Inicio » Rock »

La “sabiduría del salmón”: El consejo de Andrés Calamaro a los jóvenes que quieren ser artistas

El músico habló sobre las nuevas generaciones y les dejó una gran reflexión para que tengan en cuenta.

Guía de: Rock

calamaro_862x485

Andrés Calamaro está por Chile y, como todos, observa con preocupación la dejadez de la juventud, su falta de pasiones, su fragilidad ante la mínima adversidad. ¿Son ciertas todas estas o se trata simplemente de las tradicionales envidias de las generaciones anteriores hacia sus posteriores por la bella juventud de la que éstas disfrutan?

Solo hay un modo de hallar una respuesta a esto: el pensamiento, el cuestionamiento y las conclusiones provenientes de una mirada compleja. Para comentarios rápidos y vacíos está llena la calle.

¿Y es Andrés Calamaro una persona en la que uno confié esta clase de inquietudes? Por supuesto. El músico trasandino gusta de las conversaciones largas y las reflexiones ricas en matices. Es cierto que sus modismos de divo –que los tiene y muchos: su cadencia a un español “torero” medio impostado, por ejemplo– a veces parecen caricaturizarlo un poco. Sin embargo, las entrevistas largas que ha dado a la industria gráfica a lo largo de sus historia son material riquísimo para leer donde, justamente, no molesta la acentuación, por obvias razones.

 

En una larga charla con BioBioChile, el músico respondió, al recibir una pregunta sobre la tradición del rock con las drogas y su consejo para los artistas jóvenes, con la mesura propia de los años: “Parte de la historia de la música ya está escrita –comenzó explicando el músico–. Cada uno sabe si se ha asociado con la ingesta de licores o sustancias. Los músicos próximos tendrán que seguir estudiando, practicar, escuchar mucha música, ser constantes y voluntariosos, originales y saludables: estar entero y durar mucho”.

Hasta allí, el hombre dijo, en otras palabras, lo que tantas veces importantes artistas han explicado: que no hay fórmulas mágicas ni atajos para ser artista sino mucho estudio, dedicación y trabajo. Sin embargo, a continuación, y con notable peculiaridad, el hombre remató dos ideas de un plumazo: las drogas no hacen al genio y hay algo fundamental para el artista, de toda edad, que es su mente: “Para comerse el mundo hay que tener los dientes sanos y la cabeza amueblada”.

Más sobre Rock

Comentarios Deja tu comentario ↓
Ver Comentarios