Acoso, amenazas e insultos han transformado a Instagram en una pesadilla: Haters y trolls en tierra fértil

La red social ha enfrentado varios problemas derivados del acoso que sufren sus seguidores.

Guía de: Tecnología

Instagram está comenzando a experimentar los mismos problemas que otras redes sociales más antiguas, como Facebook o Twitter, ya tienen: la proliferación de haters y trolls que se apoderan de los comentarios para propagar insultos, amenazas o lo primero que se les ocurre.

El tema se ha vuelto complejo para Instagram que ha visto cómo varias celebridades han congelado sus cuentas temporalmente para protestar o llamar la atención sobre lo que sucede en la red. Un ejemplo es el de la cantante Ariana Grande, quien se aburrió del acoso y dejó de publicar fotos por un tiempo; una actitud similar a la que tomaron Justin Bieber y la estrella de Star Wars, Daisy Ridley.

Incluso Khloé Kardashian, integrante del famoso clan de hermanas que dominan las redes sociales con sus publicaciones, decidió poner un freno cuando recibió comentarios racistas contra su hijo.

instagram-acoso-1

Según publica Infobae, que recogió una investigación realizada por The Atlantic, los problemas de Instagram no se han limitado a personas famosas, citando los complejos momentos que han vivido usuarios comunes y corrientes. Uno de ellos fue Brandon Farbstein, un menor de 14 años con enanismo, que el 2014 abrió su cuenta con el objetivo de mostrar la realidad que vivía la gente como él.

Pero su motivadora idea se convirtió en una pesadilla cuando comenzó a recibir amenazas e insultos que llegaron al extremo de recibir ataques contra su casa y ver sus fotos compartidas pegadas en los pasillos de su colegio. El miedo por su seguridad lo llevó a terminar estudiando desde su casa.

“Toda mi experiencia en la escuela quedó arruinada por el acoso en Instagram”, recordó y agregó que: “Es agotador, causa angustia. Estoy acostumbrado a que la gente me diga cosas, pero cuando me amenazan con matarme o venir a buscar a mi familia, me da puro terror”.

El joven intentó reclamar a Instagram usando las herramientas que da el sitio, pero su opinión es tajante: “El sistema de denuncia es como si no existiera, a veces (…) Demora meses y meses que procesen un reclamo. Causa más miedo y angustia”.

Estos problemas que encontró Brandon Farbstein para levantar sus quejas, se repitieron en el caso de Sara Mills, quien tiene un perfil con más de 500 mil seguidores, enfocado en temas sobre moda en el que intentó usar filtros para moderar los comentarios, sin mucho éxito.

“Me pareció que reforzaba el comportamiento”, fue su percepción, y extendió sus reclamos hacia lo frío del sistema: “No se puede hablar con Instagram”, dijo, para graficar que no se pudo comunicar con nadie para exponer su caso.

Instagram, que es parte de las empresas de Facebook, reveló que tiene a 7.500 personas revisando los contenidos que se publican y ha lanzado campañas contra los haters y trolls, como su Compromiso con la Amabilidad o #KindComments, que reclutó a celebridades como Jessica Alba.

“Nuestro objetivo es ser la plataforma online más segura”, declaró la titular de políticas públicas de la firma, Karina Newton “Queremos que la gente se sienta segura en Instagram, pero sabemos que tenemos mucho más por hacer”, agregó.

Más sobre Tecnología

Comentarios Deja tu comentario ↓
Síguenos en Facebook X