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La explosión de John McEnroe: El recuerdo de una de sus más virulentas respuestas

El estadounidense, leyenda del tenis, cumplió 57 años y desde aquí revisamos una de sus más explosivas reacciones ante un juez de silla, en Estocolmo 1984.

Guía de: Tenis

Talento inolvidable y reacciones insoportables. John McEnroe será recordado, para siempre, bajo estas características. “Big Mac” fue de una de las grandes leyendas del tenis con quien más de un juez de silla se vio obligado a lidiar.

Y habiendo cumplido 57 años, nos proponemos a revisar lo que fue su gran habilidad junto a los encendidos desplantes que protagonizó en los courts.

Nos imaginamos, además, a aquellos pobres umpires a quienes se les asignó para dirigir un partido del estadounidense, chocando su cabeza contra la pared, por la titánica tarea de conducir un partido con “Big Mac” como protagonista. Aun tratándose de imponderables de la profesión.

John McEnroe y sus enojos, un clásico del tenis / www.independent.co.uk

John McEnroe y sus enojos, un clásico del tenis / www.independent.co.uk

Algunas de las intempestivas reacciones del estadounidense merecieron el odioso “warning” (advertencia) y luego la correspondiente quita del punto y del game. Precisamente hace poco más de 31 años, en el torneo de Estocolmo de noviembre de 1984, fue que sucedió una de sus más famosas explosiones con sanciones incluidas.

Durante las semifinales de ese torneo -que acabaría ganando- frente al local Anders Jarryd, con el marcador del segundo set 4-2 a su favor, el juez de línea canta como malo un primer saque. Mc Enroe se acerca a Leif Ake Nilsson, el juez de silla, y lo reprocha con extrema violencia, que fue en aumento luego de la resolución.

-”No hubo errores en el partido hasta ahora, ¿no? ¡No has cambiado ningún fallo! Sin errores”

-”Segundo servicio, por favor”

-”¡Responde a mi pregunta! ¡La pregunta, estúpido!”

Big Mac ya había sido advertido por arrojarle una pelotita a un espectador, por lo que Nilsson lo sancionó con la pérdida del punto por abuso verbal, y el público que asistió al partido con una estruendosa silbatina.

Esto provocó que el ex número 1 del mundo -tanto en singles como en dobles- sacara lo peor de sí, tirando con su raqueta varios vasos de agua helada de su rincón de descanso.

Como resultado, el umpire aplicó una pena más severa, la mencionada quita del game. McEnroe agitaba sus brazos y preguntaba “¿solo el game?”, ironizando y rozando la descalificación.

Tal es así que su rival, Jarryd, recordó aquel momento al asegurar que “agarró sus bolsos como para irse”, al mismo tiempo que señaló: “McEnroe perdió la cabeza, estaba listo para irse derrotado. Yo estaba shockeado, pero Mac era una estrella, no podría haberle pedido al juez de silla que lo descalifique”.

Sin embargo, y gracias a la maestría de su tenis, sacó adelante el partido para ganarlo por 1-6, 7-6 y 6-2. Luego vencería a otro sueco, un tal Mats Wilander en la final, por 6-2, 3-6 y 6-2.

Debido al pésimo comportamiento exhibido, McEnroe fue multado con 2.100 dólares y una suspensión de 21 días por haber superado los 7.500 dólares acumulados en el año. El ejemplo más claro sobre la dualidad del genio tenístico y la personalidad difícil en el mismo envase.

 

 

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