El “espanto” de la Reina Isabel II que selló el divorcio de Diana y Carlos luego de histórica entrevista
- Alberto Stephens, ex Guía de Realeza
- |
- Ver más de realeza
En 1995, tres años después de separarse del Príncipe Carlos, la Princesa Diana dio una entrevista que impactó al mundo en el programa de la BBC “Panorama Interview”.
Conversando con el periodista Martin Bashir, la fallecida “royal” no se guardó nada para criticar a la Familia Real británica por el amorío de su ex marido con Camilla Parker, dijo que eran sus enemigos y reveló que la Monarquía necesitaba “una modernización urgente”.
Días más tarde, y tras las vergüenza pública que significó que sus palabras fueran vistas por 23 millones de personas en vivo, la Reina Isabel II no aguantó más.
Fue en un almuerzo con Richard Eyre, quien era uno de los directores del canal en esa época, donde le confesó que la aparición de Diana fue un completo “espanto”. Esa sola palabra bastó para decidir que debía divorciarse de su hijo.
Así ocurrió al año siguiente. A través de una carta, le confesó a la pareja que lo mejor era que hacer oficial la ruptura. La madre de William y Harry enfureció, señalando que “es injusto que tome la determinación en mi lugar”. Lo cierto es que nada pudo hacer para impedirlo.
Más sobre Realeza
-
Cartas vincularían a Meghan Markle con las graves denuncias contra su padre
Estas revelaciones adquieren especial relevancia porque coinciden con una investigación actualmente en curso contra Thomas Markle.
-
Kate Middleton revive el legado de Lady Di con una de las tiaras más icónicas de la realeza británica
Para una de las ceremonias más relevantes del calendario real, la princesa de Gales además apostó por un sofisticado vestido capa amarillo firmado por Elie Saab.
-
Kate y William ya no son los favoritos: Inesperado cambio en el ranking de popularidad de la realeza británica
Los herederos fueron desplazados inesperadamente de su lugar de privilegio.
-
Príncipe Harry reveló que durante años enfrentó severas crisis de pánico
El hijo menor del rey Carlos III relató que el simple hecho de ajustarse el cuello de una camisa formal le provocaba una sensación de asfixia.
