Pata Bendita Castro, el goleador del cual era hincha el Chapulín Colorado

En la previa del amistoso de la Roja ante México, recordamos al ex seleccionado que –junto a Carlos Reinoso- marcó una época en el balompié azteca.

Guía de: Selección Chilena

El miércoles 11 de marzo de 1970 la Selección Chilena jugó su último amistoso de entrenamiento con miras a la Copa O’ Higgins que jugaría en la semana siguiente ante Brasil, en Sao Paulo y Río de Janeiro. Ante el respetable público que llegó al Estadio Nacional, la Roja superó a Unión Española por 5-3. El puntero izquierdo del seleccionado, Osvaldo Pata Bendita Castro, fue la figura del pleito marcando tres goles.

Formación del último partido que Osvaldo Castro jugó por Chile, en Santiago. Fue el 20 de marzo de 1977, en el 3-0 sobre Ecuador. Pata Bendita aparece en la fila de abajo, tercero de izquierda a derecha, flanqueado por Héctor Pinto y Manuel Rojas.

Formación del último partido que Osvaldo Castro jugó por Chile, en Santiago. Fue el 20 de marzo de 1977, en el 3-0 sobre Ecuador. Pata Bendita aparece en la fila de abajo, tercero de izquierda a derecha, flanqueado por Héctor Pinto y Manuel Rojas.

 

Esas faenas, coronadas por lo hecho en las temporadas anteriores jugando por Unión La Calera y Deportes Concepción habían ungido a Castro como el futuro ídolo de un representativo que intentaba rearmarse tras quedar eliminado del Mundial de México 70.

Tan apoteósica había sido la labor del delantero, aquella noche ante los hispanos, que Sergio Livingstone, ya en su labor como comentarista, escribió que “Osvaldo Castro llenó de signos de exclamación y de admiración la tibia noche del Estadio Nacional. El público quedó mudo de asombro, luego llegó al paroxismo de la exaltación y por último terminó por reírse. Es que esa pierna siniestra del actual penquista resulta realmente “siniestra” para los adversarios, sin desmerecer por cierto el saldo de la panoplia guerrera que brinda el atómico jugador”.

Posteriormente, el jueves 26 de marzo, en el Maracaná de Río Chile perdió 2-1. Mas, la apertura de la cuenta fue obra de un cañonazo de Pata Bendita Castro con un tiro libre que, al decir de un enviado especial, “provocó un silencio sólo comparable con el que siguió al gol de Ghiggia en 1950”. El siguiente archivo visual confirma la muestra de ese disparo (la volada del portero brasileño sirvió para completar la foto)

 Su historia

Oriundo de Copiapó, Osvaldo Castro Pelayo nació el 19 de abril de 1947. Considerado como uno de los más mortíferos rematadores surgidos en nuestro balompié, en un principio el fútbol era una suerte de pasatiempo, donde paralelamente defendía al club Pedro León Gallo y laboraba en una barraca de fierro. A esa altura ya era conocido por su célebre apodo, el cual construyó gracias a que cuando niño chuteaba constantemente hacia un muro lo que fue fortaleciendo la potencia de su disparo.

Tras darse a conocer alineando desde 1966 por Unión La Calera, su áurea creció cuando –después de ser el goleador de los cementeros en la temporada 1968- Deportes Concepción pagó por su pase la friolera de 230 millones de pesos, una fortuna en esos años. Su mejor torneo con los lilas fue el de 1970, cuando se coronó scorer  del campeonato con 36 tantos. A esa altura, y gracias también a sus presentaciones en la Selección Nacional, ya había despertado el interés de algunos clubes extranjeros.

Fue, finalmente, el América de México en octubre de 1971 el que ganó la pulseada, colocando sobre la mesa la inestimable suma de un millón 600 mil escudos para llevarse al nortino hasta los lares aztecas. En el balompié del país del norte su legendaria pegada tomó bordes cuasi divinos, llegando a marcar 216 goles en total en las doce temporadas en que formó allá.

Sobre todo, por su paso inicial en el América (1972-1975) donde marcó 49 goles. Y de paso, provocó la devoción de la apasionada hinchada americanista y la admiración de linajudos personajes como Roberto Gómez Bolaños, el popular Chespirito, confeso seguidor de las Águilas. Tal como lo confirma este gag, aparecido en la serie del chambón héroe mexicano.

Tras su etapa en el América, continuó su carrera en el Jalisco Guadalajara (1975-1979, 91 goles), Deportivo Neza (1979-1981, 43 goles), Atlético Potosino (1981-1982, 24 goles) y Pumas de la UNAM (1982-1984, 9 goles).

Paralelamente, en la Selección Chilena –además de los mencionados duelos ante Brasil- alineó en el Sudamericano de Montevideo, en 1967; más las Eliminatorias a los mundiales de Alemania 1974 –integró el plantel final de 22 jugadores, pero no protagonizó juego debido a un desgarro- y Argentina 1978.

Su debut con la camiseta roja fue el 30 de noviembre de 1966, marcando dos tantos en la victoria 5-2 sobre Colombia; mientras que su despedida fue el 26 de marzo de 1977, en Lima, en la derrota 2-0 ante Perú. El detalle total muestra 28 partidos oficiales y 7 goles anotados.

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