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Carlota Casiraghi confirma su romance con Nicolas Mathieu tras aparición histórica en el tenis en Montecarlo

La pareja fue vista en las gradas de la pista Rainiero III, en el Montecarlo Country Club de Roquebrune-Cap-Martin.

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Carlota Casiraghi decidió dar un paso definitivo en su vida sentimental. La hija de la princesa Carolina de Mónaco oficializó por primera vez su relación con el reconocido escritor francés Nicolas Mathieu durante un partido del Masters de Montecarlo, marcando así el debut público de una historia de amor que hasta ahora se había mantenido en la más estricta discreción tras dos años de rumores.

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La pareja fue vista en las gradas de la pista Rainiero III, en el Montecarlo Country Club de Roquebrune-Cap-Martin, siguiendo el partido entre el italiano Jannik Sinner y el checo Tomas Machac.

Vestidos de manera informal y con una actitud relajada, compartieron miradas cómplices y sonrisas discretas, sin gestos excesivos. La escena no pasó inadvertida, especialmente porque entre los asistentes se encontraba el príncipe Alberto de Mónaco, tío de Carlota, lo que otorga a esta aparición un claro carácter oficial. Junto a ellos también estuvo el hijo del escritor, en su primera presencia pública en el Principado.

El romance salió a la luz en marzo de 2024, cuando la revista Paris Match publicó las primeras imágenes de la pareja en París, poco después de que trascendiera la ruptura de Carlota con su entonces esposo, el productor Dimitri Rassam. Ambos fueron captados conversando animadamente en la terraza de un restaurante cercano al canal Saint-Martin, confirmando una complicidad que rápidamente despertó el interés mediático en Francia y Mónaco.

Más allá del brillo aristocrático, Carlota y Nicolas comparten una profunda pasión por la literatura. Él, ganador del Premio Goncourt en 2018 por Sus hijos después de ellos, es uno de los autores más influyentes de su generación; ella, filósofa formada en la Sorbona, ha defendido públicamente el valor transformador de las palabras. Ese vínculo intelectual parece haber sido el punto de encuentro entre dos mundos distintos, pero complementarios.

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