Inicio » Rock » Equipo

Rock en Lollapalooza, recuento de lo mejor

La primera versión del festival Lollapalooza Chile no estuvo escasa de rock. Aquí te resumimos las presentaciones del día sábado 2 de abril.

Devil Presley:

Fue la banda encargada de iniciar el desfile rockero en Lollapalooza, y lo hicieron con la misma potencia que los ha caracterizado durante la última década en los escenarios rockeros de nuestro país.

No era fácil puesto que la ocasión ameritaba un esfuerzo no menor: había que madrugar o pasar de largo. El hard rock de Lo Errázuriz estaba programado para comenzar a las 12 del día. Nunca antes habían soltado al perro rabioso tan temprano. Apenas se había llenado un tercio del Teatro La Cúpula del Parque O’higgins, pero eso no les importaba en absoluto a los practicantes del “hellrock”. Entregaron un show pulcro, potente y hasta coreográficamente elaborado de poco más de una correcta media hora.

Festival Lollapalooza

Foto: El Mercurio

El evento musical congregó a más de 70 mil fanáticos en los días que se llevó a cabo.

Los Bunkers:

Los Bunkers se encargaron inmediatamente de hacer que el público caliente las gargantas. Éxito tras éxito avanzaba rápidamente su participación. Casi como si hubieran querido agradecer el buen pasar que ha tenido la banda tanto en Chile como en el extranjero en los últimos años.

Los penquistas confeccionaron una hora completa de karaoke. No importaba si se paraban al frente de ellos o no, todos los que venían llegando a esa hora se sabían (y cantaron) al menos uno o dos temas de la agrupación nacional.

Una característica interesante de este mega recital era la cercanía de los artistas y la gente. A nadie le llamó la atención, por ejemplo, la soltura de Álvaro López para pasearse con su hija y señora -coche en mano por supuesto- a escuchar el rap de Cypress Hill.

Bomba Estéreo:

Entrar fue un caos total. Imposible para muchos que obligatoriamente tuvieron que quedarse afuera y derechamente perderse su show. El acceso al Tech Stage se vio truncado luego de que la capacidad se viera sobrepasada de muy mala manera.

La agrupación colombiana vino a consagrarse con el resto de la región. Fue un encuentro sudamericano, una cumbre musical y un tratamiento exquisito de champeta, cumbia, rock y rap. Probablemente el rock más bailable del día.

James:

James, energía y espectáculo definen perfectamente su participación en Lollapalooza Chile. Tim Booth, vocalista de la banda de Manchester, se movía de forma tan estrafalaria que fácilmente aparecía la memoria de Ian Curtis y sus espasmos epilépticos.

Su vasta trayectoria (desde los años 80′) permitió incluso que los asistentes que no los conocían disfrutaran de su presentación, de más de una hora. La banda incluso se dio el lujo de subir una veintena de fanáticos al escenario para cerrar su asistencia.

Edward Sharpe & The Magnetic Zeros:

A pesar de estar prohibida en Chile, la cannabis sativa de Edward Sharpe & The Magnetic Zeros era evidente sobre el escenario. Que no se mal interprete. Nadie puede asegurar de un consumo explícito, pero bien se puede hablar de una agrupación peligrosamente adictiva.

Sobre la tarima figuraba más de una decena de músicos elaborando una mezcolanza de sonidos aparentemente creados en una comunidad hippie setentera.

Inmersos en la escena indie, su folk rock fue recibido con un desbordante marco de gente. Tanto que el Tech Stage implicaba salir empapado -y embriagado- de música, sudor y rock alternativo. Más aún con el retraso de casi veinticinco minutos en el programa.

Ben Harper:

Ben Harper fue el encargado de integrar el virtuosismo en las guitarras. No se trataba de un rock pesado, ni mucho menos un rock acelerado. Muy por el contrario, la música del californiano se traduce en composiciones de calidad, casi una clínica de buen gusto.

Una clara influencia de Jimi Hendrix en sus guitarras y una banda forma por perfectos ejecutores, dan vida un rock ad-hoc a cualquier ocasión. Es más, fue la oportunidad ideal para algunos padres jóvenes tomaran a sus hijos del Kidzapalooza Stage y los llevaran sin reclamar a disfrutar en conjunto.

Vocalista Deftones

Foto: Rodrigo Reyes

El grupo de Rock era una de las bandas más esperadas en el Lollapalooza y cumplió ampliamente con las expectativas

Deftones:

Tal vez se puede decir con absoluta certeza que era la agrupación más esperada para la afición rockera. Las expectativas eran altísimas. Deftones ya había estado dos veces en Santiago (en el 2001 y en el 2007).

Los riffs potentes, duros y rudos estaban nuevamente ante una fanaticada expectante. Dicho y hecho. El Claro Stage se vino abajo desde que comenzaron con “Diamond Eyes”, tema que titula su más reciente placa. Aquí incluso los mayores de 30 aparecieron para descargar tensiones.

Los estadounidenses fueron sin lugar a dudas la mejor muestra de rock de esta edición. La tecnología fue protagonista absoluta para potenciar el espectáculo.

Animaciones de excelente calidad acompañaron la música que fue coreada intensamente por la audiencia, la cual terminó por rendirse ante los pies de Moreno que casi queda sin pantalones al acercarse a la primera fila de espectadores.

The Killers:

El rock estaba siendo representado de manera impecable en toda la jornada. El público ya estaba entregado y dispuesto simplemente a disfrutar de los hits de The Killers.

La oscuridad de la noche permitió que el perfecto show de luces se gozara aún estando muy lejos del escenario. Visualmente era -hasta entonces- la mejor disposición escénica, no sólo del Coca Cola Zero Stage, sino que de todo el festival (claro que, sin considerar el tremendo despliegue visual de Fatboy Slim que ocurría exactamente de manera simultánea). A esas alturas ya todo era disfrutar.

Espontáneamente, los norteamericanos se convirtieron en la cita perfecta para cerrar un estupendo primer día de festival. Lástima que la calidad e intensidad del sonido disminuyó considerablemente en relación al resto de los invitados. Además muchos de los asistentes se retiraron a regañadientes decepcionados por la corta duración de los interpretes de “Mr. Brightside”.

The National ha quedado fuera de esta reseña circunstancialmente debido a que en algún momento, por naturaleza humana, había que hacer espacio para un break. No obstante, queda abierta la invitación para que tú mismo relates y cuentes el show de la banda de Brooklyn en un comentario.

Más sobre Rock

Comentarios Deja tu comentario ↓
Síguenos en Facebook X