La Roja y Barrabases: La imperdible comparación entre la realidad y el cómic

Presentamos un sano ejercicio que pone a la par a los dirigidos de Pizzi con los pupilos de Mister Pipa. Ambos equipos, que visten camiseta roja, son campeones.

Guía de: Selección Chilena

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Se trata de un sano ejercicio que mezcla la presente y victoriosa realidad de la Selección Nacional con las peripecias y marcha triunfal del club Barrabases. Una sana comparación entre integrantes de ambos equipos que, aunque suene majadero, le han dado alegrías a la hinchada. Así que disfrute con esta unión de los presentes referentes del balompié nacional con los ídolos de tinta indeleble que (nos) llenaron de ilusiones -con una Roja que demostró en las páginas de los cómics que se podía levantar la copa de campeón- a aquellos niños que hoy son padres y/o abuelos.

samSam/Claudio Bravo: Aunque ni siquiera son parecidos en el peinado, ambos son los mejores porteros del país. Reflejos, agilidad, seguridad de manos son sus similares cartas de presentación. La diferencia en que mientras Bravo es un líder natural, Sam cumple sus labores sin aspavientos… salvo en el verano de 1979 cuando se puso “cachetón” y casi pierde el puesto, el que recuperó con un magistral desempeño en un amistoso ante Alemania Occidental.

 

 

 

monoMono/Mauricio Isla: Nominalmente, laterales derecho. Fieros en la marca, comparativamente Mauricio Isla suma a sus labores defensivas la incursión por la banda que es un argumento que Mono no utiliza mucho ya que Mister Pipa lo ubica como carrilero con proyección contenida. Ambos utilizan el pelo muy corto y fuera de la cancha son de bajo perfil.

 

 

 

ciruelaCiruela/Gary Medel: Sí, es verdad. No se parecen en nada, en lo que aspecto se refiere. Sin embargo, como zagueros centrales son temibles dominando toda la zona y guiando a sus compañeros. Ojo, Ciruela cumple su labor como stopper de la cual no se mueve, mientras que el Pitbull puede jugar como marcador, líbero y volante defensivo sin problemas.

 

 

 

 

roqueRoque/Erick Pulgar: Otros que no hacen mucho ruido, pero que en la cancha tienen sus momentos para lucirse. A ambos les cuesta entrar en confianza, pero cuando ya han tomado el pulso cumplen sus funciones acertadamente. Se diferencian en que el jugador del Bolonia se atreve a pisar el área rival, mientras que su par barrabasino cumple una labor táctica, similar a la de Mono, como lateral zurdo. Ahora bien, amén de compartir labores en la defensa también utilizan la misma receta para cortarse el pelo.

 

 

bototoBototo/Marcelo Díaz: El barómetro del mediocampo. Quitar y administrar el balón son sus estandartes. También, el remate de larga distancia o el servicio de pelota muerta. Son el perfecto complemento para los volantes ofensivos y la mejor ayuda para los zagueros, mostrando un despliegue que puede pasar desapercibido para la mayoría. Pero para sus compañeros y para Mister Pipa/José Antonio Pizzi, no.

 

 

 

chicoChico/Charles Aránguiz: Uno no sobrepasa el 1,60. El otro luce 1,71. Pero la estatura mueve a engaño porque son gigantes en la cancha. Se despliegan por todo el largo de la cancha, ayudando en la recuperación y protagonizando la transición. Generalmente, ambos juegan por el sector derecho. Y también, tanto empeño motiva a sus ocasionales marcadores a apelar a recursos más allá de lo futbolístico, vulgo patadas. Como las que vivió Aránguiz en la final ante Argentina y Chico en un duelo ante Los Cochinos, agresiones a pesar de las cuales siguieron adelante. Por algo son gigantes.

 

cañoncitoCañoncito/Mark González: Bueno, están en lo correcto que el actual jugador del Sporting de Recife no dispone del mortífero remate que le ha hecho fama al referente del Atlético Cañones. Tampoco juegan en puestos similares, ya que mientras Cañoncito es fundamentalmente extremo derecho, González puede recorrer todo el carril izquierdo con su pique. Pero no podemos negar que en el peinado son muy parecidos ¿o no?

 

 

 

chumitaChumita/Edson Puch: Ambos son irreverentes a la hora de conducir el balón, les da lo mismo si el rival se enoja, total se saben buenos para la pelota. Tanto el hijo ilustre de la localidad de Ñauca como el iquiqueño son una caja de sorpresa con un amague, un suave toque del balón o una perfecta habilitación. Ni hablar al momento de marcar goles, porque los pueden anotar con un feroz remate como también con un elegante globito.

 

 

palmatoriaPalmatoria/Jean Beausejour: No hay duda, es la similitud más cercana entre esta realidad y la que se vive en el comic ambientado en Villa Feliz. Aunque ambos son parecidos físicamente, en la cancha cumplen labores diferentes: el popular Bose se desenvuelve por todo el carril izquierdo –como lateral o puntero- mientras que el hijo de la tierra del samba sólo se desenvuelve en el área rival donde es letal (porque ya contamos, en un anterior informe, que como extremo es una pérdida de tiempo…)

 

 

peluconPelucón/José Pedro Fuenzalida: Además de compartir el peinado, sus historias son similares. Ambos comenzaron como reservas en la Roja, y gracias a su rendimiento se consolidaron como piezas fijas en las respectivas alineaciones. El Chapita, ya se sabe, en el título de la Copa América Centenario; el barrabasino, en el título que logró Chile en el Mundial de Suecia 1958 tras vencer a Brasil (obviamente, Mundial imaginario…)

 

 

 

piruletePirulete/Arturo Vidal: Sí, es verdad. Ambos, en aspecto físico, no se parecen en nada. Tal vez en el jopo, que en el caso del jugador del Bayern Munich es más pequeño. Tampoco, en su ubicación en el campo porque, nominalmente, el vecino de Villa Feliz es centrodelantero mientras que el oriundo de San Juan oficia de centrocampista. Sin embargo, son iguales en el despliegue por todo lo ancho y largo de la cancha, marcando, recuperando, administrando y atacando. Pareciera que no se cansan, lo que contagian a sus compañeros. Es verdad que Pirulete es más goleador, a pesar de su polivalencia, pero Vidal no le va en zaga.

 

pelaoPelao/Alexis Sánchez: Tal vez en el jopo se podrían parecer, aunque el barrabasino tiene mínimo cabello y el mencionado peinado es más reducido que el del tocopillano. Pero los dos son escurridizos con sus respectivos piques, y les gusta jugar preferentemente por la izquierda para intentar el centro o la entrada en diagonal para el remate a puerta. También, son tan líderes naturales del equipo como Pirulete/Arturo Vidal, con quienes cuando comienzan a tocar el balón la dejan chiquitita desconcertando al contrincante.

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