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Nokia en crisis: Cómo pasó de la cima a las profundidades

La finlandesa fabricante de teléfonos inteligentes Nokia está viviendo sus momentos más difíciles: Acá explicamos cómo llegó a este punto.

La finlandesa fabricante de teléfonos inteligentes y no tanto (en realidad no existe el teléfono tonto) Nokia está viviendo sus momentos más difíciles y acá te contamos por qué.

Nokia, por años de años llevó la batuta de la industria de teléfonos celulares, siendo un referente en los primeros seis años de la década pasada (es decir 2002-2006).

Paralelo a la salida del iPhone de Apple y  el reinado de los BlackBerrys de la canadiense RIM, todo parecía estar ordenado y en paz, incluso, las ganancias y números muy azules daban margen para equivocarse como netbooks sin sentido (solo por estar) y proyectos tan absurdos como asociarse con Intel para crear un nuevo sistema operativo que cambio dos veces de nombre y luego ser puesto en vitrina.

Nokia

Foto: Bloomberg

Nokia era ícono de la vanguardia en smartphones.

Lo que no visualizó la firma europea era que las pantallas de tacto iban a conquistar el mundo, que Steve Jobs supo crear la necesidad del usuario, llevarlo de la mano y por muchos Nokias “ENES”… el público empezó a enganchar con Apple y también en su momento con el sistema BlackBerry Messenger de RIM para empresas.

No bastó con crear la OVI Store (vaya  nombrecito) y crear aplicaciones para cuando el problema estaba en la base.

Nokia no entendió que su sistema operativo insignia, el Symbian, debía de apurar el tranco y “el fierro” era necesario hacerlo acorde con los tiempos, es decir, adelgazarlos, hacerlos más livianos, usar pantallas más grandes y sobre todo…. que fuesen más rápidos.

Nokia era ícono de la vanguardia en smartphones, pero se quedó estancada entre seguir innovando o vendiendo más de lo mismo y al preferir lo último fue perdiendo terreno.

Al comienzo sólo fueron señales de alerta amarilla para rápidamente pasar a roja y en menos de un año casi poner la bandera blanca de rendición.

En eso estaba Nokia cuando un ávido Steve Ballmer (CEO de Microsoft) , que pese a tener una personalidad que para muchos es el ejemplo del “Chao Jefe” para no tenerlo cerca, aprovechó que la firma cambió a su CEO y nombró por vez primera a un profesional que venía de afuera y más aún había sido clave en Microsoft.

Windows Phone

Por ello, no tardó en madurar el primer gran paso de “evolución” de una empresa que viendo un descalabro grande, prefirió hipotecar su capital (software y hardware) por US$1.200 millones ofrecidos y pagados por la casa de Windows para que el fabricante de teléfonos dejara su sempiterno sistema operativo Symbian y se entregara al proyecto del Windows Phone.

Nokia

Foto: Bloomberg

La alianza con Microsoft no fue la gran salvación que la empresa esperaba.

Ello fue en febrero de 2011 y debía apurar el tranco para no seguir perdiendo mercados, y tras una buena campaña de “mantención” en los medios donde de cuando en cuando “filtraban” imágenes de los teléfonos que venían, llegó noviembre y con cifras de ventas preocupantes en el año, lanzaron con toda pompa en Londres los nuevos smartphones llamados Lumia (más encima le pusieron el peor nombre en lengua castellana pues significa prostituta).

Con la certeza de que Nokia rápidamente iba a recuperar terreno en mercados claves, y sabiendo que su competencia RIM estaba pasando por peores momentos que ellos (justo ese mes se cayó el servicio de mensajería de las BlackBerrys a nivel mundial) la empresa  sólo se preocupó de preparar estanterías para lucir su nueva línea de productos.

Cuento corto… Abril de 2012 y tan solo con el primer reporte financiero, el propio CEO de Nokia pone la cara para decirle al mundo que la apuesta no resultó, que Nokia por primera vez no ganaba plata y que muy por el contrario, las pérdidas superaban incluso todos los billetes verdes pagados por Microsoft para que se pasara a Windows Phone.

Y no sólo eso, sino que dejó a 10.000 profesionales sin trabajo y advirtiendo que vendrá otro reporte con malas cifras.

Los Lumia sólo vendieron dos millones de unidades en tres meses y para colmo, cuando empezaron a vender el modelo 900 en Estados Unidos, la partida estaba mala y hubo reportes de que los smartphones estaban con problemas de calidad.

Ante ello Nokia reacciona, los repara vía “parche” oficial, pone otra vez la cara y anuncia que se enfocará en hacer teléfonos más baratos.

Ballmer (de Microsoft) no dice nada, no se tienta con comprar definitivamente a Nokia, todo un baluarte de ejemplo para la tecnología europea que hoy vive su peor momento, y que lamentablemente no se le ve salida ni con el mejor mapa de la Ovi Store.

Perdón.. ya la cerraron.. ahora hay que ir a la tienda de Microsoft.

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