Chile derrota a Perú y suma tres puntos que lo vuelven a poner en carrera por un cupo en Qatar 2022

El equipo de Reinaldo Rueda venció a los incaicos por 2-0 con una brillante actuación de Arturo Vidal, quien anotó los dos goles. Bravo también destacó.

Guía de: Selección Chilena

Arturo Vidal nuevamente fue el líder de la Selección Nacional, Su doblete fue el punto cúlmine de aquello.

Arturo Vidal nuevamente fue el líder de la Selección Nacional, Su doblete fue el punto cúlmine de aquello.

Seamos concretos. A nivel general, la victoria de este viernes sobre Perú por 2-0 viene bien, porque permite a Chile comenzar a recuperar trecho en este inicio de las Eliminatorias al Mundial de Qatar 2022. Pero, en el terreno de lo específico, otra vez la Roja luego de un buen primer tiempo, donde estableció la ventaja, en la segunda etapa se complicó gratuitamente cuando los del Rímac tomaron el control del balón –en parte favorecido por la disposición chilena- poniendo en riesgo la victoria nacional.

Esto último deberá ser revisado por la canina técnica liderada por Reinaldo Rueda, de cara al próximo compromiso, el martes venidero, ante Venezuela como visitante.

Mención aparte para Arturo Vidal y Claudio Bravo. El peso específico de ambos se hizo notar al protagonizar los momentos claves que establecieron el ya mencionado 2-0.

Cambio de disposición. Sorprendió Chile, comparado con sus anteriores presentaciones bajo la tutela de Reinaldo Rueda, con la movilidad que mostró. Sobre todo, por las puntas donde se insinuaron interesantes tándems. Si bien por la derecha Fabián Orellana siempre buscó el toque hacia Mauricio Isla, cuando éste picaba por la banda, o la habilitación a César Pinares –muy solidario al combinar las labores ofensivas con las funciones defensivas, retrocediendo incluso al área propia- , por la izquierda fue donde más fecundas fueron las incursiones.

El liderato en aquel sector fue de Arturo Vidal, quien otra vez se sacó la capa de rey para colocarse la casaca de soldado para trajinar, recuperar, buscar y anotar. Mejor aún, encontró en Jean Meneses –el quillotano se las arregló para hacer trabajar a la testera peruana- un muy buen aliado para buscar la combinación. Súmese las proyecciones de Jean Beusejour, para aumentar el volumen ofensivo.

Todos ellos respaldados por Erick Pulgar, quien tal como se esperaba aportó despliegue por todo lo ancho del mediocampo para recuperar y entregar al compañero mejor ubicado.

Pretensión rival. Con estos constantes movimientos no se dejó armar al conjunto rival, que apostó con un inicial 4-3-2-1 copando el mediocampo. Pero ante la poca posesión de la pelota, y cuando el marcador ya estaba en contra, debió cambiar de disposición para intentar dar mayor profundidad a su ataque.

Es más, cuando aún se estaba empatado el trámite, los del Rímac cuando perdían la pelota intentaban apretar la salida chilena partiendo por Claudio Bravo, quien se veía encimado por Raúl Ruidíaz. No en vano, en algún momento se escuchó al técnico Ricardo Gareca gritar “hay que apretar más” denotando sus planes. Sin embargo, Arturo Vidal echó por tierra todo ese esquema.

Bendito remate de distancia. Dice el manual básico de los deportes de conjunto, como lo es el fútbol, que cuando el equipo rival está bien ubicado en su zona defensiva copando espacio, tal como estaba Perú, bienvenidos son los disparos de distancia para abrir esas cerradas defensas. Eso lo entiende muy bien Arturo Vidal, quien cuando apreció la oportunidad obturó para abrir la cuenta (19’). Ante falta de profundidad, buenos son aquellos chutes. Y a partir de ese momento, el conjunto de la banda roja comenzó a desarmarse.

Camioneta petrolera. Fiel a su filosofía de juego, Reinando Rueda envió a un piloto de ataque. Esta vez la labor fue encomendaba a Felipe Mora, quien demoró en entrar en juego, de a poco fue calentando motores cuán camioneta petrolera. Pero cuando comenzó a recibir pelotas, se hizo notar ya fuera pivoteando o intentando el remate a puerta –por ahí recibió de Arturo Vidal y demoró el disparo-. Y en el segundo tiempo, fue víctima de sendas faltas que le costó un par de tarjetas amarillas a los rimenses.

 “Chilenitis ochentera”. Si algo se le había criticado a Reinaldo Rueda era que cuando el marcador favorecía a la Roja, la disposición del equipo era aquietar el juego, lateralizar el traslado del balón y replegarse defensivamente. O sea, la disposición que los equipos nacionales mostraban en la década de los 80-

Por lo menos, en el primer tiempo eso se apreció tras la apertura de la cuenta. Al contrario, Chile no bajó un par de cambios y continuó sus ofensivas al contar con mayores espacios que favoreció para una mejor movilidad de recuperación de la pelota e iniciar la salida rápida.

Pero, en los primeros tramos del complemento esos fantasmas reaparecieron. ¿Fue Chile el que dejó crecer a Perú? ¿O Perú recordó qué es el vigente subcampeón de América y que fue al Mundial de Rusia para comenzar a dominar el trámite? Lo claro es que los rivales asumieron el control del trámite, desapareciendo algunos créditos locales, como César Pinares, ante la administración del balón que realizaban los peruanos.

Para peor, en el segundo tiempo los nortinos ajustaron su formación para buscar mayor profundidad, mandando al capo de juego al anunciado Gianluca Lapadula, quien se ubicó como hombre de área neto para pivotear o intentar el disparo.

De ahí los ingresos de Claudio Baeza y Rodrigo Baeza en Chile, para intentar la recuperación de la zona media con dos volantes de corte, quedando la Roja con el esquema 4-2-1-3.

Bravo Claudio. Ya es redundante señalar la importancia de Claudio Bravo en la portería de la Selección Nacional. Y eso se nota cada vez que cuida la cabaña de la Roja. Eso se refrendó en el primer cuando le conjuró dos ocasiones claras de descuento en los pies de Raúl Ruidíaz (36’ y +47’), sobre todo la segunda cuando achicó en el momento justo el ángulo.

Además, ubicándose entre los dos centrales sus trazos largos siempre buscaron a sus compañeros de ofensiva, evitando la burocracia del mediocampo.

CHILE 2-0 PERÚ

CHILE (4-3-3): Claudio Bravo; Mauricio Isla (83’ Niklas Castro), Paulo Díaz, Guillermo Maripán, Jean Beausejour; César Pinares (70’ Rodrigo Echeverría), Erick Pulgar (70’ Claudio Baeza), Arturo Vidal; Fabián Orellana (76’ Yonathan Andía), Felipe Mora (83’ Alexis Sánchez) y Jean Meneses. DT: Reinaldo Rueda

PERÚ (4-3-2-1): Pedro Gallese; Luis Advíncula, Miguel Araujo, Luis Abram, Miguel Trauco (77’ Christofer González); Renato Tapia (77’ Andy Polo), Yoshimar Yotún, Edison Flores (59’ Marcos López) André Carrillo, Pedro Aquino (39’ Cristián Cueva); Raúl Ruidíaz (59’ Gianluca Lapadula). DT: Ricardo Gareca

Goles: 1-0, 19’ Arturo Vidal (Chi); 2-0, 35’ Arturo Vidal (Chi)

Árbitro: Esteban Ostoich (Uruguay)

Estadio: Nacional Julio Martínez Pradanos de Santiago

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