¿A qué juega la Roja de Reinaldo Rueda? Las dudas que dejó su estreno en las Clasificatorias

Chile solo sumó un punto en los dos primeros partidos.

Guía de: Selección Chilena

¿Volverán las celebraciones con la Selección Nacional? La hinchada espera que sea muy pronto.

¿Volverán las celebraciones con la Selección Nacional? La hinchada espera que sea muy pronto.

Cumplidos los dos primeros partidos por las Eliminatorias al Mundial de Qatar, hay inquietud en el ambiente. En la hinchada, porque en definitiva ya no se ve el trajín y contundencia que la Roja exhibió con Marcelo Bielsa y Jorge Sampaoli. Eso ya está claro, así que vamos acostumbrándonos de una buena vez a la cautela de Reinaldo Rueda.

Y en el periodismo especializado ya comenzaron los debates bizantinos referidos a, descontando a Brasil y Argentina, con qué países se disputará la posibilidad del repechaje. O sea, no da siquiera confianza para estar entre los cuatro mejores de la tabla para clasificar sino que, a lo más, Chile podría aspirar al quinto puesto para disputar el mencionado repechaje con el representante de Oceanía. ¿Tanto se retrocedió desde el bicampeonato en la Copa América? Veamos.

Vistazo general. Quedó claro ya que Reinaldo Rueda adhiere a la misma escuela de la que fue exponente Fernando Riera y uno de sus más aventajados discípulos, Arturo Salah, que resume su proceder con la siguiente máxima: “No puede haber un equipo sin orden y seguridad defensiva”. Por ende, salvo en ocasiones muy contadas durante el desarrollo del partido, Rueda siempre formará en la zaga con la clásica Línea de Cuatro. Y si comienza con tres centrales, agregará dos laterales contenido para alinear cinco defensores, tal como intentó en los últimos minutos del lance del martes ante los colombianos.

Con esa base, se sabía que su sistema favorito es el 4-2-3-1 con dos volantes de corte y un piloto de ataque neto. El detalle es que al no contar con todos los exponentes para encarnar ese dibujo táctico, finalmente apeló al clásico 4-4-2.

En lo que se refiere al tránsito del balón, privilegia el buen toque. Eso ha derivado en que los más memoriones rescataran de sus respectivos discos duros mentales aquel fútbol de los años 70 y 80, donde los pases lateralizados abundaban en nuestras canchas quitándole sorpresa al ataque.

Considerando la historia más reciente de la Selección Nacional, específicamente desde 2007 a la fecha, ya no se ve el vértigo en el tránsito longitudinal de la cancha, el pressing constante sobre el rival, los trazos largos para evitar la burocracia de pases en la zona media del rectángulo y el llegar con seis o siete hombres, como mínimo, hasta el área contraria de forma constante, casi ahogando al contrincante.

Hoy es un juego más conservador, demasiado pragmático, el guardarse cuando se está con ventaja –cuántas veces en la historia de la Roja se iba ganando y se terminó empatando o perdiendo por cederle la iniciativa al rival. De forma consciente o inconsciente. Ejemplos hay varios, como el Sudamericano de 1967 cuando se estaba venciendo a Uruguay en Montevideo y le empataron al equipo chileno, justamente, porque le habían cedido la pelota a los celestes. Hay temores que esto sea un retorno a la vieja Táctica del Murciélago de Luis Santibáñez o a los intentos de implantar el Cerrojo Suizo (1-3-3-1-3) que protagonizó desde la cabina técnica el alemán Rudi Gutendorf entre 1972 y 1973.

En el arco. Puesto por puesto, tras estas dos fechas eliminatorias quedó claro que Claudio Bravo sigue siendo inamovible. Porque a Gabriel Arias, siendo destacado en la competencia argentina defendiendo la valla de Racing Club, aún le pesa lo que mostró en la pasada Copa América de Brasil –de partida, porque no cuenta con el juego a ras de piso que luce Bravo-. Por su parte, Brayan Cortés podría estar un escalón más arriba que Arias, porque si bien ante Colombia en el primer gol estaba desacomodado y en el segundo no fue su culpa, cuando tomó confianza demostró buen juego aéreo, correcto juego de piernas y personalidad –todavía se escuchan sus gritos ordenando a sus compañeros, muy bien ahí Cortés-.

Defensa. A ver, en este ámbito hay que separar aguas. En el sentido de nombres, a los beneméritos Mauricio Isla y Gary Medel se unieron Francisco Sierralta, los hermanos Paulo y Nicolás Díaz más Sebastián Vegas. Alternativas hay, contando también a Enzo Roco y Guillermo Maripán.

Sin embargo, en el juego propiamente tal, sólo Mauricio Isla se atreve a ir en ofensiva transitando su carril -¿o será el único al que se le está permitido corretear por la banda?-.

Pero por el sector izquierdo, Sebastián Vegas poco o nada incurrió hasta el otro lado. Nos malacostumbramos, en los viejos tiempos, a ver transitando por ese sector a Jean Beausejour y Eugenio Mena.

El esquema con que Rueda enfrentó a Colombia, y que es el denominador común de su propuesta. Su cautela dista mucho de lo que el equipo dirigido, por ejemplo, por Bielsa.

El esquema con que Rueda enfrentó a Colombia, y que es el denominador común de su propuesta. Su cautela dista mucho de lo que el equipo dirigido, por ejemplo, por Bielsa.

Mediocampo. Aquí llegamos a un sector muy sensible. Porque si bien se cuenta todavía con Arturo Vidal -quien sigue con su rol omnipresente apareciendo en todas partes, fundamentalmente por el lado izquierdo de la formación nacional- y Charles Aránguiz, quien cuando se decidía a adelantarse algunos metros se notaba su aporte, falta “algo”.

Claudio Baeza cumplió como volante central. Estivo aplicadito quitando y entregando al compañero mejor ubicado, además de cuidar las espaldas de sus compañeros en esa zona y metiéndose entre los zagueros centrales. Pero le falta ese “algo”, el de habilitar con algún pase en profundidad o abrir la cancha con un trazo largo en diagonal. O sea, lo que protagoniza Marcelo Díaz. Porque con el centrocampista de Racing Club pucha que se le aliviaba la carga a Arturo Vidal, para descolgarse con todo, y a Charles Aránguiz, complementándose en el quite. Es verdad que últimamente ha asumido ese rol Erick Pulgar, pero… ¿alcanzará la notoriedad que anotó el Chelo Díaz?

Además, aunque en el fútbol moderno se pregone que el clásico volante “10” ya no existe porque todos corren, todos quitan y todos habilitan, ese jugador “10” marca la diferencia. Lamentablemente, no hay hoy un nuevo Jorge Valdivia que se sale de libreto para sorprender al rival.

Ataque. Uniendo el párrafo anterior, al alinear a un “10” se lograría un doble efecto: por un lado, también se liberaría a Arturo Vidal y, por el otro, Alexis Sánchez podría preocuparse sólo de hacer de las suyas por las bandas –y no retroceder tanto para ayudar en la recuperación e iniciar el enlace- y buscar a Eduardo Vargas. Sobre este último, se le ha criticado que no participa mucho del juego, pero la verdad es que como delantero en punta –que, tal como se mencionó al inició de esta crónica, es uno de los temas que gusta de alinear el técnico Reinaldo Rueda- siempre se topa con los zagueros rivales, aguantando el choque y el balón para intentar habilitar a algún compañero. No ha podido encontrar el espacio libre para rematar a puerta, lamentablemente.

Otros temas. Además del esquema de juego, propiamente tal, quedó claro que los últimos minutos de cada partido han sido fatales para el equipo. Fue en los descuentos donde Uruguay anotó el 2-1 definitivo en Montevideo. Y en ese lapso, también, empató Colombia. ¿Falta de concentración? ¿El cansancio pasa la cuenta? Atento a eso, cuerpo técnico de la Selección.

También, se ha criticado la demora en realizar modificaciones cuando el trámite del cotejo se ha complicado.

Lo del “juego defensivo”, que al fin y al cabo es lo que resume el cómo está jugando actualmente la Selección Nacional, está comenzando a ser tema porque como ya se expresó obliga a reminiscencias de hace tres décadas. Y no es del gusto de la mayoría de la hinchada.

Si bien aún no se puede contar con los abanderados de la Generación Dorada, el bemol es que –salvo en la zona defensiva- no hay alternativas que estén a la altura de los referentes. Eso deriva en una dependencia de lo que hagan los Vidal, los Sánchez y los Aránguiz para salvar el tema. Porque hoy, después de lo presenciado ante uruguayos y colombianos, no hay más. Y con el esquema táctico actual, es lo que hay.

PD: Con relación al nuevo diseño de la camiseta de la Selección Nacional lo abordaremos en una próxima entrega porque ha pasado solapado con este accidentado inicio de las Clasificatorias mundialistas.

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