¿Quién es el Mejor Portero de la Historia chilena: Livingstone, Rojas o Bravo?

Mientras el actual capitán de la Roja comienza su etapa en Barcelona, muchos ya lo ungen por sobre el Sapo y el Cóndor. Con los antecedentes de los tres, ¿se puede sentenciar la historia antes qué la historia ocurra, tal como señaló un comentarista?

Guía de: Selección Chilena

El domingo último, el capitán de la Selección Chilena, el portero Claudio Bravo, comenzó a lucir su estampa de nuevo refuerzo del linajudo FC Barcelona. Según él, es premio a las atajadas que realizó en Colo Colo y en las ocho temporadas que registra en la Liga Española, defendiendo a la Real Sociedad. Según los entendidos, sólo es la confirmación de su derrotero que sigue ascendiendo tras su campaña en el Mundial de Brasil.

Todo lo anterior lo postulan ya como el Mejor Guardavallas en la historia de la Roja, por sobre Sergio Livingstone y Roberto Rojas quienes integraban la correspondiente discusión bizantina.

mejor-arquero-chile-1

Ojo, no es coincidencia que los tres hayan lucido, en sus correspondientes etapas, las jinetas de capitán en el seleccionado. Eso es indicativo de la influencia que mostraron sobre sus compañeros y la atención que tenían sobre sí de parte de la hinchada. Aun así, los mayores insisten en defender al Sapo, mientras que otros reafirman que lo sucedido en el Maracaná hace 25 años privó al Cóndor de un mejor sitial. Los más jóvenes, por supuesto, abogan por Bravo.

Un revisionismo resumido de sus campañas, tal vez, permita acercar a una definición sobre quién de los tres se posiciona en el escaño principal del podio.

SERGIO LIVINGSTONE Del popular Sapo, el cronista Joaquín Edwards Bello escribió, en 1945, que “es preciso ver cómo en todas partes se pronuncia el nombre de nuestro guardavallas. Parece que hubiera salvado a la patria de un peligro mortal”.

mejor-arquero-chile-2

A su favor, nadie discute que es el símbolo histórico en los primeros tiempos en la historia de la Selección Nacional. Por ello, es considerado el primer gran ídolo que tuvo el balompié chileno.

Se hacía notar por su agilidad en el puesto, excelentes reflejos, seguridad de manos y la forma en que salía a cortar los centros, con un repentino brinco donde sus piernas quedaban perfectamente estiradas. Esa postal determinó el apodo con que se identificó.

Cuando jugaba el torneo local, la excesiva fe en sus aptitudes le hacía caer en algunas ocasiones en errores que costaban goles. Algún toque de altanería, sobrado en sus habilidades, llevó a un grupo de hinchas a calificarlo de cachiporra. Pero al jugar por la Selección su figura crecía. Se transformaba en un salvador de la República, donde sus atajadas resultaban fundamentales para que el representativo chileno lograra un buen resultado.

En su contra, conspira el hecho de no haber extendido su carrera internacional tras jugar sólo una temporada (1943) en el club argentino Racing de Avellaneda. En la Academia fichó durante la llamada Edad de Oro del fútbol trasandino.

Tal vez, también, le faltó jugar por la Selección –lo que sí hizo con Universidad Católica- en Europa, lo que le habría permitido un mayor renombre más allá de las fronteras del continente sudamericano.

Por la Selección Chilena formó, entre 1941 y 1954, en 52 partidos Full International con un rendimiento del 42,9 por ciento (20 triunfos, 7 empates y 25 derrotas). Sólo considerando los cotejos oficiales –Torneos Sudamericanos, Copa América, Torneo Panamericano, Eliminatorias mundialistas y Mundiales- el posterior periodista deportivo luce un 43,9% de rendimiento en 44 pleitos (17-7-20).

Entre sus mejores partidos por la Roja destaca el registrado el 31 de enero de 1942, en Montevideo, ante Argentina por el Torneo Sudamericano. El entonces guardavallas de la UC no había sido incluido en la nómina inicial, pero tras las derrotas ante Brasil (1-6) y Uruguay (1-6) fue llamado de urgencia para arreglar el entuerto. Como se esperaba, ante los albicelestes respondió con categoría lo que llevó a comentar a Julio Martínez, a modo de anécdota, que los trasandinos decían que “justo cuando nos toca con Chile, llaman a Livingstone”.

Tres años después, el Sudamericano Extraordinario en Santiago. El 11 de febrero de 1945, Chile igualó 1-1 con Argentina; y una semana después, venció a Uruguay por 1-0. En ambas ocasiones, el rito fue similar: antes de los 5 minutos de juego, la Selección ya vencía con sendos goles del wing izquierdo Desiderio Medina. Tras eso, las cargas rioplatenses fueron trabajo exclusivo para Livingstone, apoyado en sus atributos para el puesto. Al final de esos encuentros, parte del público presente en el Estadio Nacional ingresó al campo para levantar en andas a nuestro arquero.

Finalmente, el 14 de marzo de 1954 en el Maracaná de Río la Roja se despidió de las Eliminatorias del Mundial de Suiza con una derrota ante los brasileños por 1-0. Si no hubiera sido por la faena del golero, ayudado en un par de ocasiones por los maderos de su arco, habría sido una goleada catastrófica.

ROBERTO ROJAS El ilustre periodista deportivo Renato González, Mister Huifa, redactó en 1985 que el Cóndor “sigue siendo una prenda de garantía y un factor de esperanza para el fútbol chileno”

mejor-arquero-chile-3

A su favor, exhibió notables reflejos, agilidad y valentía para enfrentar las cargas rivales. Eso lo llevó a ser definido, en un determinado momento, como un Arquero Gana Partidos.

También, fue el gran referente que tuvo la Selección Chilena en la década de los 80, superando a otros ilustres de esa época como Patricio Yáñez, Jorge Aravena y Hugo Rubio.

En su contra, el Maracanazo del 3 de septiembre de 1989, qué duda cabe.  Por obviedad, le faltó intervenir en un Campeonato Mundial para mostrar sus reflejos en el máximo certamen.

Además, sus polémicas –como las peleas con los dirigentes cuando encabezaba las negociaciones de premios- le costaron una mala valoración de parte de un sector de la prensa y de algunos colegas.

Por la Selección Chilena jugó, entre 1983 y 1989, 49 partidos Full International con un rendimiento del 58,5 por ciento (24 triunfos, 14 empates y 11 derrotas). Considerando los cotejos oficiales, sube un 60,6% de rendimiento en 22 pleitos (12-4-6).

Entre mejores partidos por la Roja destacan las dos ocasiones en que enfrentó a Inglaterra, empatando en ambas sin goles (17 de junio de 1984, en Santiago; y 23 de mayo de 1989, en Londres). En ese par de cotejos, Rojas se inscribió en las crónicas gracias a su agilidad para alcanzar balones que parecían imposibles y reflejos para controlar los embates británicos. No en vano, tras el duelo en la isla fue bautizado como El Cóndor de Wembley.

En el marco del repechaje eliminatorio al Mundial de México, el 3 de noviembre de 1985 Chile enfrentó a Perú en Lima, donde los incaicos debían anotar dos goles para clasificar a la última instancia. Con los locales presionando, el Cóndor mantuvo la sangre fría, quedando como estandarte de su desempeño un rebote que sacó prácticamente con los dedos cuando dos delanteros peruanos se metieron con todo a la línea de gol buscando anotar.

Finalmente, ante Brasil el 3 de julio de 1987 en Córdoba, por la Copa América. La Roja debía ganar para clasificar a las semifinales, sin embargo la Verdemarela atacaba para resolver el tema luego. El entonces guardavallas de Colo Colo apeló a todos sus recursos para despejar remates a quemarropa, llegar a tiros cruzados y contener en el momento justo. Esas postales fueron la previa a la goleada 4-0 que anotó la Selección.

CLAUDIO BRAVO El ex guardavallas internacional Patricio Toledo dijo, en El Mercurio hace unos días, que el capitán de la Roja “más que un arquero, es un líder. Da una confianza tremenda”

mejor-arquero-chile-4

A su favor, ya jugó dos Mundiales. Y por su edad (31 años) y si se logra extender el presente rendimiento de la Selección Chilena, perfectamente podría sumar un par de certámenes más en Rusia 2018 y Qatar 2022. Lo avala esto que otros porteros también jugaron en la cita ecuménica del balompié con un máximo de edad como el italiano Dino Zoff en España 82, con 40 años; el inglés Peter Shilton en Italia 90, también con 40; el norirlandés Pat Jennings en México 86, con 41; y el colombiano Farid Mondragón ahora en Brasil, con 43.

Además, desde los tiempos del Cóndor Rojas no había tal presencia de un portero en el primer plano de la Selección Chilena. Y esto se acentúa con la firma de Bravo en el FC Barcelona, sin duda uno de los clubes más importantes del Primer Mundo futbolero. Sin olvidar que a una semana de finalizar el certamen mundialista en Brasil, continúa liderando los puntajes como Mejor Portero del campeonato.

En su contra, le falta ganar un torneo importante -¿la Copa América del próximo año, en nuestro país?- para adjudicarse en propiedad el rótulo de ser el Mejor Portero en la Historia del fútbol chileno.

Por la Selección Chilena ha alineado desde 2004 en 83 partidos Full International con un rendimiento del 56,2 por ciento (41 triunfos, 17 empates y 25 derrotas). Considerando los cotejos oficiales, registra un 56,6% de rendimiento en 50 encuentros (25-10-15).

Entre sus mejores partidos por la Roja se recuerda su debut en las Eliminatorias, camino a Alemania 2006. El 8 de octubre de 2005, en Barranquilla, Chile debía vencer a Colombia para mantener su mínima opción de clasificar. Para peor, venía de caer por goleada ante Brasil por 5-0, resultado que sepultó la carrera de Nelson Tapia como portero titular de la Roja tras 74 pleitos. Todo indicaba que el puesto lo heredaría Johnny Herrera, quien estaba cumpliendo buenas campañas en Universidad de Chile. Grande fue la sorpresa cuando se confirmó a Bravo, avalado por su juego aéreo. A pesar del 1-1, el oriundo de Viluco fue la figura con atajadas que recordaron al Cóndor Rojas.

Otros duelos destacados del capitán son recientes, específicamente ante España y Brasil en el Mundial. En ambos duelos hizo gala de su seguridad de manos –tomando balones que otros guardavallas prefieren despejar con los puños-, juego de pies para iniciar un ataque con un trazo largo, ubicación y liderazgo.

Vistos los antecedentes, ¿cuál de los tres es el Mejor de Todos? ¿Se puede ya, hoy en julio de 2014, sentenciar la historia antes qué la historia ocurra?

LECTURA FOTO1

Sergio Livingstone con la Selección en el Sudamericano de 1945. En ese torneo su figura tomó ribetes de héroe nacional.

LECTURA FOTO2

Roberto Rojas capitaneando a la Roja en la Copa América de 1987. Tras ese certamen, fue fichado por el Sao Paulo.

LECTURA FOTO3

Claudio Bravo junto a la alineación del debut mundialista ante Australia. El desvío al remate de Mark Bresciano fue su gran jugada en ese pleito.

Más sobre Selección Chilena

Comentarios Deja tu comentario ↓
Síguenos en Facebook X