Ascenso a Cerro La Campana, una excursión clásica

El ascenso por sus faldas, verdaderos jardines botánicos, y sus paisajes, causaron una sensible impresión en Charles Darwin. Aquí explicamos cómo subirlo.

Guía de: Turismo Aventura

Esta es una excursión clásica, sobre todo para los aficionados a la montaña de la región de Valparaíso, quienes tienen a mano un paraíso de senderos, sombrías  aguadas y acantilados de buena roca.

Sobre los valles de Ocoa y Olmué, robles, palmas chilenas, canelos, pataguas y peumos conviven con muchas otras plantas y animales en los territorios que circundan y se prolongan desde la cima de La Campana.

El ascenso por sus faldas, verdaderos jardines botánicos, y sus paisajes, causaron sensible impresión en Charles Darwin, quien exploró la cordillera de la costa, y subió a su cima el 18 de agosto de 1835: “Pasamos el día en la cima del monte, y nunca me ha parecido el tiempo más corto. Chile, limitado por los Andes y el océano Pacífico se veía como en un mapa. Por sí mismo es admirable el espectáculo, pero el placer que se experimenta lo acrecientan las numerosas reflexiones que sugiere la sola vista de la sierra de la Campana y las cadenas paralelas, y del ancho Valle de Quillota que las corta en ángulo recto. ¡Quien podría dejar de admirarse pensando en la potencia que ha levantado estas montañas, y más todavía en los innumerables siglos que han necesitado para romper, trasladar y aplanar partes tan considerables de esas colosales masas…!”.

Cerro La Campana

Foto: Fernando Herrera

Visitar el cerro La Campana es una excursión clásica.

Desde 1967 esta zona es Parque Nacional.

Primer Ascenso: Precolombino.

Época adecuada: Todo el año. Durante el invierno la excursión puede estar matizada por nieve. En otoño, las faldas altas de La Campana se tiñen del rojo follaje de los robles. En época estival hay más hora de luz diurna, y por lo tanto, de tiempo para excursionar.

Dificultad: Excursionismo básico. Se precisan nociones de marcha. Los acantilados de exposición sur, que rematan en su cima, son una estupenda escuela de escalada en roca.

Equipo: Zapatos de excursionismo, o zapatillas con suela de goma dura y acanalada. Merienda.

Acceso: Desde Plaza Grande de Olmué, hacia oriente, la carretera llega en siete kilómetros hasta el villorrio de Granizo. Pasado Granizo se toma el desvío a la derecha, y en poco más de un kilómetro se llega a las puertas del Parque Nacional La Campana (450 m. de altitud).

Desde este sector se aborda el sendero de interpretación que conduce a la cima en unas seis horas de ascenso zigzagueando entre las bellas arboledas de bosque nativo.

Un duro camino vehicular trazado en esta misma ladera sur, converge con la huella excursionista, y deja a unas dos horas de marcha de la cima.

El sendero siempre marcado conduce desde aquí entre robledales a la pequeña e invitante pared sur de La Campana, que se alcanza en una hora. En su base se insinúan los inicios de las rutas de escalada. Aquí también hay algunas placas metálicas grabadas que recuerdan el ascenso de Darwin.

La hora final de ascenso discurre primero por un pequeño acarreo que atraviesa hacia el este bajo la pared, evitándola. Poco después, y tras un repechaje algo más inclinado, se gana la cima.

Desnivel: Desde la administración del parque son 1.400 metros. Desde el final de la cuesta 565 metros.

Itinerario: Se acostumbra la excursión de ida y vuelta a la cima en una jornada, ya sea desde las puertas del parque o desde el final de la cuesta vehicular. Se recomiendan dos días desde Santiago para disfrutar las bondades del Parque La Campana. Agua disponible hasta dos horas de la cumbre.

Altitud: 1.880 metros.

Posición geográfica: Cordillera de la Costa de Chile Central.

Latitud: 32° 57’ 11’’ S

Longitud: 71° 07’ 13’’ O

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