Marcelo Bielsa vs. Jorge Sampaoli: Descubra las siete diferencias

La alineación de un solo delantero ante México, hace dos semanas, puede ser el punto de partido de un enésimo debate entre el dogmatismo del rosarino y la flexibilidad del casildense.

Guía de: Selección Chilena

En la previa del triunfo mundialista de Chile sobre España en el Maracaná, el redactor Gerard Soler, de la agencia EFE escribió que “(Jorge) Sampaoli comentó que durante un tiempo se empapó de todo lo que tenía que ver con (Marcelo) Bielsa. Tenía grabadas sus largas charlas en una cinta de casete y las escuchaba cuando salía a correr. (…) Sampaoli, como Bielsa, basa su juego en dos principios tácticos: posesión y presión. No hay sitio en su equipo para aquellos que no estén dispuestos a dejarse el alma para recuperar el balón. (…)  El seleccionador chileno es más flexible que ‘el maestro’ Bielsa. Puede jugar con una línea defensiva de tres, cuatro o incluso cinco hombres, siempre en función de cómo ataque el rival”.

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Es esa palabra “flexible”, la que determina la principal diferencia entre Marcelo Bielsa y Jorge Sampaoli, los dos técnicos más influyentes en la Selección Chilena en los últimos quince años. Pero si bien la base es similar, el casildense ha marcado distancia respecto a quien considera su referente técnico. Al respecto, el ex preparador físico del rosarino, Luis María Bonini, dijo que Sampaoli le pone una impronta de Bielsa pero también es un técnico flexible, no es un talibán de Bielsa, no se autolimita”.

Una descripción de aquellas diferencias entre maestro y discípulo, a continuación…

* Dibujo táctico: Cuando asumió en la Roja, la geografía táctica de Marcelo Bielsa lucía un ofensivo 3-3-1-3, que supo degustar el paladar del hincha. Sin embargo, ese esquema fue evolucionando hacia un 4-2-1-3 que aspiraba a un mayor equilibrio entre defensa y ataque. De hecho, este último dibujo fue el que predominó en el equipo chileno en la segunda parte de las Eliminatorias a Sudáfrica 2010.

En el modelo sampaolista la variedad de dibujos considera partidos con un 4-3-3 (con el que se goleó, por ejemplo a Iraq por 6-0), un 3-4-3, el ya mencionado 4-2-1-3 (con el que se venció a Inglaterra, en Wembley, por 2-0), un 3-4-2-1 (el del empate sin goles con México hace un par de semanas), el 4-3-1-2 y, mayoritariamente, el 3-4-1-2 con el que, entre otros, se superó a los españoles y se empató con los brasileños en el último Mundial.

Es este ámbito el que demuestra, en su máxima expresión, las diferencias entre el dogmatismo bielsístico y el amplio abanico sampaolista.

* El tema del “9”: Para Bielsa, por lo menos en sus etapas en las selecciones argentina y chilena, era imperativo alinear un centrodelantero para capitalizar los ataques que surgían por la presión en el medio y las incursiones por las puntas de los extremos.

Sampaoli, poco a poco, ha ido desechando esta alternativa privilegiando alinear un volante central más para contar con un doble pivote que alimente a los compañeros de la vanguardia. Sólo en contadas ocasiones, cuando amerita un cambio táctico drástico, envía a un “9” clásico –como sucedió con Mauricio Pinilla en los pleitos mundialistas con Australia y Brasil-.

Es más, el casildense ha incluido en sus argumentos la utilización de un 9 Mentiroso –conocido antes como media punta- que retrocedido unos metros alimenta a los dos delanteros netos que ingresan en la titularidad. Y por la labor que ha cumplido ayudando en la zona y sus virtudes como pasados, es Alexis Sánchez quien mejor cumple este papel.

* Volumen ofensivo: Relacionado con lo anterior, era impensado que Bielsa no alineara con tres atacantes netos –dos extremos y el ya expuesto delantero centro-.

Sampaoli, en una nueva exposición de su flexibilidad, no se complica si manda a dos atacantes. O experimentar con uno solo, como en el ya mencionado pleito con México donde el único delantero neto fue Sánchez.

* Prescindibles e imprescindibles: Por decirlo de algún modo, para Marcelo Bielsa valía la meritrocracia. Quien cumplía, jugaba. Y no se arrugaba si tenía que prescindir de algunos elementos para armar el equipo titular –como aquella vez en que Arturo Vidal criticó al plantel que asistió al Torneo Esperanza de Toulón, en 2008, y Bielsa lo mandó a la banca en los partidos siguientes en las Eliminatorias-. Si no estaba uno, buscaba alternativas. Sin asustarse.

Para Sampaoli siempre hubo imprescindibles en su esquema, como lo fue en su momento Jorge Valdivia. Que después el DT y el Mago hayan terminado envueltos en una polémica post Mundial, es otro cuento.

* Relaciones públicas: Marcelo Bielsa es de los que mantuvo la distancia con sus jugadores, hablándoles lo justo y necesario. Fue ahí que Luis Bonini ofició de puente entre emisor y receptores.

Jorge Sampaoli es más cercano, llama a sus jugadores por teléfono, los visita en Europa, se preocupa de los detalles personales. Pero manteniendo la disciplina y la distancia entre jefe y empleado.

* Vida social: Pocas veces se vio a Marcelo Bielsa fuera del complejo Juan Pinto Durán, como por ejemplo cuando iba a la feria que se ubica en calle Las Torres a comprar frutas. O cuando asistía a una función de teatro, de la cual se retiraba de la sala minutos antes del final para evitar aglomeraciones.

Jorge Sampaoli, en sus ratos libres, ha asistido a conciertos rock y filmado comerciales como rostro de algunas entidades.

* Bonus track: Bielsa también ha sido flexible. En su etapa europea, post Selección Chilena, Marcelo Bielsa tanto en el Athletic Bilbao y, actualmente, en el Olympique de Marsella, ha apelado a la táctica de 3-3-3-1. Además, en el Mundial de Sudáfrica, en el duelo con Brasil (0-3) si bien armó una alineación con un 4-3-3 no envió a un volante de enlace, ya que el mediocampo lo formaron Mauricio Isla, Carlos Carmona y Jean Beausejour, esperando que las incursiones transversales alimentaran al trío de arriba: Alexis Sánchez, Humberto Suazo y Mark González. Esa propuesta sólo duró hasta el inicio del segundo tiempo, cuando ingresaron Jorge Valdivia por González y Rodrigo Tello por Pablo Contreras, pasando a su fundamentalista dibujo táctico 3-3-1-3.

O sea, parece que el rosarino se ha flexibilizado un poco. No tanto como Sampaoli, pero igual cabe en el concepto… ¿o no?

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