónico con ellos, por eso cuando los describo con palabras me acerco tanto a la realidad. Y esto, ahora que lo pienso, se adapta igual a ambos lados de la cordillera, ya que comparten la misma esencia bajo una distinta bandera”.

Giaquinta define la esencia del poblador patagónico como nostálgico (en la noche, a la luz del fuego, añora el día anterior), luchador (mantiene una pelea desigual contra el viento y el frío), audaz (soluciona siempre el problema), perseverante (se cae pero siempre se levanta), leal a sus principios (no pacta con la hipocresía del citadino), austero (con unos mates alcanza), amante de sus compañeros de trabajo (el poblador patagónico guarda un lugar especial en su corazón para sus perros y sus caballos), creyente solitario (a menudo habla directo con Dios, sin intermediarios, invitado por el silencio dentro de la inmensidad en la naturaleza que lo contiene).

El cacique Anca Ancha y el Padre D´Agostini

El cacique Anca Ancha y el Padre D´Agostini

Otros conquistadores

El sacrificio, la fe, la perseverancia y el esfuerzo comunitario fueron los motores de los galeses que llegaron en 1865 a la Patagonia movidos por un sueño llamado libertad. Eso de creer que lo imposible no existe y que lo que existe nos cuesta sacrificio, es algo necesario para tener éxito en cualquier cosa que emprendamos y parece ser el espíritu del poblador patagónico. Algo que se refleja en “Patagonia. La Noche de los Galeses”, segunda novela de Giaquinta.

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