Así juega Australia, el rival de Chile en el debut

El elenco oceánico enfrentará este viernes a Chile con el propósito de esperar en su zona para propiciar el contragolpe. Estos son los argumentos del primer antagonista de la Roja en el Mundial de Brasil.

Guía de: Selección Chilena

El DT de Australia, el greco-oceánico Ange Postecoglou no ha ocultado que sus dirigidos, este viernes a partir de las 18 horas en Cuiabá, esperarán en su sector a Chile y apostarán al contraataque para sorprender a la Roja en el debut de ambos en el Mundial de Brasil.

Antes de todo, hay que remarcar que este elenco de los Socceroos encarna el cambio generacional de aquel plantel que clasificó a los anteriores mundiales de 2006 y 2010, con integrantes ilustres como Mark Viduka, Harry Kewell, Josip Skoko, Tony Vidmar, Brett Emerton y John Aloisi.

Juego Australia

Además, el estratego Postecoglou, quien asumió recién en noviembre pasado una vez firmada la clasificación mundialista, ha intentado cambiar el típico cariz que lucía la Selección Australiana. Vale decir, pasar del modelo inglés -sinónimo de pases largos y centros a la olla- a uno que privilegie el buen trato y administración del balón.

Por de pronto, se mantendrá el esquema 4-2-3-1 que lució la oncena en la etapa previa. A partir de ahí, se movilizará para enfrentar a sus rivales en el Grupo B del Mundial.

Detrás del muro

Juego AustraliaComentando este sistema oceánico, la constitución de su defensa es una Línea de Cuatro, la última barrera antes del portero Maty Ryan. Los laterales Ivan Franjic y Jason Davidson tienen la proyección contenida ya que la prioridad es no abandonar su zona. La tarea es recuperar la pelota, mirar y entregarla a los compañeros que están más adelantados.

Entre los dos mencionados, los zagueros Matthew Spiranovic y Alex Wilkinson se imponen por presencia -1,88 y 1,83 metro de estatura, respectivamente- además de juego sin aspavientos.

¿Qué debería hacer Chile ante este panorama? Alexis Sánchez y Eduardo Vargas deberán hacer gala de sus correrías explosivas para desordenar este esquema, ya sea abriendo la cancha para posibilitar la entrada de sus compañeros del mediocampo o buscar la filtración para aparecer detrás de este muro.

Los del medio

El peso en el mediocampo se lo lleva el doble pivote encarnado en Mile Jedinak y Mark Milligan, quienes espolonean a los dos zagueros de su correspondiente lado para terminar la conformación defensiva. Un detalle: esta misma estrategia fue utilizada por el DT de la Selección Chilena, Luis Alamos, en los partidos ante la desaparecida URSS en Moscú (0-0), en septiembre de 1973; y en el debut en el Mundial alemán ante los locales (0-1), nueve meses después, donde Juan Rodríguez y Guillermo Páez anticipaban, respectivamente, a las duplas Machuca-Figueroa y Quintano-Arias.

Retomando el planteamiento de los Socceroos, la mencionada dupla también tiene sus atributos. Mientras Jedinak aprovecha su 1,88 metros de estatura y contextura para defender y buscar el remate de distancia, Milligan –más técnico- busca el pase corto y el trazo largo.

Ante esto, un argumento de peso que tiene Chile para desequilibrar esta propuesta será la habilitación al vacío, sinónimo de sorpresa máxime si Sánchez y Vargas saben marcar muy bien el pase que les debe entregar Jorge Valdivia. También vale el siempre bien ponderado disparo desde fuera del área para abrir esas barreras.

El contragolpe

Mathew Leckie y Tommy Oar ocupan los carriles externos para protagonizar el contragolpe, aprovechando sus respectivos piques. Tarea importante, entonces, será para Mauricio Isla y Eugenio Mena que, con sus zancadas por la banda, dejen a estos Socceroos con la prioridad de defender antes que intentar el avance sorpresivo y buscar el centro para la entrada de su náufrago en ofensiva, Tim Cahill –su goleador histórico, con 32 tantos con la camiseta amarilla-.

Finalmente, ubicado entre ellos, y como vértice superior del triángulo que formará con el doble pivote, se ubica el veterano Mark Bresciano quien oficiará de mediapunta para buscar crear juego o intentar la personal.

La presión

Ante este escenario, Chile deberá evitar los sustos que tuvo en los minutos iniciales del amistoso con Egipto o en el primer tiempo ante Irlanda del Norte. Vale decir, no esperar para hacer gala de su presión en bloque con lo que el 4-2-3-1 inicial de los oceánicos perfectamente se transformará –obligado por las circunstancias- en un tácito 4-4-1-1 porque los carrileros se verán obligados a retroceder disminuyendo sus opciones de intentar la contra.

Además, el hecho que la Roja también alineará con cuatro defensores permitirá la mejor cobertura de espacios, ya que nuestros laterales debieran subir alternadamente manteniendo el orden en la zona posterior. Y evitando, de esta manera, sustos como los que se vivieron con los ya nombrados faraones del Egipto.

Más sobre Selección Chilena

Comentarios Deja tu comentario ↓
Síguenos en Facebook X