Pere Lachaise, una tarde en el cementerio de los famosos

El cementerio más visitado del mundo se encuentra en París. Lugar de descanso de Edith Piaf, Jim Morrison y Oscar Wilde, es una parada obligada para todo aquel que quiera rendir tributo a las máximas figuras de las artes, la música y la literatura.

Turistear tiene que ver con sentirse vivo y ver cómo vive el resto, pero también en este ejercicio antropológico hay mucho de observar cómo cada sociedad trata a sus muertos. Viajar a Egipto es ir a los mausoleos más grandes del mundo: las pirámides. En China la gente va a ver a los soldados de terracota, guardianes de una tumba. Entre las mayores  “atracciones” de Washington DC está Arlington, campo santo de miles de soldados norteamericanos que han perdido sus vidas en el campo de batalla; y París tiene el cementerio de los artistas, Pere Lachaise.

Pere Lachaise

Foto: EFE

Uno de los rincones más sobrecogedores del cementerio es donde se recuerda a las personas asesinadas durante la II Guerra Mundial.

Hogar de descanso de figuras como Edith Piaf, María Callas, Marcel Camus, Frederic Chopin, Oscar Wilde, Gioacchino Rossini y Jim Morrison, se dice que Pere Lachaise es el cementerio más visitado del globo, con cientos de miles de personas que recorren sus senderos y arboladas avenidas en búsqueda de aquellas placas de personas cuya fama traspasó sus vidas.

Ubicado en el Bulevar de Ménilmontant, se puede llegar en metro usando la Línea 2 y bajándose en la estación Phillipe Auguste que los deja en la puerta del recinto (el boleto de metro sale 1,60 euros o unos 1.068 pesos chilenos). Otra estación que sirve es la estación de Pere Lachaise (Línea 3 del metro), la cual deja a unos 500 metros de la puerta lateral del cementerio. Una tercera estación es la de Gambetta —también ubicada en la Línea 3— y que es preferida por muchos visitantes ya que los deja en la parte superior del cementerio, desde donde se puede llegar rápidamente a la tumba de Oscar Wilde.

Para quienes deseen ir les recomiendo comprar a la entrada del cementerio un mapa que señale el emplazamiento de las tumbas de los famosos, ya que el cementerio es bastante grande, o mejor dicho, el más grande de París, y sin un plano sería casi imposible encontrar las placas de aquellos ilustres fallecidos.

Una vez dentro del cementerio la primera sensación que da es la de estar dentro de un bosque con enormes hileras de árboles y avenidas de adoquines. El campo sacro fue diseñado en 1804 por Alexandre-Théodore Brongniart a pedido de Napoleón, quien decidió erradicar los cementerios del centro de la ciudad por razones de salubridad.

Cuenta la historia que la fama y popularidad no llegaron inmediatamente para Pere Lachaise, pues en un principio los parisinos no vieron con buenos ojos este cementerio que quedaba demasiado lejos del centro de la capital francesa (actualmente el recinto está inmerso dentro de París). No sería hasta 1817 que en una medida de marketing los dueños del cementerio decidieron aprovecharse del traslado de los restos del teólogo medieval Pierre Abelard y su amada, la monja Heloise, para impregnar de romanticismo el lugar. Este acto hizo que los parisinos desearan en masa que sus restos pudiesen descansar junto a sus famosos residentes.

Pere Lachaise

Foto: AP

En la foto la antigua tumba de Jim Morrison. Actualmente su lugar de descanso no cuenta con el busto de la foto.

Actualmente descansan 300 mil cuerpos en las numerosas tumbas y mausoleos del cementerio, sin contar además a los miles que han sido cremados y cuyas cenizas también se encuentran en el lugar.

Dentro de las tumbas que destaco visitar están la de Chopin y la de Edith Piaf. Pero por sobre ellas una imperdible es la del escritor Oscar Wilde, la cual está completamente pintada con lápiz labial producto de los cientos y cientos de besos que le dejan sus admiradoras (y admiradores también).

Otra tumba ultra visitada es la que dice en su placa “James Douglas Morrison”, o también conocido como Jim Morrison, poeta y cantante de la banda norteamericana The Doors. De las miles de tumbas, la de Morrison es la única con reja de seguridad debido a que sus fanáticos solían dejar botellas de whiskey, cigarrillos y un sinnúmero de cosas en tributo al “Rey Lagarto”.

Si bien Pere Lachaise es dominado por las artes, uno de sus rincones más sobrecogedores es el sector que alberga a los judíos muertos en el Holocausto, además de los caídos luchando por la resistencia francesa contra la ocupación Nazi.

En fin, el cementerio da para una mañana entera y sus miles de árboles lo hacen especialmente grato para escapar del calor en un día de verano o para admirar su belleza en otoño. Si andan por la “Ciudad luz” les recomiendo que se desvíen un poco de la rivera del Sena y vayan a Pere Lachaise, otro lugar infinitamente romántico de Paris.

Más sobre Viajes por el Mundo

Comentarios Deja tu comentario ↓
Síguenos en Facebook X