Hace 86 años Chile y Holanda se enfrentaron por primera y única vez

Entonces, Chile hasta solicitó la postergación del partido en vista de ser imposible presentar un cuadro en condiciones, a lo que finalmente no se accedió.

Guía de: Selección Chilena

El año 1928 fue un punto de inflexión en la historia de la Selección Chilena. Tras comenzar su derrotero en 1910, y seis años después iniciar una anual disputa con los vecinos que se ubican más allá de la Cordillera de los Andes, en aquel año se produjo el primer frente a frente con rivales que vivían fuera de los límites sudamericanos. Dicho encuentro fue en Europa, por lo que hubo que cruzar el Atlántico para que esta crónica se pusiera redactar. La coyuntura, la competencia de fútbol en los Juegos Olímpicos de Amsterdam.

El viaje se inició el 17 de abril con el viaje en tren a Buenos Aires. Y de ahí, transbordo en el transatlántico Gelria para navegar hacia la capital holandesa, con escalas en Río, Bahía, Pernambuco, Las Palmas, Lisboa y La Coruña.

La llegada se produjo casi un mes después, el 12 de mayo. Días después se unió a la delegación el recién contratado director técnico inglés Frank Powell para hacerse cargo del equipo.

Foto: Fotoleren

La alineación chilena en Rotterdam. De izquierda a derecha: José Arias, Ernesto Chaparro, Manuel Bravo, Arturo Riveros, Juan Ibacache, Arturo Torres, Víctor Morales, Oscar Alfaro, Guillermo Subiabre, Jorge Lindford, Alejandro Carbonell y el portero reserva Roberto Cortés.

Tras su debut y despedida en el cuadro final de la competencia –gracias al 4-2 que le endosó Portugal, el día 27 de mayo- el equipo chileno pasó a la llamada Copa de Consuelo, para continuar chuteando. En dicho mini certamen debutó con un triunfo 3-1 sobre México, el 5 de junio, pasando a la final donde se enfrentaría al cuadro local tres días después.

La previa del partido

Holanda llegó a esa instancia tras caer en la primera ronda ante el campeón olímpico, Uruguay (0-2), y vencer a su clásico rival, Bélgica (3-1).

En el plantel chileno había preocupación porque el pleito con los aztecas dejó tres damnificados. Se trató del centro half Guillermo Saavedra, el wing derecho Carlos Schneeberger y su par izquierdo José Miguel Olguín. Los tres acusaron severas caricias mexicanas en sus piernas a modo de recuerdo, lo que les impidió ser considerados.

Ante ese panorama, los dirigentes nacionales “solicitaron entonces la postergación del partido en vista de ser imposible presentar un cuadro en condiciones, pero no pudo accederse a la solicitud de nuestros dirigentes, debido a que la fecha era fatal para jugar el partido”, según publicó el diario La Unión de Valparaíso.

Con la situación asumida, míster Powell envió al campo del estadio De Kuip, en Rotterdam, al back Jorge Lindford, pasando Arturo Riveros al centro de la línea media. Y en la línea de fowards se unieron Manuel Bravo y Alejandro Carbonell.

Foto: Fotoleren

Vista de la cancha del estado De Kuip en Rotterdam.

“Azul eléctrico”

Chile vistió camiseta celeste -azul eléctrico definió la prensa de aquella época-, con un cóndor negro bordado en el lado izquierdo a modo de insignia, y pantalones blancos.

Apenas iniciado el cotejo, los locales asumieron la iniciativa para anotar sabiéndose favoritos ya que era, prácticamente, la misma oncena que había complicado en el debut a Uruguay.

Sin embargo, los sudamericanos no demoran en equilibrar las acciones y mantuvieron el juego en la zona tulipán. El detalle posterior indicó que en ese primer tiempo los locales concedieron ¡¡ocho tiros de esquina!!… lo que resume los intentos de los chilenos por abrir el marcador.

Eso sólo se logró con un remate de Carbonell bien ubicado, al que el portero Van der Meulen hizo vista ya que calculó que se iba fuera del campo.

El balance se mantuvo, lo que no impidió que Holanda pasara adelante en el marcador. Se dejó constancia que aquellos dos tantos no fueron la culminación de una tácita superioridad de los naranjas, sino que se produjeron “por situaciones que se dan en el campo” según los despachos de las agencias cablegráficas.

Cuando ya se jugaba el último minuto de juego, el entreala izquierdo Oscar Alfaro, de los registros de San Luis de Quillota, estableció el empate con un notable gol olímpico. Fue el pasaje al alargue, a pesar de los pronósticos previos…

Foto: Fotoleren

Formación de la Selección Holandesa que enfrentó a Chile. Arriba, de izquierda a derecha: Jan Elfring, Jaap Weber, Peer Krom, Wim Tap, Harry Denis, Gejus van der Meulen y Dolf van Kol. Abajo: Puck van Heel, Felix Smeets, Leo Ghering y Cor Kools.

Gentileza holandesa

Sin considerar sus limitaciones por no contar con tres de sus titularísimos, el equipo chileno fue elogiado por la rapidez de sus despliegues y llegadas al área contraria que mantuvo en los 30 minutos de aderezo.

Se escribió que si Chile no pudo aumentar la cuenta fue gracias al desempeño de los backs holandeses y del portero Gejus van der Meulen, considerado uno de los mejores en su puesto en la competencia olímpica.

El 2-2 final llevó a redactar a la incipiente prensa deportiva que ese “resultado del partido ha favorecido ampliamente a nuestros colores, pues un empate a dos tantos, por las mismas condiciones en que actuó el conjunto, puede significar un suceso de trascendencia para nuestros elementos”.

Al no haber un triunfador en el campo, el juez catalán Guillermo Comorera debió lanzar la moneda al aire para establecer al dueño del trofeo en disputa. La suerte determinada por una de las dos caras favoreció a Holanda, “pero este país renunció a la copa a favor de Chile” resumió la agencia United Press destacando la gentileza de los locales.

Los despachos desde Europa otorgaron líneas al técnico Frank Powell, de quien se destacó el “perfeccionar el estilo de nuestros jugadores, de acuerdo a sus cualidades naturales, están dando espléndidos resultados”.

Con relación a los seleccionados, se expuso que “hicieron una de las más brillantes presentaciones de football que se ha tenido ocasión de observar dentro del programa olímpico. Esta opinión ha sido compartida por todos los que presenciaron la brega” ante los holandeses agregando que las figuras en la ocasión fueron el back Jorge Lindford y al centro half Arturo Car’e Cacho Torres.

Tras esa experiencia, la delegación inició una gira por Alemania y Francia llevando en su equipaje la Copa de Consuelo que les habían regalado los holandeses. Era el primer trofeo que había ganado la Selección Chilena…

HOLANDA 2-2 CHILE

HOLANDA: Gejus van der Meulen; Harry Dénis, Dolf van Kol, Cor Kools; Puck van Heel, Peer Krom; Jan Elfring, Felix Smeets, Wim Tap, Leo Ghering y Jaap Weber. DT: Bon Glendenning

CHILE: Juan Ibacache; Ernesto Chaparro, Jorge Linford; Arturo Riveros, Arturo Torres, Víctor Morales; José Arias, Guillermo Subiabre, Manuel Bravo, Oscar Alfaro y Alejandro Carbonell. DT: Frank Powell

Goles: 0-1, 51’ Manuel Bravo (Chi); 1-1, 59’ Leo Ghering (Hol); 2-1, 73’ Felix Smeets (Hol); 2-2, 89’ Oscar Alfaro (Chi)
Arbitro: Guillermo Comorera (España)
Público: 18 mil personas, aproximadamente
Estadio: De Kuip, Rotterdam
Fecha: viernes 8 de junio de 1928
Definición Copa de Consuelo de los Juegos Olímpicos de Amsterdam

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