Barcelona: En búsqueda del dragón de Gaudí

Ubicado en la zona superior de la ciudad Condal, el Parque Guell es una de las principales atracciones de la ciudad catalana para todos los que siguen la ruta del dragón de Gaudí.
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Foto: AP

Las escalinatas que dan la bienvenida al Parque Guell.

“Hoy tenemos que ir a ver el dragón de Gaudí”  me dice Pía —mi mejor amiga y anfitriona en mi viaje a Barcelona— como si se tratara de una cita ineludible con un ser temible, pero al cual uno está obligado a ir (ejemplo: el dentista). El lugar escogido para este día es el Parque Guell, ubicado en una de las zonas altas de la ciudad y que fue creado por el venerado arquitecto Antoni Gaudi a principios del siglo XX.

El parque fue concebido como una urbanización para la clase alta catalana en el cual se mezclarían casas conceptuales con fuentes, plazas y túneles creados por Gaudí. Lamentablemente para las aspiraciones de él y del Conde Guell, los barceloneses encontraron que la nueva urbanización quedaba muy lejos del entonces centro de la ciudad, por lo que sólo dos casas se llegaron a construir.

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Foto: Photo Latin Stock

La plaza del Parque Guell sirve como lugar de descanso.

Actualmente el recinto se ubica dentro de la zona urbana de Barcelona y no en las afueras como era en momentos de su construcción, y llegar hasta él ya no es un asunto de horas, sino que en pocos minutos se puede acceder en metro o bus. Si se decide por el transporte subterráneo hay que tomar la línea 3 hasta la estación de “Lesseps” y de ahí seguir los letreros que indican el camino en subida hasta el parque. En caso que quiera partir por la zona superior del parque y así recorrerlo bajando por sus senderos, le recomiendo que tome las líneas de buses 24, 31, 32, 74 y 92.

El parque está en gran parte cubierto por cerámica y vidrios que forman los característicos mosaicos con los cuales Gaudí usualmente revestía sus obras. Los senderos y pasadizos son ondulados, pareciendo verdaderos ríos que fluyen entre los árboles, mientras que las cavernas parecieran simular el descenso a las entrañas de la Tierra.

La  fecunda vegetación del lugar esconde zonas con juegos infantiles y senderos que sirven para escapar del intenso calor de julio que se siente con toda su fuerza al estar en la plaza principal, la cual cuenta con un borde que simula una gran serpiente de 110 metros de largo. Bajo la plaza se encuentra la Sala Hispólita, la cual de acuerdo a la idea original de Gaudí, serviría de mercado del parque. Compuesta por 86 columnas la sala cuenta con un techo en el que se encuentran cuatro rosetas circulares que simulan las estaciones del año.

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Foto: Photo Latin Stock

El temible dragón de Gaudí.

Al costado de la plaza se hallan los viaductos que recorren el parque y que fueron concebidos por Gaudí para que sirviran de caminos interiores para los carruajes. Verdaderos pasadizos góticos, los viaductos quizás no sean usados por coches, pero si son uno de los puntos favoritos de los miles de turistas que llegan al lugar cada día; turistas que al igual que yo y mi amiga Pía buscan con ansias enfrentarse al dragón, aquel ser mitológico de cuya boca emanaba el fuego letal que mataba caballeros andantes.

Al saber que me acerco no puedo disimular mis ansias de ver al dragón. Espero un ser proporcional al tamaño del parque Guell. Un monstruo enorme y temible, un verdadero hijo de los dinosaurios. En cambio al ver al verdadero dragón de Gaudí mi decepción es evidente.

En vez de un Goliat gigante me encuentro con un lagarto enano rodeado de japoneses que le sacan foto como si fuese el David de Miguel Ángel. Todo el mundo te habla de que “tienesh que ver el dragonsh de Gaudi” y subes ese cerro con 40 grados de calor entre senderos de tierra y más gente que en visita del Papa, esperando encontrarte con Godzilla hecho mosaicos y ¡Plop!… Ahí está un ser que no es más grande que el lagarto Juancho, y mientras te secas la transpiración, y te das cuenta que eres el único que se puso desodorante en la mañana, y ves a esa lagartija escuchas atrás tuyo “Puesh mira coño que ese es el dragonsh de Gaudi”.

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