Inicio » Publicidad » Equipo

¿Qué le falta a los comerciales chilenos?

Vamos hablando de comerciales y nos damos cuenta que los chilenos somos pillos, chaqueteros, buenos para sacar la vuelta, compadres, solidarios, piroperos, pero que muchas veces eso no está en las historias de las marcas.

En una reunión de comida naturista y mil personas esperando la mesa, hablamos de cómo la calle se llenó de edificios, de la gente que paga con cheque restorán mientras mira el celular, de música y también de publicidad. De esa televisión noctámbula, que te golpea entre el asalto maletero y la liquidación de temporada. Entre quínoa y pebre fuimos elaborando una idea de cómo está la torta de comerciales en nuestra casa. La película está clara. Faltan historias en los comerciales. Esas historias pequeñas que te dan placer de descubrirte a ti mismo. Como la película de niños que te dice que en realidad el fantasma te tiene miedo a ti o que los juguetes tienen pena porque creciste.

Falta hablar de cómo somos nosotros en un día cualquiera. Sobran mil efectos de sonido y finales con frases traducidas al español. Parece que la gente ve los comerciales a lo lejos, sin hacerles mucho caso porque son como esos pórticos del tag que tienes que pasar para llegar nuevamente al programa en que estás enchufado. Es cierto, la publicidad no debe ser como antes, que sólo te informaba, ahora las personas que están frente a un comercial demandan creatividad porque evalúan, critican y sancionan lo que es atractivo. Tú eres así, yo soy así.

La buena publicidad habla de experiencias súper cotidianas, eso de “ensuciarte te hace bien” queda inmediatamente instalado en la cabeza. Puede que sea infantil, pero por qué tenemos que crecer con un sentido de culpa porque la mamá tiene que lavar. Lo correcto no es necesariamente lo mejor.

La publicidad es la invitación de una marca a reconocerte en un momento que puede ser especial, porque lo descubriste y lo hiciste propio.

Me gustan los comerciales que te dicen que tienes que tener un comportamiento extremo para darte cuenta que la vida es simple, que si asocias dos mundos, puede que resulte otro mejor. Que la motivación está en la esquina, porque en ese lugar pasan cosas si quieres verlas.

Vamos hablando de comerciales y nos damos cuenta que los chilenos somos pillos, chaqueteros, buenos para sacar la vuelta, compadres, solidarios, piroperos, pero que muchas veces eso no está en las historias de las marcas. Creo que deberíamos hacer más comerciales que hablen de nosotros y no esperar la Copa América o el terremoto para acordarnos cómo nos movemos por una causa. Me gustan los comerciales que te sacan la foto, que te entretienen sin hacer grandes promesas. Está bueno eso de no ser tan grave en la publicidad, no parecer tan perfectos.

Las marcas son un proyecto de relación con sus consumidores. Estamos para celebrar lo que nos hace bien. Entonces hoy, que estamos hablando de transparencia y equivalencia entre los que se espera de la conducta de una marca y la conducta de los consumidores, la publicidad debe generar territorios de sintonía en la comunicación que desarrolla. Me gustan los comerciales que hablan como nosotros hablamos. Los invito a ver algunos comerciales, no son todos recientes, pero podrán ver que nos identifica con una creatividad que sale de la calle y no de una reunión de trabajo.

Más sobre Publicidad

Comentarios Deja tu comentario ↓