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Francesca Jones, la inspiradora tenista que juega con tres dedos y no se rinde ante el bullying

Con una fuerza espiritual envidiable, la joven británica compitió en Wimbledon 2016 luego de haber sido operada en tres oportunidades.

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www.telegraph.co.uk

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“Volvería a hacerlo”. La autora de la frase, que denota por sí misma una muestra de carácter, es Francesca Jones, una tenista británica de 15 años que concede ventajas desde el aspecto físico, pero manifiesta una fortaleza mental pocas veces vista.

Jones compitió en Wimbledon de este año luego de haber sido operada en tres oportunidades. ¿El motivo? La tenista juvenil padece el Síndrome de EED (Ectrodactilia-Displacia Ectodérmica), una anomalía genética que impide el normal desarrollo de los dedos, tanto de las manos como de los pies.

Resulta sumamente inspirador saber que hay alguien que cuenta con una dificultad física irreversible, pero le presenta batalla y sale a las pistas a dar lo mejor de sí para competir.

A los 9 años, Francesca se mudó de Yorkshire a Barcelona para entrenar en la academia de tenis Sánchez-Casal. El objetivo era claro: quería triunfar. Con los dedos que sean. En consonancia con ese espíritu de lucha, Jones suele decir que “tengo potencial para estar en el top 5″.

“Volvería a hacerlo”, es decir, no se arrepiente para nada de las cirugías a las que se sometió para poder competir, a pesar de que tiene tan solo tres dedos en las manos y cuatro en los pies.

Al respecto, Jones admitió que “cuando era más pequeña, tuve problemas porque también me afecta a los pies, no solo a las manos. Tengo tres dedos en mi pie derecho, en el que me apoyo, así que el equilibrio siempre ha sido una de mis debilidades”.

Como consecuencia lógica, necesita ayuda para agarrar la raqueta y le cuesta bastante más que a otras tenistas que no sufren su enfermedad: “La agarro con tanta fuerza que me clavo las uñas”.

La tildan de gorda, pero a ella no le importa

Su historia es increíble. Pero lo que parece de no creer es que haya “gente” que se ría de su enfermedad. Que le ponga apodos despectivos o la critique porque tiene movimientos poco ortodoxos. O porque no es “perfecta” como ellos.

“Se ríen de mí por cómo agarro la raqueta. Me llaman “gorda””. Sin embargo, esto parece no afectar a su mentalidad: “Eso solo me motiva. Pienso: mira cómo lo hago. La gente me pone motes, pero no les hago mucho caso”. Al contrario, “lo utilizo como motivación, como algo positivo. Quiero ser la mejor del mundo”.

Además, sobre la anomalía genética, destacó que “mi problema es algo que me ha ayudado a ser quien soy hoy. No habría tomado al tenis de forma tan competitiva, o no tendría la misma motivación a futuro”, agregando que “la gente tiene que saber que puedes hacer lo que quieres, todo es una cuestión mental en la vida”.

Revise un video sobre Francesca Jones, una increíble tenista:

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