Chile chocó con un rudo muro holandés: Pegaron, esperaron, y ganaron

Con una derrota 2-0 finalizó la Roja su participación en su serie, esperando ahora su duelo por los Octavos de Final este sábado en Belo Horizonte.

Guía de: Selección Chilena

Fue una victoria de la estrategia pasiva por sobre los intentos de proponer juego. Inapelable para los resultadistas, una injusticia para los líricos. El 2-0 de Holanda sobre Chile formalizó el segundo lugar de la Roja en el Grupo B en el Mundial de Brasil, además que fue el triunfo de la estrategia tulipán que realizó su juego, cerrando espacios, cometiendo faltas –ante la contemplación del árbitro  Bakary Gassama- y esperando el momento del zarpazo.

Fue un primer tiempo trabado. Holanda cambió su línea defensiva de cinco a cuatro integrantes. Sin embargo, tácitamente era una estrategia mentirosa. Ya que Dirk Kuit, volante externo por la izquierda, ayudaba en la marca escalonada por ese pasillo a Daley Blind para contener a Alexis Sánchez. En todo caso, hay que señalar que cada vez que el Jugadorazo tomaba el balón y Blind lo intentaba marcar, el tocopillano literalmente lo sacaba de paseo y lo mandaba a comprar pan.

En el medio, inesperadamente, el talentoso Wesley Sneijder tuvo como prioridad la marca personal sobre Marcelo Díaz, para no dejarlo administrar. Lo mismo sucedía unos metros más atrás con Giogino Wijnaldum quien no le perdía mirada a Felipe Gutiérrez.

Holanda juega rudo y se notó en la cancha, 30 faltas contra 16 de Chile, mostraron que lo del muro holandés no era sólo defensa, sino también pegar. Una estrategia que puede ser criticada, pero que a la larga les resultó efectiva.

El resto del equipo holandés esperaba en su sector que Chile intentara buscar algún resquicio. Por la izquierda Eugenio Mena evidenció algunos ataques, cuatro incursiones en total en el lapso inicial, demostrando que el encargado de ese carril, Daryl Janmaat, no era rápido de reacciones ni de control de balón.

Lo de la lentitud de la defensa quedó de manifiesto cuando Francisco Silva envió un trazo largo a las espaldas de los zagueros europeos, propiciando la aparición de Sánchez quien no controló bien. Una segunda muestra fue a los 44’ cuando Marcelo Díaz envió hacia el área y apareció Felipe Gutiérrez, sin marca, quien cabeceó unos metros hacia afuera. Pero estaba claro que era una clara opción para los chilenos, el pase al vacío, el pase sorpresa. Era la tentación que les ofrecían sus rivales, amparados en su zona.

Foto: Internet

Sí, es verdad que los holandeses esperaban. Pero cuando aceleraron el tranco, mejor dicho cuando Arjen Robben tomó el balón para apelar a su pique, provocó problemas. Sobre todo en los 39’ cuando la tomó llenita, se perfiló para su Diagonal de la Muerte, sacándose a cuatro defensores sudamericanos, y su remate se fue desviado… menos mal.

En síntesis, Chile dominó pero no dio el golpe final. Y eso fue por culpa de los cierres que provocaron los holandeses. Rutina que se mantuvo en el comienzo del segundo tiempo, a pesar del ingreso de Jean Beausejour para abrir la cancha por la izquierda y tener, nominalmente, tres delanteros netos.

Cambios afortunados

Cuando Alexis Sánchez avisaba con un doble túnel sobre Lens y su remate que Cillsessen despejó con los puños, ingresó Jorge Valdivia. La idea era aprovechar la panorámica del Mago para sorprender con algunos de sus habilitaciones a las espaldas de los naranjas. Además, el sistema chileno varió a 4-2-1-3, con el volante del Palmeiras como claro director de orquesta.

Holanda también realizó sus modificaciones, posibilitando el turno de Memhpis Depay y Leroy Fer. Justamente, estos dos protagonizaron la apertura de la cuenta. El primero, con su certero remate que Claudio Bravo envió al corner con un brinco notable. El segundo, conectando el mencionado tiro de esquina –aprovechando los desmarques en la zaga nacional- para decretar el gol.

Con ese panorama, ingresó Mauricio Pinilla para tener un hombre neto de área e intentar dar vuelta el asunto. Sin embargo, cuando los chilenos presionaban sobre la última zona rival –incluyendo nuevos reclamos por el enésimo supuesto penal que le cometieron a Alexis Sánchez- vino el tiro de gracia. Pique con espacio de Robben, centro hacia el área y aparición de Depay para cerrar el tema.

Fue un partido demasiado inteligente el (defensivo) juego de los holandeses, esperando que la Selección hiciera daño. Todo quedó en insinuación, y así –grosso modo- se construyó este resultado.

Chile, segundo lugar en el Grupo B y jugará el próximo sábado en Belo Horizonte. Al cierre de esta crónica, se suponía que las posibilidades de rival para el fin de semana era, con total seguridad, Brasil.

HOLANDA 2-0 CHILE

HOLANDA (4-3-1-2): Jasper Cillessen; Daryl Janmaat, Stefan de Vrij, Ron Vlaar, Daley Blind; Giogino Wijnaldum, Nigel de Jong, Dirk Kuit (88’ Terence Kongolo); Wesley Sneijder (75’ Leroy Fer); Arjen Robben y Jermaine Lens (69’ Memphis Depay). DT: Louis van Gaal.

CHILE (3-4-1-2): Claudio Bravo; Francisco Silva (70’ Jorge Valdivia), Gary Medel, Gonzalo Jara; Mauricio Isla, Charles Aránguiz, Marcelo Díaz, Eugenio Mena; Felipe Gutiérrez (46’ Jean Beausejour); Alexis Sánchez y Eduardo Vargas (80’ Mauricio Pinilal). DT: Jorge Sampaoli

Goles: 1-0, 76’ Leroy Fer (Hol); 2-0, +91’ Memphis Depay (Hol)

Arbitro: Bakary Gassama (Gambia)

Público: 57 mil personas, aproximadamente

Estadio: Arena Corinthians, de Sao Paulo

PARTIDO DEL GRUPO B DEL MUNDIAL BRASIL 2014

 

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