El Príncipe Eduardo pudo ser Rey en otro país de Europa: ¿Qué hubiera pasado si aceptaba el ofrecimiento?
- Alberto Stephens, ex Guía de Realeza
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Para todos quienes nacen en la Realeza, sin duda que uno de los grandes sueños es llegar a ser Rey y Reina. Para el Príncipe Eduardo, hijo menor de la Reina Isabel II, sentarse en el trono es prácticamente imposible.
Es que ocupa el puesto 14 en la línea de sucesión al trono, la que actualmente lidera su hermano, el Príncipe Carlos. Pese a esto, el marido de Sofía de Wessex pudo ser “Su Majestad” en otro país.
“The Sunday Times” publicó la historia hace un tiempo: El partido monárquico de Estonia se contactó con el “royal” para realizarle el ofrecimiento, pues era “muy admirado por el pueblo”, y un joven “artístico y talentoso”.
Además, desde la nación europea confesaron que “admiramos a Gran Bretaña, su cultura, su democracia y, especialmente, su cultura”. Todo esto ocurrió en 1994.
Más allá de las buenas intenciones de los estonios, la respuesta estaba bastante clara: No había ninguna posibilidad de que Eduardo dejara su tierra. Y así no más sucedió.
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