Inicio » Tenis »

Perturbadora historia de jugadora china: No pudo despedirse de sus abuelos por tener prohibido el ingreso al país

Zhang Shuai vive un momento muy delicado: además, padece de depresión y abandonó un partido por un gesto antideportivo de su rival.

Guía de: Tenis

El mal momento de Zhang Shuai: no pudo despedir a sus abuelos y fue perjudicada en un partido / supersport.com

El mal momento de Zhang Shuai: no pudo despedir a sus abuelos y fue perjudicada en un partido / supersport.com

Muchos recuerdan los graves problemas por los que supo atravesar Naomi Osaka: la tenista japonesa admitió sufrir una profunda depresión, lo que le impedía desplegar su mejor tenis pero, además, la hacía entrar en pánico en las conferencias de prensa.

Algo similar está atravesando otra jugadora asiática, en este caso de China. Zhang Shuai, de (34 años, también reveló padecer ese mismo problema. Además, en conflicto con la federación de su país, no puede regresar allí desde hace años.

Lo realmente complicado sucedió cuando fallecieron sus abuelos: Shuai dijo que, por no poder estar con ellos, no fue capaz de despedirlos como hubiera querido. Una enorme tristeza de la ganadora de tres títulos WTA, quien se refirió a este hecho.

“Después de que mis abuelos fallecieron, comencé a pensar en el significado de la vida. Tengo 34 años. He jugado al tenis durante 29 años. Hice todo lo posible, pero todo tiene un límite. Me siento profundamente cansada, especialmente en lo mental. Extraño la comida china en China”, dijo en forma dramática durante Wimbledon.

Y como si esto fuera poco, Shuai vivió un calvario durante un partido en el torneo de Budapest: un gesto antideportivo de la local Amarissa-Kiara Toth la sacó de sus casillas, le generó un ataque de pánico y, en consecuencia, acabó retirándose. 

Todo pareció estar hecho a la medida de la húngara quien, increíblemente, en medio de una discusión por un fallo (la china ejecutó un drive que pareció tocar el fleje), decidió borrar el pique. En el medio, el partido siguió jugándose a la espera de un supervisor. ¿La umpire? Bajó de su silla y dijo que la pelota había sido mala.

Shuai no podía creer lo que le estaba sucediendo: no solo su oponente, sino también la juez de silla actuó como para perjudicarla. Los reclamos no lograron su cometido y, para peor, los espectadores tomaron partido por Toth y la abuchearon a ella.

Tras esto, la 28° del mundo se sentó en su silla y pidió atención médica a raíz de un ataque de pánico. Sin embargo, entró en llanto y no pudo continuar y se despidió. Lo más grave, es que la tenista húngara festejó como si hubiese sido una victoria normal.

Más sobre Tenis