Así jugaría Holanda ante Chile, una “Batalla de Clones”

El duelo de este lunes entre la Roja y los tulipanes supone el frente a frente de dos equipos que tienen la misma esencia de juego. Y, además, utilizan la misma táctica. El cotejo promete.

Guía de: Selección Chilena

Cuando el DT Louis van Gaal determinó una línea defensiva con cinco integrantes –incluyendo los dos carrileros que, a pesar de que se les permite el descuelgue por la banda cuando amerite, su prioridad es resguardar la banda- los más fundamentalistas pensaban que se estaba traicionando la esencia de la Selección Holandesa impuesta por la legendaria Naranja Mecánica del Mundial 1974.

Dicha esencia que se basa en atacantes veloces, presión sobre el rival y funcionalidad para las diversas coberturas sobre el campo.

La goleada sobre España, con el anunciado esquema 5-3-2 demostró que el espíritu impuesto por Cruyff, Van Hanegem, Krol, Rep y todos los demás se mantenía intacto entre los de súbditos de la Casa de Orange.

Foto: Internet

En la presente alineación aunque cambien algunos jugadores, la idea de juego se mantiene. Por lo tanto, quienes pensaron que sin Robbie van Persie en la ofensiva se aligeraba un tanto la carga para los chilenos, pues vayan despertando. Su inminente reemplazante, Klaas Jan Huntelaar es de la misma talla que el atacante del Manchester United. Si no ha sido titular es porque le tocó la mala suerte de tener al ya nombrado Van Persie. En todo caso, Huntelaar se las ha arreglado en anotar en 62 partidos Full International con su Selección la no despreciable suma de 34 goles.

Estatura y centros

Los tres centrales destacan por su estatura. Ron Vlaar y Stefan de Vrij lucen 1,90 metros, mientras que Joel Veltman –el potencial reemplazante de Martins Indi- “apenas” alcanza el 1,83. Ante eso, las combinaciones en las incursiones chilenas –ojalá, de primera- serán un arma interesante al momento de provocar el error europeo y llegar con opciones para definir ante el portero Jasper Cillessen.

Los laterales, Daryl Jamaat y Daley Blind, son una no despreciable carta ofensiva, ya que en su ADN futbolero está el “comerse” el carril con sus piques. Sin embargo, y como ya se mencionó, la prioridad es cerrar los espacios. Y desde mitad de cancha buscar el centro largo hacia el área rival. El mejor ejemplo de lo anterior fue el pase de Blind a Van Persie para su zambullida que inició la goleada sobre los españoles.

Ante esto, Eugenio Mena y Mauricio Isla deberán lucir tanto o mejor de lo que hicieron ante los ibéricos, alejando lo más posible a sus colegas de la mitad de la cancha. Y también, llevarles preocupación con sus incursiones buscando las habilitaciones de los volantes centrales nuestros.

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En la contención, y asumiendo el rol de dueño de la zona media se ubica Nigel de Jong. Un tipo al que se le elogia su calidad técnica, sin embargo es ligerito de genio ya que hay momentos en que no puede controlar la fuerza que imprime en sus cargas sobre el rival. Por decirlo de algún modo, recuerda al antaño “picapedrero” en el fútbol nacional, aquel centrocampista cuya labor era el trabajo sucio para recuperar la pelota y entregarla a sus compañeros.

Más sobrio es Jonathan de Guzmán, una de las revelaciones tulipanes, para complementarse con el referente Wesley Sneijder, definido como “media punta” para calificar su labor en la distribución y búsqueda de juego. Tiene remate de distancia y zancada larga.

Y arriba, el archiconocido Arjen Robben. Veloz, letal con espacio. Y cuando se perfila construyendo, con balón dominado, su Diagonal de la Muerte lo mejor será rezar.

La labor de Chile

Ante esto, los tres zagueros que mandará Chile –Sampaoli avisó que alinearía el mismo sistema con el que se superó a España, vale decir también un 5-3-2 que evoluciona a 3-5-2 de acuerdo al desarrollo del encuentro- deberán estar atentos a no permitirle a Robben lagunas en las que su pique pueda resaltar. Porque el calvo holandés sabe con la pelota y no transita por el área rival “sacando la vuelta” como el brasileño-hispano Diego Costa.

Además, y ya se mencionó más arriba, evitar los centros porque el 1,86 metro de estatura de Huntelaar le saca ventaja, a priori, al líbero Gary Medel.

En el medio, Marcelo Díaz –apoyado por Carlos Carmona en despejar la zona de rivales que puedan merodear por ahí- deberá apurar la distribución del balón con sus correrías buscando a Jorge Valdivia –y evitar las patadas de De Jong- o a Alexis Sánchez, quien de seguro retrocederá para colaborar en el pressing y asumir su rol de pasador para habilitar a Eduardo Vargas.

Por último será interesante apreciar, tal como el miércoles pasado, los saques largos de Claudio Bravo directos al área holandesa. Esto, porque la zaga es el punto débil de los naranjas y aunque son altos, no son muy hábiles con la pelota. La presión chilena será fundamental y así se evitará la ídem rival, que puede pesarle a los nuestros ya que una jugada que tomen Robben o Sneijder será sinónimo de apretar el botón de pánico.

Atenuante a favor de los chilenos –que nuevamente vestirán de blanco- será la inminente inclusión del ya nombrado Valdivia, reemplazando a Arturo Vidal. Porque un pase al vacío del Mago buscando a Sánchez y Vargas puede ser decisivo a la hora de quebrar el balance que se anuncia por la similitud de juego de ambos rivales.

En síntesis, en el papel se vislumbra un duelo de “hermanos gemelos”. O también, un ataque de clones.

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