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Recuerdo de una jornada bochornosa: El escándalo de los “sillazos” entre Chile y Argentina por Copa Davis

El bochorno de las sillas arrojadas por el público chileno fue de tal magnitud que la Federación Internacional de Tenis suspendió a Chile para actuar de local por 2 años.

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“Recuerdo que no alcanzamos a atornillar las sillas, pero nunca se me ocurrió realmente que podía llegar a ser una hecatombe como la que vivimos”. Estas increíbles palabras de José Ramón de Camino, quien en el año 2000 era el presidente de la Federación de Tenis de Chile, marcan lo que fue la jornada del 7 de abril de ese año para el tenis.

Si es necesario atornillar las butacas de las gradas para evitar que parte del público se las arroje a los tenistas contrarios -aun cuando la rivalidad se encuentra en su pico máximo de ebullición- significa replantearse la organización de eventos deportivos.

De hecho, la actuación de la ITF, sancionando a Chile con la suspensión de la localía por 2 años, habla de la nula capacidad de los espectadores, en aquella ocasión, de ocupar el rol que les cabía: de espectadores.

chile.as.com

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La serie correspondía a las semifinales del repechaje para ingresar al Grupo Mundial. Desde los instantes previos, el clima era el de la final por la ensaladera. El caldo espeso comenzó a hervir durante el primer punto, ganado por Marcelo Ríos a Hernán Gumy por 6-4, 6-3, 4-6 y 6-1. Allí, Gumy fue insultado, confirmando el grave error de ofrecer alcohol en el Parque O’Higgins.

“Creo que se empezó a entregar gratis y el estadio no estaba preparado para un evento de ese nivel” dijo Sergio Elías, presidente del comité senior de la COSAT, la Confederación Sudamericana de Tenis.

Con el 1 a 0 a favor de Chile, llegó el turno del segundo punto entre Nicolás Massú y Mariano Zabaleta. Era la posibilidad para Chile de despegarse o de Argentina para emparejar y esperar al trascendental dobles del sábado.

Cuando el match favorecía a Zabaleta por 7-5, 2-6, 7-6 (1) y 3-1, el público comenzó a gritar durante el saque del tandilense y el juez de silla asignado para la serie, el dominicano Tony Hernández, le concedió un punto al argentino.

Esta decisión enervó más a los asistentes, obligando a la suspensión del partido por 5 minutos, creyendo que con el paso del tiempo las aguas se calmarían. Error.

Hernández sumó cuatro puntos de castigo para Chile. El público entendió que ese era el momento de comenzar a arrojar monedas, naranjas, botellas de plástico y baterías, con la insólita presencia de los carabineros en medio del court.

La discusión de Zabaleta con un alcanzapelotas (según el tenista quiso entregarle una piedra que le tiraron al juez de silla pero el alcanzapelotas la arrojó a la tribuna) llevó al máximo desborde lo que hasta ese instante era un evento tenístico.

Las sillas comenzaron a volar por entre las cabezas de los jugadores y los capitanes, y entre los más perjudicados estuvo el padre de Zabaleta, a quien a causa de un impacto que recibió sufrió un profundo corte en su cabeza.

De Camino intentó, tarde, domar a las fieras: “¡Por favor, silencio. Van a suspender el partido! ¡Les vamos a ganar en la cancha! ¡Por favor, ha sido un esfuerzo tremendo el que hemos hecho, les pido por favor que colaboren!

Argentina se retira y Chile gana la serie

El partido se suspendió ya sin reanudación, analizando continuar al día siguiente sin público. Carabineros garantizó que brindaría la seguridad necesaria para que la serie continuara con “normalidad” (el artículo 17 del reglamento de la Copa Davis abala esa posibilidad), pero el equipo argentino prefirió retirarse.

Mariano Hood, integrante del equipo argentino, explicaba por qué decidieron -con cierta lógica- despedirse del cruce: “Después de lo que le había pasado a Zabaleta padre, que llegó al vestuario con la cara ensangrentada, Mariano se volvió loco y estaba muy mal animicamente. Lo único que quería en ese momento era irse de Chile”.

Sin embargo, a pesar del terrible bochorno que se vivió, Hood explicó que no todos los espectadores tuvieron la responsabilidad de lo sucedido: “Fue un momento triste, de ninguna manera responsabilizo a todo el público chileno que en general sabe de tenis y es respetuoso, solo un grupo que se pasó de revoluciones”.

“El árbitro no tuvo la experiencia para colocar las cosas en su lugar y por ahí todos fuimos responsables de que se nos fuera de las manos”.

Como consecuencia del retiro de Argentina, se le dio por ganada la serie a Chile con un marcador de 5 a 0, pero debió afrontar el castigo impuesto por la ITF de jugar durante dos años sin una de las armas más importantes de la Copa Davis: la localía.

 

 

 

 

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