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¿Tienes una pareja perversa y manipuladora? Estas son las 6 señales de que estás en una relación tóxica

El/la manipulador/a utiliza diversas y maquiavélicas técnicas para lograr sus torcidos objetivos.

Es normal tener conflictos con la pareja. Sin embargo, cuando la relación comienza a tornarse inestable, con fuertes y seguidas peleas, de las cuales no tienes explicación aparente de por qué se generaron, probablemente estés al lado de una persona tóxica y manipuladora.

Comienzas a sentirte sin energía, deprimido/a y a presentar cuadros de insomnio, ansiedad y mucho estrés.

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El/la manipulador/a utiliza diversas técnicas para lograr sus objetivos. Entre éstas, existen 6 estrategias muy comunes, que logran atrapar a la víctima en una telaraña, de la cual es muy difícil de escapar:

1.- Bombardeo del amor: esta técnica se utiliza al inicio de la relación, cuando el/la manipulador/a quiere conquistar a su víctima. Es cierto que es normal que en la etapa de conquista se viva una especie de “luna de miel”, donde todo es amor y sonrisa. Pero en una persona tóxica, el bombardeo del amor tiene dos características particulares: 1) es exageradamente intenso (te llaman y escriben varias veces al día, te halagan, te dicen que te aman casi sin conocerte, te envían regalos, poemas, te hacen creer que son tu alma gemela, etc). 2) Se realiza premeditadamente para crear un “vínculo traumático”. Es decir, la persona tóxica monta un escenario amoroso de ensueño (que jamás habías vivido) y cuando ya te conquista (lo que coloquialmente se dice “te tiene comiendo de su mano”), de un día para otro, este bombardeo amoroso desaparece. Ya no contesta ni llama. Ya no tiene tiempo para ti. Muy rara vez expresa su cariño.

La víctima se desconcierta, quiere volver a esta etapa dorada que tan feliz le hacía. Quiere volver a sentir esa inmensa preocupación que su pareja solía mostrarle al inicio de la relación. Pero haga lo que haga, esto jamás sucederá. La etapa dorada nunca volverá y es reemplazada por un periodo de frialdad, manipulación y sufrimiento abismante. Mientras tanto, el manipulador goza viendo que su pareja le cobra sentimientos, lo busca, lo necesita. De repente, le entrega un poco de atención (para mantener este vínculo traumático), y hacerla creer que todo puede volver a ser como en un principio. Pero es una mentira.

2.- Tratamiento silencioso: ésta es una de las herramientas de abuso preferidas por los manipuladores, narcisistas y personas tóxicas. Cuando existe alguna diferencia o problema, en vez de hablar las cosas para solucionarlas, el tóxico/a determina dejar de hablarle a su pareja. Si no viven juntos, no contestas sus WhatsApp ni teléfonos. Si viven bajo el mismo techo, ignora a la pareja, como si ésta fuera invisible. Es un castigo que se ejerce contra el otro, por no haber estado a la altura de sus expectativas. Muchas veces, la víctima no sabe qué hizo mal para merecer este desaire tan doloroso y con tal de acabar con esta situación, termina pidiéndole al manipulador/a perdón por algo que ni siquiera sabe qué es.

3.- Refuerzo intermitente: otra de las estrategias de una persona tóxica es “premiar” un día y “castigar” a la mañana siguiente al otro, sin motivo aparente. Esta técnica crea ansiedad en la víctima, y sirve como una alerta para que el otro no se sienta tan seguro/a en la relación. Lo más perverso aquí, es que el manipulador en una ocasión premia cierta conducta en su pareja, quien, por querer agradarlo nuevamente, lo vuelve a repetir. Pero en esta segunda ocasión, sorpresivamente el manipulador se molesta. Es una situación desconcertante, que atenta fuertemente con la salud emocional del otro.

4.- Triangulación: otra forma que tiene una persona tóxica de hacer sentir insegura a su pareja es a través de la triangulación, es decir, incluir a terceras personas para generar celos. Por ejemplo, es un clásico comparar a la actual pareja con su ex (mi ex era mucho más inteligente/simpático/a), o inventar que tal o cual persona lo busca con intenciones amorosas, causando una enorme inseguridad en el otro. Si la víctima protesta por esta situación, la tildan de celosa o paranoica.

5.- Devaluación: a la persona tóxica le fascina criticar y denostar a su pareja, especialmente para conseguir una reacción emocional en el otro. Le critica su forma de vestir, de organizar su tiempo o trabajo, de criar a los niños. Se ríe de sus defectos físicos. Inventa un conflicto de una situación que no tenía mayor relevancia. Esto les gusta y se divierten muchísimo cuando su pareja se defiende, se enoja, llora, protesta. Luego de conseguir que reaccione emocionalmente a una provocación, tildan a la pareja de loco/a histérico/a o violento/a, revirtiendo hábilmente la situación.

6.- Descarte: una persona tóxica, manipuladora y narcisista no es capaz de finalizar una relación dando la cara, conversando con el otro civilizadamente y dando fin a un ciclo. Por el contrario, de un día para otro simplemente desaparece, o dice que necesita un tiempo a solas, para luego nunca más contactar o responder ni un mensaje del ex. Es lo que en psicología se llama “descarte”, utilizado cuando esta persona tóxica siente que su pareja ya no les sirve. En el descarte, se utiliza una frialdad extrema, no se dan explicaciones, dejando devastado al otro. Eso sí, hay que tener cuidado, porque después de un tiempo, esta persona tóxica puede reaparecer para tratar de reconquistar nuevamente a su víctima (situación conocido como “Hoovering”). Si la víctima cae, volverá nuevamente a iniciar este ciclo de destrucción.

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