¿Qué le pasó a Pamela Díaz con su rostro? La “Fiera” animó su programa con extraña mueca en su cara
Guía de: TV chilena
- Sonia Tamayo
- Ver biografía
- |
-
Ver más de tv-chilena
Sin duda que Pamela Díaz es una mujer fuerte y así lo ha demostrado en esto días que pese a que lleva varias semanas separada de su ex marido Fernando Téllez, se mantiene lúdica, alegre y bromista.
Con la visita de su amiga, Rocío Marengo, quien viajó desde Argentina para acompañarla en este momento de su separación, la “Fiera” apareció en el estudio de “Viva la pipol” con un aspecto bastante particular y que llamó la atención de todos.
Si bien en un comienzo no quería aparecer en pantalla, tras la insistencia de sus compañeros y de la misma Marengo, Díaz apareció frente a las cámaras y lo hizo con su boca chueca.
En medio de las bromas y risas de los presentes, Pamela explicó por qué tenía su rostro extraño:La ex modelo de “Morenita” le contó a sus seguidores que tuvo que ir de urgencia al dentista, ya que se había quemado una encía al tomarse una pastilla molida. Según la conductora, el tratamiento a la que fue sometida le provocó la caída de parte de su labio superior.
En el programa, Díaz se prestó para las bromas e incluso al reírse marcaba aún más los problemas en su rostro.
Más sobre TV chilena
-
Karen Paola sorprende con radical cambio de look y recibe romántica reacción de Juan Pedro
La exintegrante de Mekano también exhibió parte del proceso de renovación capilar, generando gran curiosidad entre sus seguidores.
-
Fran García-Huidobro arremete sin filtro contra Amparo Noguera y defiende la farándula
La conductora fue enfática al responder a la reconocida actriz, señalando que miles de personas trabajan en el espectáculo.
-
¿Qué pasó con Fernando Solabarrieta? Aseguran que entorno del comentarista apunta a duro golpe emocional
Sergio Marabolí aseguró haber conversado con personas cercanas al comunicador.
-
José Antonio Neme respondió a la querella en su contra por accidente ocurrido hace un mes
El conductor de Mucho Gusto aseguró que la medida forma parte del proceso y que no la interpreta como una señal de conflicto entre las partes.



