Inicio » Redes Sociales » Equipo

Primarias en Providencia: Cuando Twitter no basta para ganar

Breve análisis de cómo la red social influyó poco o nada para que Josefa Errázuriz se transformara en la persona que competirá con Cristián Labbé.

El 13 de mayo no sólo será recordado como un día más para celebrar a las mamás o el triunfo de Universidad Católica sobre la U por 1 a 0. Esta fecha se inscribe en la historia por las primarias de Providencia, elecciones que determinaron al candidato que competirá con el actual alcalde Cristián Labbé.

Quien se impuso en esta jornada democrática fue Josefa Errázuriz, una reconocida dirigente social de Providencia, actual presidenta de la Unión Comunal de Junta de Vecinos.

Primarias Providencia

Foto: El Mercurio

Cristobal Bellolio, uno de los candidatos, cuenta con más de 26 mil seguidores en Twitter.

La votación, en que “Pepa” Errázuriz venció con un 39,7 por ciento de los votos, pudo realizarse en gran medida por la presión que se hizo por Twitter. Lo curiosos es que esta fue impulsada desde un primer momento por el candidato Cristóbal Bellolio, quien obtuvo el segundo lugar con 35,7 por ciento de las 3600 preferencias emitidas.

Más curioso aún es que la candidata victoriosa se hizo una cuenta de Twitter menos de un mes antes de las primarias. Casi como por cumplir. El jueves, al momento del debate televisivo previo a las elecciones, tenía recién 800 seguidores. Al ganar, superó los 2.600. Bellolio, por su parte, tiene más de 26 mil seguidores, una cantidad bastante apreciable en la red social del pajarillo.

Pero en las primarias de Providencia quedó claro que la política no basta con hacerla en Twitter ni medirla con complejas herramientas ni menos por tener tantos seguidores. Hay otros factores que inciden. Uno de ellos es la tan vapuleada “influencia” de los tuiteros. A primera vista parece no ser tan influyente el que tiene más seguidores sino que quien su voz es más respetada, tanto dentro como fuera de Twitter.

Un ejemplo. En medio de la transmisión televisiva del debate, que estuvo siempre conectado con lo que pasaba en Twitter al minuto, la gente podía escribir el hashtag #votobellolio, #votoerrazuriz o #votoinsulza, para adherir a alguno de los tres. En un primer momento iba “ganando” Bellolio. Pero tal como dijeron en la transmisión, hubo un hecho que cambió el destino de esa minivotación y fue un tuiteo de Giorgio Jackson, ex presidente de la FEUC, entregándole su apoyo a Josefa Errázuriz. En pocos segundos, el #votoerrazuriz pasó al primer lugar.

Esto fue la antesala quizás de la derrota de Bellolio, pues demostró que no basta con conquistar a los tuiteros con bellos avatares, llamados democráticos a “cambiar las órdenes” de la tribu o crear ingeniosos hashtag. Y menos tener miles de seguidores. Parece ser que, pese a todos los intentos por hacer ver a la política 2.0 como la panacea de nuestros tiempos, lo importante es cuánta gente se levanta de sus camas en un frío día de invierno y pone una rayita al lado de tu nombre.

Más sobre Redes Sociales

Comentarios Deja tu comentario ↓
Síguenos en Facebook X