Chile en los Mundiales: El gran fracaso de Alemania 1974

Teniendo como base a Colo Colo y Unión Española, más los repatriados, la Roja no pudo y no supo imponerse en el torneo a las dos Alemanias y Australia.

Guía de: Selección Chilena

Tras su ausencia en la cita de México 70, la Selección Chilena retornó a la primera escena mundialista cuatro años después en Alemania. Se trata de un equipo que –liderado por Chamaco Valdés, Carlos Caszely y Elías Figueroa- podía haber anotado una mejor participación.

Sin embargo, influencias deportivas –como la indefinición en la conducción de la oncena- y externas –la situación política en Chile conspiró, indirectamente, en contra del plantel- conformaron el cuadro de aquella incursión.

A seguir, la crónica que resume lo hecho por Chile en el Mundial de Alemania 74.

* Si bien para llegar al Mundial Chile jugó cuatro partidos (0-2, 2-0 y 2-1 sobre Perú; y empate sin goles con la U.R.S.S.) y ganó un quinto por no presentación (con el show del gol fantasma en el arco sur del Estadio Nacional) el período y la ratificación de su inclusión entre los 16 países mundialistas fue de 8 meses. En efecto, el debut en Lima ante los peruanos fue el 29 de abril de 1973; mientras que la ratificación de la clasificación –con los reclamos soviéticos tras su no presentación en Santiago- fue el 5 de enero de 1974, en Frankfurt.

* Con relación a las críticas sobre el mencionado gol fantasma, el capitán del equipo, Francisco Chamaco Valdés expuso que “se llegó a la conclusión de que lo mejor era abrir el estadio, formar el equipo, centrar y marcar el gol. Hicimos lo que estábamos obligados a hacer. Esto hizo imposible que los rusos quisieran confundir los hechos y empañar nuestra conducta para reclamar su clasificación”.

 

Foto: Internet

La formación del debut, con el uniforme oficial inscrito para el torneo. De izquierda a derecha: Francisco Valdés, Elías Figueroa, Guillermo Páez, Alberto Quintano, Sergio Ahumada, Rolando García, Antonio Arias, Juan Rodríguez, Carlos Reinoso, Carlos Caszely y Leopoldo Vallejos.

* El plantel chileno tuvo como base a Colo Colo y Unión Española, más los primeros repatriados en masa. La lista fue la siguiente:

Arqueros: 1. Leopoldo Vallejos (U. Española), 21. Juan Olivares (U. Española) y 22. Adolfo Nef (Colo Colo)

Defensas: 2. Rolando García (Colo Colo), 3. Alberto Quintano (Cruz Azul, México), 4. Antonio Arias (U. Española), 5. Elías Figueroa (Internacional de Porto Alegre, Brasil), 12. Juan Machuca (U. Española), 13. Rafael González (Colo Colo) y 15. Mario Galindo (Colo Colo),

Volantes: 6. Juan Rodríguez (Atlético Español, México), 8. Francisco Valdés (Colo Colo), 10. Carlos Reinoso (América, México), 14. Alfonso Lara (Colo Colo), 16. Guillermo Páez (Colo Colo), 17. Guillermo Yávar (U. Española) y 18. Jorge Socías (Univ. de Chile)

Foto: Internet

El saludo de dos próceres: Franz Beckenbauer, por Alemania Occidental; y Francisco Chamaco Valdés, por Chile.

Delanteros: 7. Carlos Caszely (Levante, España), 9. Sergio Ahumada (U. Española), 11. Leonardo Véliz (Colo Colo), 19. Rogelio Farías (U. Española) y 20. Osvaldo Castro (América, México)

* El jugador más joven del plantel fue Mario Galindo, con 21 años, 4 meses y 27 días. El más veterano, Juan Olivares con 33 años, 3 meses y 24 días

* El uniforme inscrito por Chile en el torneo fue camiseta roja, pantalones blancos y medias rojas con vivos blancos y azules. Era la entrada de las marcas deportivas en el vestuario ya que la equipación nacional pertenecía a la firma Kopa, representante en Sudamérica de la alemana Adidas. El porqué de ese diseño, según fuentes consultadas para esta crónica, se debió a la influencia de la televisión para evitar similitudes con el equipo contrario. Y como los alemanes de ambos lados del muro más los australianos vestían shorts oscuros, los chilenos se evitaron sorteos e inscribieron los pantalones albos.

* Fue en este Mundial donde se determinó que los pantalones debían lucir, en la pierna izquierda, el número que el jugador mostraba en su dorsal. La idea era facilitarle a los árbitros la identificación de cada jugador.

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Formación que venció 3-1 a Argentina el 18 de julio de 1973, en Santiago. Arriba, de izquierda a derecha: Leonel Herrera, Antonio Arias, Guillermo Páez, Rafael González, Juan Machuca y Leopoldo Vallejos. Abajo: Carlos Caszely, Francisco Valdés, Julio Crisosto, Sergio Ahumada y Leonardo Véliz. Sólo Herrera y Crisosto no quedaron en la lista mundialista.

* Antes de su debut, la prensa europea escribió de Chile que “el desconocimiento de sus posibilidades puede hacer de su equipo una revelación”. Los resultados obtenidos dejaron esa expresión sólo como una bella lírica.

* Debido a las medidas de seguridad establecidas por los alemanes –tras los luctuosos sucesos ocurridos durante los Juegos Olímpicos de Munich-, la Selección Chilena se concentró en un hotel, con formas de castillo, ubicado en las afueras de Berlín. Siempre escoltados por personal de la policía germana, que los acompañaban a todos lados con sus armas listas en caso de algún atentado. Incluso, el bus oficial asignado a la delegación quedó guardado en el garaje, ya que se cambiaba de movilización para evitar zozobras. Tanto misterio llevó a la prensa acreditada a bautizar a los futbolistas chilenos como “los Conejos, ya que permanecen en su cueva sin que nadie los vea”.

* El DT Luis Alamos reafirmó en el torneo su pragmática escuela táctica de determinar el sistema de juego sobre la base del rival de turno. El dibujo inicial era un 4-3-3 que comenzaba con la dupla en la zaga de Figueroa-Quintano. Sin embargo, en el estreno ante los locales, se utilizó el mismo bloque  defensivo, con Rodríguez y Páez como volantes tapones delante de aquella línea armando un 4-4-2 descartando a uno de los tres delanteros. Ante los alemanes orientales y australianos quedó solo Páez en la contención, posibilitando el ingreso del Pollo Véliz como extremo zurdo.

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* En el debut ante Alemania Occidental el objetivo sólo fue defender, tal como se había hecho en Moscú ante los soviéticos, en el legendario partido que se jugó en septiembre de 1973. Se aspiraba a evitar una goleada ya que los locales tenían delanteros como Gerd Müller, Jürgen Grabowski y Jupp Heynckes. El único gol fue anotado gracias a un remate de distancia de Paul Breitner, quien jugaba de… defensa. A todo esto, el DT germano, Helmut Schön, dijo tras el cotejo que “los chilenos se han excedido un poco en su táctica defensiva”.

* Ese partido también es recordado por la expulsión de Carlos Caszely, la primera que se formalizaba con la exhibición pública de la cartulina roja. Sobre el particular, el árbitro de ese pleito, el turco Dogan Babacan expuso que el Rey del Metro Cuadrado “entró antirreglamentariamente a (Berti) Vogts, propinándole un empujón y una patada. La expulsión era, por tanto, inevitable. Si tardé en sacar la tarjeta roja fue para dar tiempo a que los dos jugadores se pusieran de pie y evitar así reacciones subsiguientes. No tengo, pese a lo que se pueda decir, manía persecutoria a los jugadores sudamericanos. Simplemente, quiero que se juegue limpio, y estoy dispuesto a hacer cumplir a rajatabla las reglas”.

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De acuerdo a las crónicas, con Carlos Reinoso –en la foto, con el balón- el equipo chileno adquiría rapidez.

* En el empate 1-1 con Alemania Oriental se vio lo mejor de Chile en el segundo tiempo, con Carlos Reinoso asumiendo el control total de la creación y enlace. El gol de Sergio Ahumada fue acompañado por un tiro libre del propio Reinoso que rozó el poste derecho del portero Jürgen Croy y el remate de semitijera de Elías Figueroa que movió el horizontal. El maestro Edgardo Marín escribió, posteriormente, que “se amaga hasta el último minuto a la zaga contraria. Además, una confirmación sorprendente: al final corren más los chilenos que los alemanes”.

* La prensa europea escribió luego de esta paridad que “nadie esperaba que Chile, que tan pobre impresión causara días atrás ante Alemania Federal, pudiera poner en aprietos a Alemania Oriental que estaba designada por la crítica como el segundo equipo de este Grupo I y acompañante seguro de su homónima occidental en el pase a la fase final. (…) Chile ha jugado velozmente, con serenidad, sabiendo lo que se jugaba en el lance”.

* El debate al cual nunca el técnico Luis Alamos dio un corte final fue la conveniencia de hacer jugar juntos a Chamaco Valdés y Carlos Reinoso. Más sociable en su desempeño el primero –buscando la habilitación a larga distancia o propiciando paredes-, más personalista en su juego el segundo, el Zorro nunca se definió. Es más, un sector de la prensa publicó que con el ídolo del América mexicano el equipo tenía mayor velocidad. Pero, como se expresó, la discusión del tema fue bizantina.

* El empate sin goles ante Australia ya fue relatado, en su correspondiente crónica en este canal, rememorando la nula efectividad de los chilenos adornada por la lluvia que cayó sobre Berlín en el segundo tiempo.

* Consumada la eliminación de Chile, el diario español El Mundo Deportivo redactó que la corta participación de la Roja “ha sido auténticamente desastrosa. Dando como normal la derrota ante Alemania Federal, frente a los orientales y, sobre todo, contra Australia su rendimiento ha sido pobrísimo, indigno de un equipo que goza de fama en América del Sur y que había logrado dejar fuera de la competición a Perú, primero, y a la URSS después”.

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