Vergonzosa derrota de Chile ante Perú: Las dudas de un partido para el olvido de la Roja

En el peor partido de la Era Rueda, la Roja no exhibió en Miami lo que tiene acostumbrado a sus hinchas.

Guía de: Selección Chilena

Nicolás Castillo (derecha) sólo tuvo una ocasión en los 60’ que jugó. Fue el reflejo de la poca profundidad que tuvo Chile con el insípido juego que mostró ante Perú en Miami.

Nicolás Castillo (derecha) sólo tuvo una ocasión en los 60’ que jugó. Fue el reflejo de la poca profundidad que tuvo Chile con el insípido juego que mostró ante Perú en Miami.

Sin rodeos, es el peor partido que ha tenido la Selección Nacional no sólo en el actual proceso que encabeza el técnico Reinaldo Rueda, sino que fácilmente en la última década. Porque se vio a un Chile sin liderazgo, sin ideas, insípido, enredado, con fútbol aburrido –ése que pensábamos que se había desterrado a partir de la llegada del, añorado aún por algunos, Marcelo Bielsa-.

Para peor, fue ante un rival que está crecido tras intervenir en el Mundial de Rusia, que tiene un equipo bien ensamblado y que, por qué no reafirmarlo, le pone una motivación extra cada vez que enfrenta a su vecino mapochino.

Es verdad, está el atenuante de que se trata de un amistoso lo que debiera permitir sacar conclusiones para lo que será la Copa América de Brasil 2019 y las Clasificatorias para el Mundial de Qatar 2022. Pero, ¿habrá aún crédito para enmendar los errores cometidos? ¿Se detendrá la anunciada renovación, por la presión popular ante los últimos resultados, y se apelará una vez más a la, hoy ya veterana, Generación Dorada en su totalidad?

Esas dos preguntas debieran tener sus respuestas en los debates que habrá tanto en el periodismo especializado como también entre la afición. Mientras se esbozan los argumentos, he aquí las razones de por qué se perdió ante Perú, el viernes, en Miami.

Sin pressing. Chile no comenzó como acostumbraba a hacerlo desde la última década, vale decir presionando la salida rival. Esta vez se optó por esperar unos metros más allá de la línea de la mitad de cancha. Esta acción de presión sólo se concretaba cuando el equipo avanzaba en bloque para posicionarse en el campo antagonista. ¿Ensayo del posible libreto que se utilizará en los partidos como visitante?

Sin protagonismo. Lo expresado en el párrafo anterior fue el reflejo de la disposición que la Roja mostró en el primer tiempo, a ratos esperando el accionar de Perú. También, hubo lento transitar del balón. Por eso, no se vio mucha incursión longitudinal –Mauricio Isla apareció, recién, pasados los 25’ por la banda-. Por ende, el intentar crear ocasiones de gol fue menos que mínimo dejando a Nicolás Castillo, prácticamente, como un náufrago. Sólo a los 32’ se anotó la primera ocasión de Chile con una incursión de Mauricio Isla que contuvo Pedro Gallese. En síntesis, un equipo sin sorpresa.

Sin magia. Tomando este concepto, se esperaba que Matías Fernández tomara el mando para buscar a sus compañeros de ofensiva. Pero el volante del Necaxa no fue gravitante, porque a ratos se vio eclipsado por las subidas de Arturo Vidal que intentaba asumir el control. Todo resumido en que no hubo profundidad. ¿Esto concretará una opción a Jorge Valdivia? ¿O el argumento de la renovación tiene descartado al Mago? También se extrañó al lesionado Charles Aránguiz, cuyo ida y vuelta propicia ocasiones ofensivas. Y, por último –y a pesar de que se han referido a él como soplón en los últimos días- no se puede soslayar el actual gran momento que Marcelo Díaz está pasando en Argentina. El volante del Racing distribuye atinadamente con pases cortos o trazos largos para crear espacios. ¿O continúa proscrito por el error en la final de la Copa Confederaciones y/o la mano en el duelo con Bolivia en La Paz? Lo expresado anteriormente reafirma lo dicho en la interrogante esbozada al comienzo de esta crónica, en el sentido de comenzar a evaluar si se va a exprimir los últimos tramos de la Generación Dorada, sobre todo en lo que concierne al mediocampo, o si se va a apostar a la renovación hasta el final cueste lo que cueste.

Vidal desordenado. Si bien el sistema de juego que anunció Chile para este cotejo mostraba un 4-2-3-1, con Gary Medel y Arturo Vidal ubicados en la zona de contención y construcción, el volante del FC Barcelona se movió a lo largo de la cancha dejando al Pitbull con la responsabilidad de contrarrestar a los centrocampistas del Rímac. Pero todo ese despliegue desordenó la propuesta chilena.

Atentos por la izquierda. El equipo peruano, sobre todo en los primeros minutos, se cargó hacia el lado zurdo de la defensa nacional. Ayudó en eso a que Junior Fernándes no bajaba para cooperar en el desahogo. Por eso antes de los 20 minutos ya habían cambiado de carril con Ángelo Sagal. (Luis Advíncula se hizo un pic nic por ese sector)

¡Mándele una a Castillo! Decíamos que con el lento despliegue de Chile, el centrodelantero del Benfica poco o nada aparecía. Hasta que a los 43’ cuando un disparo de Mauricio Isla no lo contuvo del todo el portero Gallese, el rebote lo tomó casi sin ángulo el formado en Universidad Católica. ¡Se lo sacaron de la línea! Fue la más clara de Chile en el partido… y la única de Castillo porque fue reemplazado en el segundo tiempo.

Otra vez mucha posesión, pero… Los porcentajes del partido mostraron que la Roja tuvo en mayor tiempo el balón en sus pies, tal como en sus anteriores amistosos. Pero en la realidad, también tal como en sus anteriores amistosos, eso fue porque hubo mucho pase lateralizado, sin mucho cambio de ritmo o sin intento del trazo largo para acelerar el tranco. Pareció, a ratos, un partido de Chile en la década de los 70 y 80 cuando importaba, primero, cuidar la testera antes que pensar en el arco rival.

Anemia de gol. La gran falencia en el actual proceso se acrecentó en Miami, ya que en siete partidos sólo se han marcado… siete goles. Se supone que con Alexis Sánchez, el próximo martes ante México, esto debería cambiar. Se supone, porque el actual momento del tocopillano es bastante irregular en la Premier League inglesa.

El arquero atajó lo que tenía que atajar. Había especial atención hacia lo que pudiera hacer en el pórtico chileno el guardavallas Fernando de Paul. Por aquello de que es reserva en Universidad de Chile, que no tiene continuidad porque en promedio juega un partido cada 56 días, blá blá blá… El caso es que en el primer tiempo, le achicó bien a Ruidíaz (28’), contuvo sin problemas un remate cruzado de Carrillo (34’) y voló muy bien para despejar un testazo de Santamaría (37’). En el complemento, antes del naufragio en el marcador se había anticipado a un pique de Carrillo (54’). Tras eso, en el centro de Carrillo que derivó en el autogol de Roco quedó pasado, en el remate de Aquino tuvo poca reacción y en el tercer tanto sus compañeros no despejaron el balón después que le había achicado a Hurtado. Sería todo.

CHILE 0-3 PERÚ

CHILE (4-2-3-1): Fernando de Paul; Mauricio Isla, Enzo Roco, Guillermo Maripán, Eugenio Mena; Gary Medel (82’ Lorenzo Reyes), Arturo Vidal; Ángelo Sagal (60’ Víctor Dávila), Matías Fernández, Junior Fernándes (67’ Ángelo Henríquez); Nicolás Castillo (60’ Ignacio Jeraldino). DT: Reinaldo Rueda

PERÚ (4-2-3-1): Pedro Gallese; Luis Advíncula, Christian Ramos, Anderson Santamaría, Miguel Trauco; Renato Tapia (74’ Pedro Aquino), Yoshimar Yotún; André Carrillo (76’ Andy Polo), Christian Cueva (88’ Horacio Calcaterra), Edison Flores (76’ Paolo Hurtado); Raúl Ruidíaz (85’ José Reyna). DT: Ricardo Gareca

Goles: 0-1, 64’ autogol de Enzo Roco (Chi); 0-2, 74’ Pedro Aquino (Per); 0-3, 86’ Pedro Aquino (Per)

Árbitro: Armando Villarreal (Estados Unidos)

Público: 34.016 personas

Estadio: Hard Rock Stadium de Miami

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