Las otras 20 palabras prohibidas del vocabulario cuico chileno que nunca, nunca dirán (II)

El denominado cuico chileno sabe con precisión qué palabras utilizar y cuáles jamás se les podrían pasar por la mente.

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Ya hablamos en la primera parte de lentes, vienesas, fideos y cena, entre otras palabras absolutamente prohibidas en el vocabulario de los cuicos chilenos. Pero obviamente existen numerosas más que, sólo de pronunciarlas, producen escalofríos para quienes se consideran pertenecientes a la aristocracia nacional.

En su afán por desmarcarse de todo lo que consideran rasca, ordinario o derechamente flaite, el denominado cuico chileno sabe con precisión qué palabras utilizar y cuáles jamás se les podrían pasar por la mente.

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Esta es la segunda parte de las palabras prohibidas en el vocabulario del cuico chileno. ¿Conoces otras?:

  1. Color plomo y color lila: para el cuico chileno el color plomo o lila simplemente no existen.  Los verdaderos colores en este caso son gris y morado, respectivamente.
  2. Llamar hijo/a al hijo/a: una de las situaciones que más detesta el cuico es escuchar a otros llamar en el supermercado o en el cine a sus hijos como “hijo” o “hija”.  “Hija, venga para acá” o “Hijo, no haga eso” le producen tiritones, ya que para ellos lo correcto es llamarlos por sus nombres.
  3. Fallecer: el cuico chileno y todos sus parientes no fallecen, se mueren.
  4. Llamar madrina/padrino a la madrina/padrino: al igual que en el punto dos, para el cuico chileno es inaceptable llamar madrina o padrino a sus madrinas o padrinos.  Para eso tienen un nombre, o simplemente los llaman tíos.  Esto también es aplicable para los hermanos/hermanas, ya que a ellos también se los llama por su nombre y jamás como “ven hermano” o “hola hermano, cómo estás”.
  5. Lavarse en vez de ducharse: algo que le produce mucha risa al cuico chileno es cuando se habla de “me voy a lavar” en referencia a ducharse.  Obviamente esto no es aplicable a lavarse las manos, o lavar alguna cosa, pero las burlas sí se producen cuando es utilizado como sinónimo de ducharse.
  6. Hermoso/a: para el cuico chileno algo es lindo o bonito.  Pero jamás hermoso, palabra catalogada como siútica por los llamados ABC1 de Chile.
  7. Balón: un cuico jamás jugará fútbol con un balón.  La palabra correcta para ellos es pelota.  Y ojo, que el que la ataja es arquero, jamás portero.
  8. Completo: esa rica salchicha en pan, con palta, tomate, mayonesa, kétchup o chucrut nunca será un completo para un cuico.  La palabra correcta es Hot-dog.
  9. Furgón: los niños de los cuicos jamás irán en un furgón al colegio.  La palabra correcta es liebre.
  10. Tomar combinado: el pisco o ron con Coca-Cola es piscola o roncola, nunca un combinado. Esto incluso aunque el pisco no esté “combinado” con coca cola.
  11. Servirse: ¿se sirve alguna cosita? Esa pregunta puede provocar escalofríos en un cuico.  Ellos hablan de “me voy a echar un poco de arroz al plato” o “voy a tomar un poco de bebida”, pero jamás dirán “me voy a servir arroz o una bebida”.
  12. Dar pecho o teta: lo correcto para una cuica es “dar papa”.  Tampoco se acepta amamantar.
  13. Provecho: aunque en algunas culturas es sinónimo de buena educación, como el “Bon apetit” francés, decir provecho en Chile cuando alguien está comiendo, es catalogado como algo picante, que incluso provoca burlas del cuico.
  14. Te extraño: un cuico jamás extrañará a alguien.  Para ellos lo correcto es decir “te eché de menos”.
  15. Cuchilla: para un cuico, poner en femenino esta palabra es digno del lumpen. Tampoco se acepta hablar de chaleca por chaleco.
  16. El niño o la niña: para el cuico chileno no hay nada más rasca que llamar “el niño” o “la niña” a los hijos propios.  Por ejemplo una madre que dice “la niña necesita ir al dentista” o “el niño tiene que ir al fútbol” es simplemente catalogada como punga por un cuico.
  17. Cancelar: como sinónimo de pagar.  Para un cuico decir cancelar es digno del mozo o de la vendedora, pero ellos no cancelan, ellos pagan.
  18. Loza: un cuico jamás dirá “lavar la loza”.  Lo encuentran rasca, aunque sea la palabra correcta.  Ellos prefieren decir “voy a lavar los platos”, aunque en realidad, haya platos, tazas, fuentes y cubiertos.  Pero loza, jamás.
  19. Convertir en verbos algunos sustantivos: por ejemplo, un cuico toma desayuno, se va de vacaciones, o dará un beso. Pero jamás de los jamases dirá “voy a desayunar” o “vacacioné en el norte” y mucho menos “te besaré”.
  20. Vivir retirado: como sinónimo de vivir lejos.  Eso para un cuico se acerca más a un estilo campestre, poco digno de “su estatus”.

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